El cáncer colorrectal es una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo. Cada año, millones de personas reciben este diagnóstico, enfrentándose a un tratamiento complejo y a un alto riesgo de recaídas. Ante este panorama, encontrar alternativas accesibles y efectivas se convierte en una prioridad global.
Recientes estudios han revelado que un medicamento ampliamente conocido, barato y disponible en farmacias de todo el mundo podría ofrecer una nueva esperanza. Se trata de la aspirina en dosis bajas, que ha demostrado reducir de manera significativa la recurrencia del cáncer colorrectal tras una cirugía en pacientes con determinadas características genéticas.
El hallazgo marca un cambio importante en la forma en que concebimos la lucha contra el cáncer. Por primera vez, un fármaco común y económico muestra resultados comparables a costosos tratamientos modernos, pero con la ventaja de ser accesible para millones de pacientes.
El cáncer colorrectal y su impacto global
El cáncer colorrectal afecta a más de 1,9 millones de personas al año en todo el mundo, siendo una de las principales causas de mortalidad oncológica. Entre el 20 y el 40% de los pacientes desarrolla metástasis, lo que complica aún más el pronóstico.
Los tratamientos habituales incluyen cirugía, quimioterapia y, en algunos casos, radioterapia. Sin embargo, incluso después de procedimientos exitosos, el riesgo de recurrencia sigue siendo elevado, lo que genera incertidumbre y ansiedad en los pacientes.
En este contexto, la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas que reduzcan la posibilidad de recaídas resulta fundamental. Y es aquí donde entra en escena un fármaco para cáncer colorrectal tan inesperado como la aspirina.
Aspirina: más allá del dolor y la fiebre
La aspirina, cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico, se utiliza desde hace más de un siglo para aliviar dolor, fiebre e inflamación. También se administra en dosis bajas para prevenir la formación de coágulos sanguíneos, protegiendo a personas con riesgo cardiovascular.
Ahora, este medicamento para cáncer colorrectal se investiga en un contexto completamente nuevo: como posible tratamiento complementario para pacientes con mutaciones específicas en el gen PIK3CA y otros genes de la vía PI3K, vinculados al crecimiento y división celular.
Lo interesante es que, gracias a estas investigaciones, la aspirina podría pasar de ser un fármaco de uso cotidiano a una herramienta de precisión en oncología.
El ensayo clínico ALASCCA
El ensayo clínico que ha cambiado el panorama se denomina ALASCCA y fue desarrollado por un equipo de investigadores del Instituto Karolinska y el Hospital Universitario Karolinska, en Suecia. Se trata del primer estudio aleatorizado a gran escala que confirma los beneficios de la aspirina en este tipo de cáncer.
En el ensayo participaron más de 3.500 pacientes de Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia. Aquellos cuyos tumores presentaban alteraciones en la vía PI3K fueron tratados durante tres años con una dosis diaria de 160 mg de aspirina o con un placebo.
Los resultados fueron contundentes: la aspirina redujo en un 55% el riesgo de recurrencia en comparación con el placebo, demostrando que este fármaco puede ser clave en la reducción de recaídas.
Cómo actúa la aspirina contra el cáncer
El mecanismo exacto por el cual la aspirina logra este efecto aún no está del todo claro, pero los investigadores han identificado varias vías probables. En primer lugar, reduce la inflamación, un factor que favorece el crecimiento tumoral.
Además, inhibe la función de las plaquetas, células de la sangre que pueden facilitar la diseminación de células cancerígenas. También se cree que actúa directamente sobre procesos celulares que frenan el crecimiento del tumor.
Este conjunto de efectos crea un entorno menos favorable para el desarrollo del cáncer, lo que podría explicar su capacidad para reducir la recurrencia tras la cirugía.
Seguridad y consideraciones en su uso
Aunque la aspirina es un medicamento seguro y ampliamente utilizado, no está exento de riesgos. Entre sus efectos adversos más comunes se encuentran problemas gastrointestinales y una mayor tendencia al sangrado.
En el ensayo ALASCCA, los eventos adversos graves fueron relativamente bajos, pero más frecuentes en el grupo que recibió aspirina frente al placebo. Esto obliga a considerar cuidadosamente qué pacientes pueden beneficiarse más del tratamiento sin exponerse a riesgos innecesarios.
Por ello, la recomendación de los investigadores es aplicar esta terapia en pacientes con mutaciones genéticas específicas, aprovechando la medicina de precisión para seleccionar mejor a quienes recibirán el fármaco.
Relevancia global del descubrimiento
El hecho de que se trate de un fármaco barato y accesible en prácticamente cualquier país representa una gran ventaja. En un mundo donde los nuevos tratamientos oncológicos suelen tener costos prohibitivos, la aspirina podría convertirse en un recurso revolucionario.
Además, este hallazgo refuerza la importancia de integrar la genética en la práctica clínica. Conocer las alteraciones moleculares de un tumor permite diseñar estrategias personalizadas que mejoren la supervivencia y reduzcan recaídas.
Los expertos consideran que estos resultados podrían influir en las guías internacionales de tratamiento para cáncer colorrectal, ampliando las opciones terapéuticas disponibles a nivel global.
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Conclusión
La aspirina, un medicamento común y económico, ha demostrado ser capaz de reducir significativamente la recurrencia del cáncer colorrectal en pacientes con alteraciones genéticas específicas. Los resultados del ensayo ALASCCA ofrecen una nueva perspectiva en la lucha contra esta enfermedad.
Este fármaco para cáncer colorrectal no solo abre la puerta a tratamientos más accesibles y personalizados, sino que también resalta el enorme potencial de aprovechar medicamentos ya existentes en nuevos contextos clínicos. Sin duda, se trata de un avance con impacto mundial.
Martling, A., Myrberg, I. H., Nilbert, M., Grönberg, H., et al. (2025). Low-Dose Aspirin for PI3K-Altered Localized Colorectal Cancer. The New England Journal of Medicine. Advance online publication. DOI: 10.1056/NEJMoa2504650




