La soledad es un sentimiento subjetivo que se produce cuando una persona percibe que sus relaciones sociales son insuficientes o de baja calidad.
La soledad puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, género, cultura o situación personal. Sin embargo, la soledad no solo tiene consecuencias emocionales, sino también biológicas.
En este artículo, haremos un desglose general de los efectos de la soledad en el cuerpo humano, desde el nivel celular hasta el sistémico, y cómo estos pueden influir en nuestra salud y bienestar.
Efectos biológicos de la soledad
La soledad se asocia con una serie de cambios fisiológicos que pueden alterar el funcionamiento normal de nuestro organismo. Algunos de estos cambios son:
Estrés crónico
La soledad activa el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), que regula la respuesta al estrés. Esto implica un aumento de la liberación de hormonas como el cortisol y la adrenalina, que preparan al cuerpo para afrontar una amenaza.
Sin embargo, cuando el estrés es prolongado y no se resuelve, puede tener efectos negativos como inflamación, daño celular, oxidación y envejecimiento prematuro.
Inmunidad alterada
El estrés crónico también afecta al sistema inmunológico, que se encarga de defender al cuerpo de agentes patógenos.
La soledad reduce la actividad de las células asesinas naturales (NK), que eliminan las células infectadas o cancerosas, y aumenta la producción de citoquinas proinflamatorias, que favorecen la inflamación. Estos cambios pueden aumentar el riesgo de sufrir infecciones, enfermedades autoinmunes y cáncer.
Salud Cardiovascular
El estrés crónico y la inflamación también tienen un impacto en el sistema cardiovascular, que se compone del corazón y los vasos sanguíneos.
La soledad se relaciona con un aumento de la presión arterial, el colesterol y los triglicéridos, así como una disminución de la variabilidad del ritmo cardíaco.
Estos factores pueden contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, aterosclerosis, infarto o accidente cerebrovascular.
Sistema Nervioso
El sistema nervioso es el encargado de transmitir y procesar la información sensorial, motora y cognitiva. La soledad afecta al sistema nervioso central (SNC), que incluye el cerebro y la médula espinal, y al sistema nervioso periférico (SNP), que conecta el SNC con el resto del cuerpo.
La soledad se asocia con una reducción del volumen y la actividad de algunas regiones cerebrales implicadas en el procesamiento social, emocional y cognitivo, como la corteza prefrontal, el hipocampo o la amígdala.
Además, la soledad altera la función de los neurotransmisores como la serotonina, la dopamina o la oxitocina, que regulan el estado de ánimo, la motivación y el vínculo social.
Estos cambios pueden afectar a las capacidades cognitivas, como la memoria, la atención o el aprendizaje, así como a las emociones, como la tristeza, la ansiedad o la depresión.
Salud física y soledad
Los efectos biológicos de la soledad pueden tener un impacto significativo en nuestra salud física. Diversos estudios han encontrado que las personas que se sienten solas tienen más probabilidades de padecer enfermedades crónicas como diabetes, artritis o demencia.
Asimismo, las personas solitarias tienen más riesgo de morir prematuramente que las personas socialmente integradas. Se estima que la soledad tiene un efecto comparable al tabaquismo, la obesidad o el sedentarismo en cuanto a su influencia en la mortalidad.

Impacto de la soledad en el cuerpo
La soledad no solo afecta a nuestro cuerpo, sino también a nuestra mente y a nuestra sociedad. La soledad puede generar un círculo vicioso en el que las personas se aíslan cada vez más por temor al rechazo o a la decepción, lo que aumenta su sensación de soledad y sus efectos negativos.
Además, puede dificultar el establecimiento de relaciones satisfactorias y de confianza, lo que puede afectar a la autoestima, la identidad y el sentido de pertenencia. La soledad también puede disminuir la participación social y cívica, lo que puede debilitar el tejido social y la cohesión comunitaria.
¿Cómo combatir la soledad?
La soledad es un problema complejo que requiere de soluciones multidimensionales. Algunas de las estrategias que pueden ayudar a reducir la soledad son:
1. Reconocer y aceptar la soledad
El primer paso para combatir la soledad es reconocerla y aceptarla como una experiencia humana normal y transitoria, que no implica un defecto o una debilidad personal.
La soledad es una señal de que necesitamos conectar con los demás, y podemos aprovecharla como una oportunidad para mejorar nuestra vida social.
2. Buscar apoyo profesional
Si la soledad se vuelve crónica o genera un malestar significativo, puede ser conveniente buscar ayuda profesional. Un psicólogo o un médico puede evaluar la situación y ofrecer un tratamiento adecuado, que puede incluir terapia individual o grupal, medicación o derivación a otros recursos.
3. Cuidar la salud física y mental
La salud física y mental están íntimamente relacionadas, y cuidar una puede beneficiar a la otra. Para mejorar nuestra salud física, podemos adoptar hábitos saludables como hacer ejercicio, comer bien, dormir suficiente y evitar el consumo de alcohol o tabaco.
Para mejorar nuestra salud mental, podemos practicar técnicas de relajación, meditación o mindfulness, expresar nuestras emociones, cultivar el optimismo y el agradecimiento, y realizar actividades que nos gusten y nos hagan sentir bien.
4. Ampliar y fortalecer la red social
Una de las mejores formas de combatir la soledad es ampliar y fortalecer nuestra red social, es decir, el conjunto de personas con las que nos relacionamos y nos apoyamos. Para ello, podemos:
Mantener el contacto con las personas que ya conocemos, como familiares, amigos, compañeros o vecinos, y mostrarles interés, afecto y aprecio.
Conocer gente nueva con intereses afines, por ejemplo, asistiendo a cursos, talleres, eventos o actividades culturales, deportivas o sociales.
Participar en grupos o asociaciones que promuevan causas o valores que compartamos, como voluntariado, ecologismo o solidaridad.
Utilizar las nuevas tecnologías para comunicarnos con personas de diferentes lugares o culturas, siempre con precaución y respeto.
En conclusión
La soledad es un fenómeno complejo que afecta a muchas personas en el mundo actual. Además, tiene efectos biológicos que pueden alterar el funcionamiento de nuestro cuerpo y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades y morir prematuramente.
La soledad también tiene efectos psicológicos y sociales que pueden afectar a nuestra autoestima, nuestro bienestar y nuestra cohesión comunitaria.
Para combatir la soledad, es importante reconocerla, aceptarla y buscar ayuda si es necesario. También es fundamental cuidar nuestra salud física y mental, y ampliar y fortalecer nuestra red social.
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