Un nuevo descubrimiento científico revela que el océano tiene una forma inesperada de capturar carbono y mantenerlo lejos del aire. Y lo hace con la ayuda del polvo del desierto y del plancton marino. Este increíble hallazgo fue publicado en la prestigiosa revista Scientific Reports. El estudio fue dirigido por la científica Diksha Sharma, junto a un equipo internacional de investigadores.
¿Qué pasa cuando el polvo del desierto llega al océano?
Cuando los vientos traen polvo desde los continentes y este cae sobre el mar, no solo desaparece en el agua. Ese polvo, lleno de minerales como la arcilla, empieza a interactuar con la vida microscópica que flota en la superficie del océano.
Los científicos descubrieron que esa mezcla da lugar a unas bolitas pegajosas que atrapan carbono y lo hacen hundirse. Estas bolitas se conocen como flóculos de organoarcilla. Aunque su nombre es complicado, su función es clara: ayudar a limpiar el exceso de dióxido de carbono del aire.
¿Qué es el carbono y por qué es importante atraparlo?
El dióxido de carbono (CO₂) es uno de los principales gases que causan el calentamiento global. Se libera cuando quemamos gasolina, carbón o madera. Si hay demasiado en la atmósfera, la Tierra se calienta más. Por eso, encontrar maneras naturales de capturar este gas es una de las grandes metas actuales. Y el océano, junto al polvo del desierto y algunos microbios marinos, puede ser parte de la solución.
Un experimento con agua del mar y polvo simuló lo que ocurre en la naturaleza
Para entender este proceso, los científicos hicieron un experimento. Usaron agua del mar recolectada en el Golfo de Maine , durante una floración de fitoplancton en la primavera de 2023. El fitoplancton es un conjunto de organismos diminutos que viven flotando en el agua y producen oxígeno.
A esta agua le agregaron diferentes cantidades de arcilla , un mineral común en el polvo del desierto. La idea era similar a lo que pasa naturalmente cuando el polvo llega al océano. Luego, observeon lo que sucedió con los microbios marinos y las partículas en el agua.
El agua se llenó de bolitas pegajosas que atrapaban carbono
Después de agregar la arcilla, los científicos notaron un gran aumento de unas sustancias llamadas partículas de exopolímero transparente (TEP). Estas partículas ayudan a formar las bolitas pegajosas o flóculos.
En todos los casos donde se añadió arcilla, la concentración de estas partículas aumentó diez veces más que en el agua sin polvo. Estas bolitas atrapan grandes cantidades de carbono y microorganismos marinos.
El plancton quedó atrapado y el carbono comenzó a hundirse
Los investigadores analizaron el contenido de estas bolitas y descubrieron que atrapaban fitoplancton, especialmente dinoflagelados, que son un tipo de microalgas. También notaron que las diatomeas, otro tipo de microalgas, aumentaron su presencia.
Esto demuestra que el polvo no solo forma bolitas, sino que también cambia la composición de la vida microscópica en el mar. Lo más sorprendente fue que hasta el 50% del carbono del plancton fue atrapado por estas bolitas.
Los animales marinos también ayudan sin saberlo.
Los científicos fueron más allá. Quería saber qué pasaba si estas bolitas eran comidas por animales marinos. Para eso, usaron un pequeño crustáceo llamado Calanus finmarchicus , parecido a un camarón microscópico.
Este animal comió las bolitas junto con un tipo de fitoplancton (Rhodomonas salina) y luego expulsó heces mucho más densas y pesadas que las normales. Estas heces se hundieron de 1.8 a 3.6 veces más rápido que las habituales. Eso significa que el carbono atrapado viaja más rápido hacia el fondo del mar , donde queda fuera del alcance de la atmósfera.
El mar tiene su propia manera de protegernos
Este fenómeno se relaciona con lo que los científicos llaman la “bomba biológica de carbono”. Es un proceso natural por el cual el océano captura carbono del aire y lo lleva al fondo, donde permanece por siglos.
El estudio demuestra que el polvo que viaja desde los desiertos ayuda a que esta bomba funcione mejor. Al unirse con microbios y plancton, se forman estas bolitas que limpian el carbono del mar. Además, los animales que viven en el océano, como el zooplancton, ayudan al proceso sin darse cuenta, haciendo que el carbono baje aún más rápido.
Una herramienta natural que ya está funcionando.
Este hallazgo podría ser clave para crear soluciones naturales contra el cambio climático. En lugar de inventar máquinas costosas, podríamos apoyar los procesos que ya existen en la naturaleza. Eso sí, no se trata de tirar arcilla al mar de manera descontrolada. Pero sí podríamos aprender cómo aprovechar este mecanismo sin afectar la vida marina.
Conclusión
El océano es más sabio de lo que pensábamos. Con ayuda del polvo del desierto, el plancton y los pequeños animales marinos, logra capturar y esconder el carbono lejos del aire. Este proceso natural podría ayudarnos a combatir el cambio climático sin dañar el planeta . Solo necesitamos observar, aprender y proteger lo que la naturaleza ya hace por nosotros.
- Sharma, D., et al. (2024). Organoclay flocculation as a pathway to export carbon from the sea surface. Scientific Reports, 14(1), 28863.




