Millones de personas toman antiácidos a diario sin saber que podrían tener efectos en el cerebro si se usan por mucho tiempo. Un nuevo estudio lo sugiere. Investigadores descubrieron que el uso acumulado de ciertos medicamentos para el estómago podría estar relacionado con un mayor riesgo de demencia.
¿De qué medicamentos hablamos? De los conocidos como inhibidores de la bomba de protones, o IBP. Esta sorprendente investigación fue publicada en la reconocida revista científica Neurology. Y sus resultados podrían cambiar la forma en que usamos estos fármacos.
Los antiácidos que usamos podrían estar relacionados con la memoria
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son medicamentos que reducen el ácido en el estómago (antiácidos). Son usados por millones de personas en el mundo. Estos medicamentos incluyen al omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, entre otros. Se usan para tratar la acidez, el reflujo gastroesofágico y las úlceras.
Aunque se consideran seguros a corto plazo, hay cada vez más estudios que analizan su impacto a largo plazo. Entre ellos, uno muy reciente y preocupante.
¿Por qué los investigadores estudiaron estos medicamentos?
Varios estudios previos habían encontrado resultados contradictorios. Algunos sugerían que los IBP podrían estar relacionados con la pérdida de memoria, mientras que otros no veían ningún efecto.
Por eso, los científicos del estudio ARIC (Atherosclerosis Risk in Communities) quisieron investigar más a fondo. Ellos se enfocaron en el uso acumulativo de estos medicamentos, algo que pocos estudios anteriores habían considerado.
¿Cómo se hizo el estudio?
El equipo analizó datos de 5,712 adultos mayores que no tenían demencia al inicio del estudio. Estos participantes tenían, en promedio, 75 años de edad. Durante varias décadas, los investigadores siguieron su salud, incluyendo si tomaban o no inhibidores de la bomba de protones.
El uso de IBP se recopiló mediante:
- Inventario de medicamentos durante cinco visitas clínicas entre 1987 y 2013.
- Llamadas telefónicas anuales entre 2006 y 2011.
La visita número cinco, realizada entre 2011 y 2013, fue el punto de partida para analizar la aparición de nuevos casos de demencia. Los científicos clasificaron el uso acumulado de IBP en cuatro grupos:
- 0 días (nunca los usaron).
- 1 día a 2,8 años.
- 2,8 a 4,4 años.
- Más de 4,4 años.
Después, observaron cuántas personas desarrollaron demencia en los años posteriores a esa quinta visita.
¿Qué resultados encontraron?
Durante un seguimiento promedio de 5.5 años, se detectaron 585 nuevos casos de demencia. Aquí es donde vienen los datos más interesantes:
- Uso actual: Las personas que usaban IBP en la quinta visita no tenían un mayor riesgo de demencia comparadas con quienes no los tomaban.
- Uso prolongado: Sin embargo, los que usaron IBP durante más de 4.4 años sí presentaron un riesgo 33% mayor de desarrollar demencia en el futuro.
Para quienes usaron los medicamentos durante menos tiempo, no se encontraron aumentos significativos en el riesgo.
¿Qué significa esto para ti y tu salud?
Aunque el estudio no prueba que los IBP causen demencia, sí muestra una posible relación cuando se usan durante muchos años. Esto no quiere decir que debas dejar tus medicamentos de inmediato. Pero sí es importante hablar con tu médico sobre cuánto tiempo los necesitas realmente.
Muchas veces, las personas continúan tomando estos medicamentos por años sin una razón clara. Este estudio sugiere que vale la pena revisar esa decisión.
¿Qué recomiendan los científicos?
Los autores del estudio señalan que se necesitan más investigaciones para entender exactamente cómo el uso prolongado de IBP podría afectar el cerebro. Además, recomiendan que los médicos:
- Evalúen regularmente si el paciente aún necesita el IBP.
- Consideren reducir la dosis o suspenderla si ya no es necesaria.
- Busquen alternativas como cambios en la dieta y el estilo de vida.
También aclaran que, en muchos casos, los IBP siguen siendo seguros y efectivos, especialmente en tratamientos cortos.
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Conclusión
En resumen, este estudio encontró que usar antiácidos tipo IBP por más de 4,4 años podría aumentar el riesgo de demencia en adultos mayores. Aunque no se demostró una relación directa de causa y efecto, los hallazgos son lo suficientemente importantes como para tomar precauciones. La recomendación principal es clara: no uses estos medicamentos por largos periodos sin control médico. Y si ya los usas, conversa con tu doctor.
Estudios como este nos recuerdan que hasta los medicamentos comunes pueden tener efectos a largo plazo que no conocemos del todo. La prevención comienza con la información. Y ahora que sabes esto, puedes cuidar mejor tu salud y tu memoria.
- Northuis, C. A., et al. (2023). Cumulative Use of Proton Pump Inhibitors and Risk of Dementia: The Atherosclerosis Risk in Communities Study. Neurology, 101(18), e1771-e1778.
