El vitíligo provoca manchas blancas cuando el sistema inmunitario destruye los melanocitos, las células que producen el pigmento de la piel. Su evolución puede ser impredecible.
Ahora, la Comisión Europea autorizó upadacitinib, comercializado como RINVOQ, como el primer medicamento oral contra el vitíligo no segmentario para pacientes que requieren tratamiento sistémico.
La aprobación, anunciada el 29 de julio de 2026, se apoya en dos ensayos clínicos que demostraron recuperación de la pigmentación facial y corporal.
Cómo actúa el medicamento oral contra el vitíligo
Upadacitinib inhibe preferentemente JAK1, una proteína que participa en la transmisión de señales inflamatorias relacionadas con el ataque inmunitario contra las células pigmentarias de la piel.
Al bloquear estas señales, el medicamento puede ayudar a estabilizar la enfermedad y permitir que los melanocitos recuperen su función, favoreciendo la repigmentación de las lesiones.
La autorización comprende adultos y adolescentes desde los 12 años con vitíligo no segmentario, la forma más común, que sean candidatos a recibir tratamiento sistémico.
A diferencia de una crema aplicada sobre lesiones concretas, este tratamiento se administra por vía oral y actúa a través de la circulación sanguínea.
La pauta autorizada es de 15 miligramos una vez al día, en pacientes que pesen al menos 30 kilogramos, con inicio y supervisión médica especializada.
Los ensayos mostraron recuperación facial y corporal
Los estudios VITI-UP-1 y VITI-UP-2 incluyeron 614 participantes, entre ellos 53 adolescentes. Durante 48 semanas, recibieron upadacitinib o placebo mediante una asignación al azar.
Los investigadores evaluaron la evolución con índices que combinan la extensión de las lesiones y su despigmentación, diferenciando los cambios faciales de los corporales.
Al finalizar, el 25 % y el 23 % de quienes recibieron upadacitinib alcanzaron una reducción de al menos el 75 % en el índice facial.
Con placebo, alcanzaron ese mismo resultado el 6 % y el 7 %, respectivamente. Las diferencias entre tratamientos ya se detectaban desde la semana 24.
En el índice corporal, alrededor de uno de cada cinco pacientes tratados consiguió una reducción de al menos la mitad, frente al 6 % con placebo.
La indicación requiere selección y seguimiento médico
Entre quienes presentaban una enfermedad que avanzaba al comenzar los ensayos, el tratamiento también favoreció la estabilización de su extensión durante las primeras semanas.
Los participantes tratados comunicaron mejoras en la apariencia de las lesiones, que describieron como mucho menos visibles o ya imperceptibles según las escalas utilizadas.
La ficha técnica recoge riesgos de infecciones graves, trombosis y eventos cardiovasculares, entre otros, que deben considerarse al seleccionar a los pacientes y durante el seguimiento.
Upadacitinib ya estaba autorizado para otras enfermedades inflamatorias, como artritis reumatoide y dermatitis atópica. Esta decisión europea amplía sus indicaciones al vitíligo no segmentario.
La ficha técnica establece considerar la suspensión si, después de 48 semanas de tratamiento, el paciente no presenta ninguna evidencia de beneficio terapéutico.




