El glutatión es un antioxidante que nuestro organismo produce naturalmente y que también se comercializa como suplemento. Su función más conocida consiste en proteger las células.
Investigadores de la Universidad de Rochester descubrieron que las células cancerosas pueden descomponer el glutatión disponible a su alrededor y aprovecharlo como fuente de nutrientes.
El estudio, publicado en Nature, también mostró que bloquear ese aprovechamiento ralentizó el crecimiento de tumores en ratones, identificando una posible estrategia para desarrollar tratamientos.
El glutatión también puede aportar alimento al cáncer
Los tumores necesitan aminoácidos, componentes que permiten fabricar proteínas y sostener otras actividades celulares. Sin embargo, estos recursos pueden escasear en los tejidos donde crecen.
Los investigadores analizaron cómo las células cancerosas consiguen cisteína, un aminoácido que necesitan para fabricar proteínas y sostener su crecimiento.
Para comprender esa búsqueda de nutrientes, analizaron tejidos de cáncer de mama donados por pacientes, además de realizar experimentos con células y modelos de ratón.
Encontraron abundante glutatión en el líquido que rodea las células tumorales. Esa disponibilidad llevó a estudiar si podía funcionar como una reserva aprovechable de aminoácidos.
El glutatión está formado por glutamato, cisteína y glicina. Al descomponerlo, las células pueden obtener materiales que necesitan para sobrevivir y continuar multiplicándose en condiciones desfavorables.
Cómo las células cancerosas aprovechan este recurso
En cultivos privados de cistina, una fuente habitual de cisteína, añadir glutatión permitió recuperar la supervivencia y el crecimiento de las células cancerosas estudiadas en laboratorio.
Ese aprovechamiento dependía de unas enzimas llamadas gamma-glutamiltransferasas, que inician la descomposición del glutatión fuera de las células y permiten liberar componentes que después son procesados.
Los experimentos mostraron que el beneficio iba más allá de su actividad antioxidante: el glutatión también suministraba cisteína para sostener necesidades metabólicas de las células.
Además, esa fuente alternativa permitió resistir compuestos experimentales que bloqueaban la entrada de cistina o su transformación en cisteína, evitando así una restricción de nutrientes.
El estudio examinó estos mecanismos biológicos; no evaluó si consumir suplementos de glutatión aumenta el riesgo de desarrollar cáncer ni acelera su aparición en personas.
Bloquear este suministro frenó tumores en ratones
Los científicos utilizaron un compuesto experimental llamado GGsTop para inhibir las enzimas responsables de iniciar la degradación del glutatión y limitar así su aprovechamiento tumoral.
El tratamiento redujo la cisteína disponible dentro de los tumores y ralentizó su crecimiento en ratones con cáncer de mama. Su aplicación clínica requiere investigación.
Los investigadores recomendaron cautela con los suplementos concentrados de glutatión, pero aclararon que los hallazgos no justifican dejar de consumir frutas y verduras.
El equipo busca mejorar el compuesto experimental y combinarlo con otros fármacos para bloquear el acceso de los tumores a los nutrientes que necesitan para crecer.




