La insuficiencia cardíaca puede aparecer aunque el corazón conserve su capacidad de expulsar sangre: cuando pierde flexibilidad, tiene dificultades para relajarse y llenarse entre latidos.
Loa investigadores del King’s College de Londres descubrieron que la urolitina A mejora la función del corazón en ratones con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada.
El compuesto también aceleró la contracción y relajación de tejido cardíaco humano cultivado. Los resultados, publicados en Science Advances, apuntan a una posible aplicación terapéutica.
La urolitina A mejora la relajación cardíaca
La insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada representa cerca de la mitad de los casos y afecta especialmente a personas mayores. Sus opciones terapéuticas siguen siendo limitadas.
El equipo estudió la urolitina A, un compuesto que las bacterias intestinales producen al transformar los elagitaninos presentes en alimentos como la granada, para determinar si podía activar los mecanismos que protegen al corazón.
Para evaluar sus efectos, utilizaron ratones sometidos a alteraciones metabólicas e hipertensivas que reproducen características de esta enfermedad, incluidas dificultades para la relajación del corazón.
Una vez establecida la insuficiencia cardíaca, administraron el compuesto por vía oral durante siete días. Después evaluaron cambios en la función y estructura del corazón.
El tratamiento mejoró diversos indicadores de relajación y llenado cardíaco. La capacidad de expulsar sangre permaneció conservada, sin cambios detectables atribuibles a la urolitina A.
Menos fibrosis y mayor capacidad de ejercicio
Los beneficios también incluyeron una reducción de la fibrosis cardíaca, es decir, de la acumulación de tejido que puede aumentar la rigidez del corazón.
Disminuyeron asimismo el tamaño de las células musculares cardíacas y la masa del ventrículo izquierdo. Estos cambios acompañaron la mejora funcional observada tras el tratamiento.
Los ratones tratados también recorrieron mayores distancias al correr, un resultado que relaciona los cambios cardíacos con una mejora de su capacidad para realizar ejercicio.
Los investigadores identificaron un mecanismo específico: la urolitina A modifica un punto de la proteína PKGIα, implicada en la relajación vascular y del músculo cardíaco.
Esa activación favorece procesos que regulan el calcio dentro de las células cardíacas, necesario para coordinar la contracción y la relajación entre los latidos.
Los efectos también se observaron en tejido cardíaco humano
Para explorar su potencial en humanos, el equipo utilizó tejido cardíaco cultivado en laboratorio a partir de células madre pluripotentes inducidas de un donante.
La urolitina A redujo los tiempos de contracción y relajación del tejido, sin modificar la fuerza máxima generada ni provocar arritmias detectables durante los experimentos.
Estos resultados corresponden a pruebas preclínicas. El estudio no evaluó si el compuesto mejora los síntomas o la evolución de pacientes con insuficiencia cardíaca.
Los experimentos en animales se realizaron en machos. Queda por estudiar la respuesta en hembras, dado que esta forma de insuficiencia cardíaca afecta especialmente a mujeres.
El estudio señala a la proteína PKGIα como un posible objetivo para tratar la insuficiencia cardíaca y demuestra que la urolitina A puede activarla en condiciones experimentales.




