Un grupo de científicos logró algo histórico: mapear todas las conexiones del cerebro de una mosca adulta. Este trabajo fue publicado en la revista Nature, se hizo en una especie llamada Drosophila melanogaster, una mosca muy usada en investigaciones porque su cuerpo es sencillo pero muy parecido al de animales más complejos, incluso los humanos.
Mapear el cerebro significa identificar todas las conexiones que existen entre las neuronas, que son las células encargadas de enviar señales dentro del cuerpo. Imagina un mapa de carreteras, pero en lugar de autos y calles, hay impulsos eléctricos y conexiones cerebrales. Los científicos crearon el primer “diagrama de cableado” completo de un cerebro adulto, algo que jamás se había logrado hasta ahora.
¿Cómo lo hicieron? Una hazaña microscópica
El equipo utilizó imágenes de microscopio electrónico, una herramienta que permite ver cosas muy pequeñas, mucho más que un microscopio común. Tomaron más de 20 millones de imágenes del cerebro de una mosca hembra y las analizaron una por una. Cada imagen tenía detalles diminutos de las neuronas.
Luego, con ayuda de inteligencia artificial y cientos de expertos, unieron todas esas piezas como si fuera un rompecabezas. Así crearon un modelo 3D del cerebro completo.
Más de 130 mil neuronas conectadas como una red eléctrica
El cerebro de esta pequeña mosca tiene 139,255 neuronas, que son como cables eléctricos, y más de 50 millones de sinapsis, que son los puntos donde esas neuronas se conectan. Lo impresionante es que lograron identificar cada una de esas conexiones y ver cómo fluye la información desde los ojos hasta las patas, o desde el entorno hasta los órganos internos. Incluso lograron rastrear las rutas que sigue una señal, por ejemplo, cuando la mosca ve algo y decide moverse.
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¿Para qué sirve este descubrimiento?
Aunque parezca algo lejano, entender el cerebro de una mosca puede ayudarnos a entender mejor cómo funciona el cerebro humano. Los cerebros de todos los animales tienen cosas en común. Al conocer cómo están conectadas las neuronas en una mosca, se pueden hacer comparaciones con cerebros más complejos.
Esto puede ayudar a entender enfermedades mentales, mejorar la inteligencia artificial y desarrollar nuevas formas de tratamiento para el cerebro.
Tecnología al servicio de la ciencia
Este avance fue posible gracias al uso de una red llamada FlyWire, una plataforma donde científicos de todo el mundo colaboran para estudiar el cerebro de las moscas. Miles de voluntarios y expertos ayudaron a verificar las conexiones del cerebro usando esta plataforma en línea. También utilizaron inteligencia artificial para acelerar el análisis de las imágenes. Sin esta tecnología, este trabajo habría tomado muchos años más.
Los investigadores no solo encontraron las conexiones, también clasificaron las neuronas por tipo, función y ubicación. Dividieron el cerebro en regiones, como si fuera una ciudad con barrios. También identificaron qué neuronas reciben información del entorno (como los ojos) y cuáles envían órdenes al cuerpo (como las que hacen mover las alas).
Este mapa ahora está disponible en línea para que cualquier persona o investigador del mundo pueda explorarlo.
Un avance que cambia la historia
Varios científicos que no participaron en el estudio lo han llamado “un salto gigante para la neurociencia”. Algunos creen que es comparable al primer mapa del genoma humano.
Uno de los autores principales, el Dr. Sven Dorkenwald, dijo que este descubrimiento “arrojará nueva luz sobre cómo pensamos, sentimos y actuamos”. Ahora que tenemos el mapa de un cerebro completo, los científicos podrán investigar mejor cómo se forman los recuerdos, cómo se toman decisiones o por qué ocurren ciertas enfermedades mentales.
¿Qué sigue después de esto?
Este es solo el comienzo. Los científicos planean hacer lo mismo con cerebros de otros animales, como peces o ratones, e incluso podrían intentar hacerlo con partes del cerebro humano en el futuro. El gran objetivo es comprender cómo miles de millones de conexiones cerebrales nos permiten pensar, sentir, movernos y recordar. Este descubrimiento podría abrir el camino hacia una nueva era en la ciencia del cerebro.
Conclusión
El estudio logró mapear, por primera vez, todas las conexiones del cerebro de una mosca adulta. Este pequeño cerebro contiene más de 130,000 neuronas y 50 millones de conexiones. Gracias a este mapa, ahora entendemos mejor cómo fluye la información en el cerebro. Este avance no solo cambia la forma en que vemos a las moscas, sino que podría ayudarnos a entender mejor nuestro propio cerebro en los próximos años.
- Dorkenwald, S., et al. (2024). Neuronal wiring diagram of an adult brain. Nature, 634(8032), 124-138.




