Durante décadas, la idea de que el cerebro adulto podía generar nuevas neuronas fue motivo de intenso debate. Se pensaba que, tras la infancia, el cerebro permanecía prácticamente estático en cuanto a la creación de células nerviosas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado lo contrario, cambiando por completo la forma en que entendemos la plasticidad cerebral.
Hoy sabemos que el cerebro adulto sigue creando nuevas neuronas, especialmente en una región clave para la memoria y el aprendizaje: el hipocampo. Este hallazgo no solo revoluciona la neurociencia, sino que también abre nuevas puertas para comprender y tratar enfermedades neurológicas y psiquiátricas.
Según investigaciones realizadas en los últimos años, técnicas de vanguardia han permitido identificar células progenitoras en el cerebro adulto, confirmando que la creación de nuevas neuronas en la edad adulta es un proceso real y constante. Comprender cómo ocurre este fenómeno y cuáles son sus implicaciones para la salud mental es un desafío que la ciencia apenas empieza a desentrañar.
- Leer más: Descubren las neuronas que controlan la ansiedad y la soledad desde lo más profundo del cerebro.
El hipocampo: centro de la memoria y el aprendizaje
El hipocampo es una estructura situada en lo profundo del cerebro y tiene un papel fundamental en la formación de recuerdos, el aprendizaje y la regulación emocional. Durante mucho tiempo, los científicos sospecharon que esta región mantenía cierta capacidad de regeneración.
De acuerdo con el estudio publicado en Cell en 2013, cada día se generan aproximadamente 700 nuevas neuronas en cada hipocampo humano adulto. Esto corresponde a un recambio anual del 1.75 % de las neuronas dentro de la población renovable. Aunque la cifra pueda parecer pequeña, su impacto es significativo, ya que las nuevas neuronas poseen una mayor plasticidad sináptica, lo que favorece la capacidad de aprendizaje.
Además, estas neuronas se concentran en una zona particular llamada giro dentado, crucial para la flexibilidad cognitiva y la diferenciación de recuerdos similares, un proceso conocido como separación de recuerdos.
Evidencia científica de la neurogénesis adulta
Uno de los avances más importantes provino del uso del carbono-14, derivado de las pruebas nucleares realizadas en la Guerra Fría. Al analizar el ADN de células cerebrales, los científicos pudieron determinar el momento en que esas neuronas habían nacido. Este enfoque reveló que una fracción considerable de neuronas del hipocampo adulto se renueva a lo largo de la vida.
Más recientemente, un estudio publicado en Science en 2025 empleó secuenciación de ARN de núcleo único y aprendizaje automático para identificar progenitores neuronales en cerebros humanos desde la infancia hasta la adultez. El hallazgo fue clave: se confirmaron células progenitoras en división en adultos, lo que demuestra de manera directa que la neurogénesis sigue activa más allá de la juventud.
Diferencias entre humanos y otros mamíferos
Aunque la neurogénesis adulta también ocurre en especies como ratones, cerdos y primates, el patrón en humanos tiene características únicas. En los roedores, solo cerca del 10 % de las neuronas del giro dentado se renuevan, mientras que en humanos se estima que alrededor de un tercio de las neuronas del hipocampo están sujetas a recambio.
Esta diferencia sugiere que el cerebro humano mantiene una capacidad de regeneración más robusta en esta área, lo que podría estar relacionado con la complejidad de nuestras funciones cognitivas.
Además, aunque la tasa de formación de nuevas neuronas disminuye con la edad, lo hace de manera más moderada que en los ratones, lo que indica un proceso de envejecimiento neuronal más gradual en humanos.
Variabilidad individual y factores que influyen
Un hallazgo interesante de los estudios recientes es la gran variabilidad entre personas. Algunos adultos presentaban un número elevado de progenitores neuronales, mientras que otros casi no tenían. Esto sugiere que factores genéticos, ambientales y de estilo de vida pueden influir en la capacidad del cerebro para seguir generando neuronas.
Por ejemplo, se ha observado en investigaciones con animales que el ejercicio físico, la estimulación cognitiva y la reducción del estrés favorecen la neurogénesis. Aunque aún faltan estudios concluyentes en humanos, es posible que hábitos saludables contribuyan a mantener activa esta capacidad regenerativa.
Neurogénesis y salud mental
La creación de nuevas neuronas en la edad adulta no solo tiene un papel en el aprendizaje y la memoria, sino también en la regulación del estado de ánimo. Diversos estudios han relacionado la disminución de la neurogénesis con trastornos como la depresión y la ansiedad.
En este sentido, los hallazgos abren la puerta a tratamientos innovadores. Estimular la producción de neuronas podría convertirse en una estrategia terapéutica contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o contra trastornos psiquiátricos. No obstante, aún se requiere investigación para traducir estos descubrimientos en aplicaciones clínicas efectivas.
Métodos modernos que revelan lo oculto
El avance en esta área se debe, en gran medida, a la combinación de nuevas técnicas científicas. Entre ellas se encuentran:
- Secuenciación de ARN de núcleo único: permite analizar la actividad genética de cada célula de forma individual.
- Citometría de flujo: identifica y clasifica células según sus características específicas.
- Microscopía avanzada (RNAscope y Xenium): localiza la expresión de genes directamente en el tejido cerebral.
- Modelos matemáticos y machine learning: facilitan la reconstrucción de las dinámicas de renovación celular.
Gracias a estas herramientas, hoy podemos observar con claridad lo que antes era apenas una hipótesis.
Este hongo milenario puede regenerar neuronas y podría revertir el envejecimiento cerebral.
Conclusión
La evidencia científica acumulada en las últimas dos décadas ha transformado nuestra comprensión del cerebro humano. Hoy podemos afirmar con seguridad que el cerebro adulto sigue creando nuevas neuronas, especialmente en el hipocampo, y que este proceso se mantiene durante gran parte de la vida.
Este hallazgo no solo confirma la capacidad regenerativa del cerebro, sino que también refuerza la idea de que nunca dejamos de aprender ni de cambiar. La ciencia seguirá explorando cómo aprovechar esta capacidad natural para prevenir y tratar enfermedades neurológicas y psiquiátricas.
- Dumitru, I., Paterlini, M., Zamboni, M., Ziegenhain, C., Giatrellis, S., Saghaleyni, R., … Frisén, J. (2025). Identification of proliferating neural progenitors in the adult human hippocampus. Science. DOI: 10.1126/science.adu9575
- Spalding, K. L., Bergmann, O., Alkass, K., Bernard, S., Salehpour, M., Huttner, H. B., … Frisén, J. (2013). Dynamics of hippocampal neurogenesis in adult humans. Cell. DOI: 10.1016/j.cell.2013.05.002





Muy interesante!