La menopausia marca el final de los ciclos menstruales y de la liberación de óvulos. Sin embargo, todavía conocemos poco sobre cómo envejecen los ovarios después.
Un estudio publicado en Aging Cell encontró que estos órganos continúan cambiando durante las décadas posteriores, con modificaciones en proteínas relacionadas con la inflamación y las defensas inmunitarias.
Los resultados muestran que el tejido ovárico mantiene actividad molecular mucho después de su etapa reproductiva, mientras cambian su estructura y las señales entre sus células.
Qué ocurre cuando termina la etapa reproductiva
Durante años, el ovario posmenopáusico se describió principalmente como un órgano reducido, sin folículos y compuesto por tejido fibroso. Su actividad posterior recibió menos atención.
Investigaciones anteriores ya habían mostrado que puede conservar cierta producción hormonal, incluidos andrógenos, y liberar señales que actúan sobre las células de su entorno.
Para conocer sus cambios con la edad, investigadores del Instituto Buck y la Universidad Northwestern analizaron tejido ovárico de 28 mujeres de entre 50 y 75 años.
Las muestras procedían de cirugías realizadas por distintas razones ginecológicas. Un especialista confirmó que los tejidos incluidos tenían una apariencia normal al examinarlos al microscopio.
El equipo midió 5812 grupos de proteínas y comparó tres edades: de 50 a 59 años, de 60 a 69 y de 70 en adelante.
Las señales inmunitarias aumentan con los años
La comparación entre los grupos de mayor y menor edad identificó diferencias significativas en 117 proteínas, relacionadas con la organización del tejido y otros procesos celulares.
En los ovarios de mayor edad aumentaron proteínas del sistema del complemento, un conjunto de moléculas que participa en las defensas y las respuestas inflamatorias.
También aparecieron más señales relacionadas con el daño celular. Este patrón se vincula con la inflamación que acompaña al envejecimiento en distintos tejidos del cuerpo.
Estos cambios no significan necesariamente que los ovarios protejan mejor contra las infecciones: muestran una mayor presencia de componentes inmunitarios e inflamatorios dentro del tejido.
Al mismo tiempo, disminuyeron varias proteínas que ayudan a mantener la estructura celular y cambiaron otras que organizan el material que rodea y sostiene las células.
Cómo estudiar su influencia sobre otros órganos
Los investigadores reunieron 26 proteínas en un perfil molecular llamado BuckPOMS, que describe los cambios asociados con la edad en los ovarios después de la menopausia.
Este perfil combina modificaciones en el soporte del tejido, señales inflamatorias y pérdida de proteínas estructurales. Podría servir como referencia para futuras investigaciones sobre envejecimiento ovárico.
Algunas moléculas identificadas pueden participar en la comunicación celular. Los autores plantean que los ovarios también podrían influir en otros órganos durante esta etapa de vida.
Determinar esa influencia requiere estudiar sus efectos en el organismo: la investigación analizó proteínas del tejido, sin evaluar consecuencias directas sobre la salud de las participantes.
El siguiente paso será seguir estos cambios a lo largo del tiempo y comprobar cómo se relacionan con el envejecimiento y las enfermedades de las mujeres.




