Las muelas del juicio, o terceros molares, suelen extraerse y desecharse en la adolescencia. Sin embargo, investigaciones recientes revelan que contienen células madre con capacidad de transformarse en distintos tipos celulares, incluso en neuronas, lo cual ha despertado un creciente interés en la medicina regenerativa.
A diferencia de otras fuentes de células madre, las obtenidas de la pulpa dental no generan dilemas éticos, ya que provienen de un tejido descartado en la práctica odontológica. Además, su obtención es sencilla y menos invasiva que la extracción de células madre de médula ósea. Esto convierte a las muelas del juicio en una fuente valiosa y accesible para futuras terapias.
Particularmente, los avances más prometedores señalan que estas células madre podrían aplicarse en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. Estas patologías se caracterizan por la pérdida progresiva de neuronas, y actualmente no existe cura.
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¿Qué son las células madre dentales?
Las células madre dentales, también llamadas células madre de pulpa dental (DPSCs, por sus siglas en inglés), se encuentran en la parte interna del diente. Fueron descubiertas en el año 2000 por Gronthos y su equipo, quienes demostraron que estas células poseen una gran capacidad de proliferación y diferenciación.
Las DPSCs se caracterizan por su origen en la cresta neural, lo que les confiere una notable plasticidad celular. Esto significa que pueden transformarse en diversos tipos celulares, incluidos osteoblastos (hueso), condrocitos (cartílago), adipocitos (grasa) e incluso neuronas y células gliales (Ueda et al., 2020). Esta versatilidad ha convertido a las muelas del juicio en un auténtico tesoro biológico.
Un aspecto relevante es que estas células mantienen su viabilidad incluso tras criopreservación, lo que permite almacenarlas en bancos de células madre para un uso futuro en terapias personalizadas (Al Madhoun et al., 2021).
Células madre en muelas del juicio y su relación con el cerebro
El interés en las células madre dentales ha crecido principalmente por su potencial en enfermedades neurológicas. Al ser de origen neural, estas células poseen características únicas que las hacen especialmente adecuadas para regenerar tejido nervioso dañado (Ueda et al., 2020).
Estudios recientes han demostrado que las DPSCs pueden diferenciarse en neuronas funcionales capaces de generar potenciales de acción y establecer conexiones sinápticas (Pardo-Rodríguez et al., 2025). Esto es crucial porque, en enfermedades como Parkinson y Alzheimer, la pérdida de neuronas y sinapsis es el principal problema.
Además, las DPSCs secretan factores neurotróficos como el BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) y el GDNF (factor neurotrófico derivado de la glía), que favorecen la supervivencia neuronal y la regeneración axonal (Xiao et al., 2021). Este doble efecto —diferenciación neuronal y secreción de factores protectores— convierte a las muelas del juicio en candidatas ideales para terapias del sistema nervioso.
Muelas del juicio para tratar Parkinson y Alzheimer
Las investigaciones han señalado que las células madre dentales no solo tienen potencial en el ámbito general de la regeneración, sino que muestran resultados prometedores en patologías concretas. Entre ellas destacan el Parkinson y el Alzheimer, dos enfermedades que afectan al sistema nervioso y que actualmente carecen de cura.
Parkinson
El Parkinson es una enfermedad caracterizada por la pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra del cerebro. Esta pérdida provoca síntomas motores como temblores, rigidez y lentitud de movimientos. Los tratamientos actuales alivian síntomas, pero no frenan la neurodegeneración.
Investigaciones han demostrado que las DPSCs pueden diferenciarse en neuronas dopaminérgicas, lo que abre la posibilidad de reemplazar las células perdidas en pacientes con Parkinson (Xiao et al., 2021). Además, los factores neurotróficos secretados por estas células ayudan a proteger las neuronas restantes, ofreciendo un efecto combinado de neuroprotección y regeneración.
Alzheimer
En el Alzheimer, la degeneración de neuronas y sinapsis se acompaña de la acumulación de placas de beta-amiloide y ovillos neurofibrilares. Actualmente, los tratamientos son paliativos y no detienen la progresión de la enfermedad.
