Un nuevo gen hallado en el intestino humano y animal podría poner en peligro uno de los antibióticos más potentes del mundo. Y ya preocupa a los científicos. Este hallazgo fue publicado en la revista científica International Journal of Antimicrobial Agents, con acceso gratuito al artículo.
El descubrimiento se basa en una investigación internacional. El gen identificado ha sido llamado npmC, y pertenece a un grupo de genes que pueden hacer que los microbios resistan a antibióticos muy poderosos llamados aminoglucósidos.
¿Qué son los aminoglucósidos y por qué son tan importantes?
Los aminoglucósidos son antibióticos fuertes. Se usan cuando otros tratamientos ya no funcionan. Por eso, se les considera antibióticos de último recurso. Algunos ejemplos incluyen la amikacina, la gentamicina y la plazomicina. Estos medicamentos se usan especialmente en hospitales para tratar infecciones muy graves.
Sin embargo, si las bacterias se vuelven resistentes a ellos, podrían dejar de servir. Y eso es exactamente lo que los científicos temen con este nuevo gen.
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¿Qué hace el gen npmC en las bacterias?
El gen npmC produce una proteína especial llamada metiltransferasa. Esta proteína modifica una parte clave del ribosoma bacteriano: el ARNr 16S, en el sitio A1408. Ese sitio es justo donde se unen los aminoglucósidos para matar a la bacteria. Pero con esta modificación, el antibiótico ya no puede unirse, y la bacteria sobrevive.
En otras palabras, este gen vuelve inútiles a varios tipos de aminoglucósidos, incluso a los más modernos como la plazomicina. Esto representa una amenaza para la medicina actual.
¿Cómo se descubrió este nuevo gen resistente?
Los científicos realizaron un análisis global de bases de datos de microbiomas intestinales, tanto de humanos como de animales. Este enfoque se llama metagenómica. Usaron un enfoque “Una Salud”, que conecta la salud humana, animal y ambiental. Revisaron miles de muestras de ADN para encontrar genes escondidos que pudieran otorgar resistencia.
Ahí apareció el gen npmC, un gen que nunca antes se había visto. Pero su estructura era muy parecida a otros genes resistentes, como npmA y npmB. De hecho, npmC comparte un 91,5% de similitud genética con npmA, y hasta un 92,7% de similitud a nivel de aminoácidos. Eso hizo que los investigadores pusieran atención inmediata.
¿Cómo probaron que npmC realmente causa resistencia?
Los científicos sintetizaron el gen npmC en el laboratorio y lo insertaron en bacterias Escherichia coli. Luego las expusieron a varios antibióticos. El resultado fue alarmante. Las bacterias modificadas sobrevivieron a:
- Aminoglucósidos 4,5-disustituidos
- Aminoglucósidos 4-monosustituidos
- E incluso a algunos 4,6-disustituidos, como la plazomicina
Este último es un antibiótico de uso muy limitado y reservado para infecciones críticas. Que npmC también lo afecte es motivo de alerta. Además, confirmaron que la metilación en el sitio A1408 sí ocurrió, utilizando espectrometría de masas, una técnica avanzada para detectar cambios moleculares.
¿Qué revela el origen genético de npmC?
Los investigadores también estudiaron el contexto genético donde se encontraba el gen. Encontraron que estaba rodeado de secuencias de inserción que pueden mover genes de un lugar a otro. Esto significa que npmC podría transferirse fácilmente entre bacterias. Es decir, puede saltar de una bacteria a otra, incluso entre especies diferentes.
Además, su genética se parece mucho a la de otras bacterias del grupo Eubacteriales, que habitan comúnmente el intestino humano y animal. Todo esto sugiere que npmC no solo apareció de la nada. Tiene un ancestro común con npmA y lleva mucho tiempo evolucionando en el microbioma, oculto a simple vista.
¿Qué implicancias tiene este hallazgo para el futuro?
Este descubrimiento es importante por varias razones.
- Primero, revela que el microbioma intestinal aún guarda “materia oscura genética”: genes desconocidos con funciones peligrosas.
- Segundo, muestra que los genes de resistencia pueden esconderse sin ser detectados, incluso en personas sanas o animales sin síntomas.
- Tercero, alerta sobre la necesidad urgente de monitorear el microbioma en tiempo real. Porque desde ahí podrían surgir las próximas bacterias súper resistentes.
- Finalmente, el hecho de que npmC ya confiera resistencia a aminoglucósidos modernos significa que los antibióticos que aún funcionan podrían dejar de ser útiles más pronto de lo esperado.
Conclusión
El estudio publicado en el International Journal of Antimicrobial Agents ha revelado la existencia del gen npmC, una nueva metiltransferasa que bloquea el efecto de antibióticos clave. Este gen, hallado en el microbioma intestinal de humanos y animales, confiere alta resistencia a múltiples aminoglucósidos, incluidos medicamentos de última generación como la plazomicina.
El npmC se mueve fácilmente entre bacterias y parece tener un origen común con otros genes resistentes. Su descubrimiento amplía la lista de amenazas genéticas escondidas en nuestro interior. La ciencia nos recuerda que el mundo microbiano aún guarda secretos invisibles pero muy peligrosos. Y este gen es una clara advertencia de lo que podría venir si no actuamos a tiempo.
- Matamoros, B. R., Serna, C., Wedel, E., Montero, N., Kirpekar, F., & Gonzalez-Zorn, B. (2025). NpmC – a novel A1408 16S rRNA methyltransferase in the gut of humans and animals. International Journal of Antimicrobial Agents, 65(1), 107382.




