El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta la atención y el control de impulsos, y sus tratamientos no siempre consiguen aliviar los síntomas.
Un estudio publicado en Neuropsychopharmacology investigó el potencial de la amlodipina, utilizada contra la hipertensión, para desarrollar un nuevo tratamiento contra el TDAH.
El medicamento redujo la hiperactividad en ratas y peces cebra, además de disminuir la impulsividad en estos peces. Los investigadores también analizaron datos genéticos y registros humanos.
La amlodipina redujo la hiperactividad y la impulsividad
El trabajo partió de una investigación previa que identificó cinco compuestos capaces de reducir la hiperactividad en peces cebra modificados genéticamente para estudiar el TDAH.
Para evaluar sus efectos en mamíferos, los investigadores administraron diariamente los compuestos durante 30 días a ratas con hiperactividad e hipertensión utilizadas como modelo experimental.
Entre los cinco candidatos, solo la amlodipina redujo la distancia recorrida y el tiempo de desplazamiento en la zona central de una prueba de exploración.
Después evaluaron peces cebra adultos mediante una tarea que requería esperar una señal luminosa y responder en el lugar indicado para recibir una recompensa alimentaria.
Los peces tratados con amlodipina realizaron menos respuestas antes de la señal, un comportamiento utilizado para medir la impulsividad en este tipo de experimentos.
Su acción cerebral involucra los canales de calcio
La amlodipina bloquea los canales de calcio tipo L, proteínas que controlan la entrada de calcio en las células y participan en la actividad neuronal.
Estos canales intervienen en la liberación de neurotransmisores, como la dopamina y la noradrenalina, relacionados con la atención, la concentración y el control de impulsos.
Los experimentos mostraron que el fármaco atraviesa la barrera hematoencefálica, que regula el paso de sustancias al cerebro, y reduce indicadores de activación neuronal en peces.
El equipo también estudió variantes genéticas humanas para explorar la relación entre el TDAH y las proteínas sobre las que actúa este medicamento antihipertensivo.
El análisis genético identificó tres componentes de los canales de calcio tipo L como posibles objetivos terapéuticos para desarrollar medicamentos que ayuden a tratar el TDAH.
Los datos humanos también respaldan su potencial terapéutico
Para estudiar la amlodipina en relación con el TDAH, los investigadores recurrieron al Biobanco del Reino Unido, que reúne información genética, médica y conductual.
El análisis combinó los registros de medicación con respuestas sobre cambios de humor y tendencia a asumir riesgos, considerando también la predisposición genética al trastorno.
Quienes tomaban amlodipina declaraban menos cambios de humor y menor inclinación a asumir riesgos. Ambos comportamientos fueron seleccionados por su relación con características del TDAH.
El mismo patrón no apareció con el ramipril, otro medicamento contra la hipertensión. Los autores relacionan esta diferencia con las proteínas específicas sobre las que actúa la amlodipina.
A partir de estos hallazgos, proponen desarrollar una opción terapéutica contra el TDAH aprovechando la acción de la amlodipina sobre los canales de calcio.