Estudios con DPSCs han mostrado que estas células pueden liberar moléculas antioxidantes y antiinflamatorias que reducen el daño neuronal (Ueda et al., 2020). Además, su capacidad de diferenciarse en neuronas funcionales abre la posibilidad de restaurar circuitos neuronales dañados. Aunque todavía se encuentra en fases experimentales, este enfoque podría representar un cambio radical en el tratamiento del Alzheimer.
Avances científicos más recientes
Un estudio publicado en Stem Cell Research & Therapy demostró que las DPSCs obtenidas de muelas del juicio pueden diferenciarse en neuronas con actividad eléctrica completa, capaces de generar potenciales de acción sostenidos. Este hallazgo es clave, ya que confirma que estas células no solo adoptan la forma de neuronas, sino que también funcionan como tales.
Asimismo, investigaciones revisadas en Frontiers in Cell and Developmental Biology resaltan la capacidad de las DPSCs para mantener sus propiedades regenerativas tras ser criopreservadas, lo que permite planificar bancos de células madre dentales para terapias personalizadas.
Otro trabajo publicado en Frontiers in Neuroscience subraya que estas células no solo reemplazan neuronas, sino que también actúan como fábricas biológicas de factores protectores frente al estrés oxidativo y la inflamación, procesos clave en la progresión de enfermedades neurodegenerativas.
Perspectivas futuras
Los avances científicos apuntan a que en los próximos años las muelas del juicio podrían dejar de considerarse simples piezas descartables y convertirse en una herramienta clave en medicina regenerativa. Su potencial para ofrecer tratamientos en enfermedades devastadoras como Parkinson y Alzheimer abre un horizonte esperanzador.
Además, la creación de bancos de células madre dentales podría permitir que cada persona almacene sus propias DPSCs extraídas durante la juventud para utilizarlas en terapias personalizadas en el futuro.
La investigación avanza también hacia el uso combinado de DPSCs con biomateriales y técnicas de ingeniería tisular que faciliten su integración en el cerebro. Esto podría mejorar la supervivencia y funcionalidad de las células trasplantadas, aumentando las probabilidades de éxito clínico.
Conclusión
Las muelas del juicio, que solemos ver como inútiles o problemáticas, podrían ser en realidad una fuente de salud y esperanza. Sus células madre tienen la capacidad de convertirse en neuronas y liberar factores protectores, lo que las hace una alternativa prometedora frente a enfermedades neurodegenerativas.
Aunque aún queda camino por recorrer antes de ver terapias disponibles en hospitales, los avances científicos confirman que estamos más cerca de un futuro en el que el Parkinson y el Alzheimer puedan tratarse no solo con fármacos paliativos, sino con estrategias regenerativas basadas en la biología de nuestros propios dientes.
- Al Madhoun, A., Sindhu, S., Haddad, D., et al. (2021). Dental pulp stem cells derived from adult human third molar tooth: A brief review. Frontiers in Cell and Developmental Biology. DOI: 10.3389/fcell.2021.717624
- Pardo-Rodríguez, B., Baraibar, A. M., et al. (2025). Functional differentiation of human dental pulp stem cells into neuron-like cells exhibiting electrophysiological activity. Stem Cell Research & Therapy. DOI: 10.1186/s13287-025-04134-7
- Ueda, T., Inden, M., Ito, T., Kurita, H., & Hozumi, I. (2020). Characteristics and therapeutic potential of dental pulp stem cells on neurodegenerative diseases. Frontiers in Neuroscience. DOI: 10.3389/fnins.2020.00407
- Xiao, Z., Lei, T., Liu, Y., Yang, Y., Bi, W., & Du, H. (2021). The potential therapy with dental tissue-derived mesenchymal stem cells in Parkinson’s disease. Stem Cell Research & Therapy. DOI: 10.1186/s13287-020-01957-4




