Una investigación descubrió que ciertas células que envejecen dentro de nuestro cuerpo podrían ayudarnos a saber si tenemos más riesgo de morir antes. En nuestro cuerpo hay células que, con el tiempo, dejan de funcionar bien. Ya no se dividen, ni ayudan a reparar tejidos, pero tampoco mueren. Son conocidas como células senescentes o “células zombis”.
Aunque no parecen peligrosas, estas células liberan sustancias dañinas que afectan nuestros órganos. Están relacionadas con enfermedades del corazón, problemas de memoria y envejecimiento acelerado. Un grupo de científicos de Estados Unidos decidió investigar si estas células podrían servir como señales de advertencia temprana para predecir problemas graves de salud en adultos mayores.
¿Qué querían descubrir?
Los investigadores querían saber si es posible medir sustancias liberadas por estas células en la sangre y así predecir el riesgo de muerte. La idea era identificar una especie de “alerta biológica” en adultos mayores que parecían sanos.
Este estudio fue publicado en la revista científica “Aging Cell” en diciembre de 2023. Fue liderado por Jennifer L. St. Sauver y un equipo de investigadores de varias instituciones médicas en Estados Unidos.
¿Cómo hicieron el estudio?
Se reunieron datos de 1,923 personas mayores de 65 años. Al inicio del estudio, todos tenían buena salud o, como mucho, una sola enfermedad leve. Luego, los científicos midieron en su sangre 28 sustancias químicas que son producidas por las células senescentes.
Estas sustancias se conocen como biomarcadores, es decir, señales químicas que indican si algo no está bien en el cuerpo. Algunas de ellas son proteínas relacionadas con inflamación o envejecimiento. Después de tomar las muestras de sangre, los científicos siguieron la salud de estas personas durante más de seis años para ver cuántas murieron y por qué causas.
¿Qué encontraron?
Al analizar los datos, los científicos descubrieron que cinco biomarcadores estaban especialmente relacionados con el riesgo de morir:
- GDF15
- RAGE
- VEGFA
- PARC
- MMP2
Quienes tenían niveles más altos de estas sustancias en la sangre, tenían más probabilidades de morir en los siguientes años, incluso si parecían saludables al inicio. Además, combinaron estos biomarcadores con otros datos como la edad, el sexo y si la persona tenía alguna enfermedad. Así lograron predecir el riesgo de muerte con mucha más precisión que usando solo información médica general.
¿Qué significan estos nombres raros?
No te preocupes por los nombres complicados. Lo importante es que estas sustancias actúan como mensajes de advertencia que las células envejecidas envían al cuerpo. Algunas causan inflamación, otras debilitan los vasos sanguíneos o los músculos, y todas juntas hacen que nuestro cuerpo se vuelva más frágil.
Por ejemplo, GDF15 se ha relacionado con enfermedades del corazón y pérdida de masa muscular. VEGFA puede afectar los vasos sanguíneos. Y MMP2 tiene que ver con el deterioro de tejidos.
¿Por qué esto es importante?
Este estudio es uno de los primeros en mostrar que las células envejecidas no solo están relacionadas con la vejez, sino que pueden ayudarnos a predecir quién está en mayor riesgo de morir. Esto podría cambiar la forma en que se cuida la salud en personas mayores. Por ejemplo, si una persona tiene altos niveles de estos biomarcadores, los médicos podrían ofrecerle chequeos más frecuentes o tratamientos preventivos.
También abre la puerta a futuras terapias para eliminar las células zombis del cuerpo y así retrasar el envejecimiento o prevenir enfermedades.
¿Qué pasa con las células zombis?
Aunque nuestro sistema inmunológico puede eliminar algunas de estas células, con el paso del tiempo se acumulan más y más. Estas células zombis no hacen nada útil y, además, dañan a las demás. Por eso, desde hace más de 10 años, muchos científicos están buscando formas de destruir estas células sin afectar a las sanas.
Ya existen estudios con medicamentos experimentales que podrían eliminar células senescentes en animales. Este nuevo estudio ayuda a entender mejor cuándo y cómo estas células afectan nuestra salud y cómo podrían utilizarse sus señales para salvar vidas.
Una nueva herramienta para la medicina del futuro
Gracias a este descubrimiento, los médicos podrían contar con una herramienta más para evaluar la salud de sus pacientes mayores y tomar decisiones personalizadas. Además, como los análisis de sangre son sencillos y accesibles, esta información podría usarse en hospitales comunes sin necesidad de equipos costosos.
Conclusión
Este estudio demostró que ciertas sustancias en la sangre producidas por células envejecidas pueden predecir el riesgo de muerte en adultos mayores, incluso si no tienen enfermedades graves. Detectarlas a tiempo podría ayudar a mejorar la prevención y el tratamiento del envejecimiento.
Los resultados marcan un paso muy importante en la lucha contra las enfermedades relacionadas con la edad. ¿Te imaginas un futuro donde un simple análisis de sangre pueda decirte cuánto tiempo vivirás? Puede que no estemos tan lejos de eso.
- St Sauver, J. L., et al. (2023). Biomarkers of cellular senescence and risk of death in humans. Aging Cell, 22(12), e14006.




