Algunas personas con migraña relacionan sus episodios de dolor de cabeza con determinados alimentos. Estas experiencias han motivado investigaciones sobre las frutas como posibles desencadenantes.
Un estudio recogió reportes de pacientes que relacionaban el consumo de sandía, piña y papaya con episodios de migraña. Otras investigaciones han encontrado un mayor consumo de cítricos entre pacientes con migraña crónica.
Para comprender estas relaciones, los investigadores estudian las sustancias presentes en las frutas, cómo las procesa el organismo y las respuestas de los pacientes después de consumirlas.
Las frutas que aparecieron en los reportes
Una investigación publicada en Postgraduate Medicine entrevistó a 3935 personas con migraña y 1163 con cefalea tensional, otro tipo de dolor de cabeza.
Los participantes indicaron qué alimentos vegetales asociaban con sus episodios de migraña y cuánto tiempo después de consumirlos comenzaba el dolor. La sandía fue el alimento más mencionado.
Casi tres de cada diez pacientes con migraña la señalaron como desencadenante. El maracuyá y la naranja también aparecieron entre las frutas más reportadas.
La piña fue mencionada por 60 pacientes y la papaya por diez. La lista incluyó además uva, plátano, pepino y acerola, según las experiencias recogidas.
Los pacientes que asociaron ciertos alimentos vegetales con sus ataques de migraña señalaron que el dolor de cabeza comenzaba, en promedio, unos 90 minutos después de consumirlos.
Los cítricos y sus posibles compuestos involucrados
La relación entre cítricos y migraña se exploró en otro trabajo, publicado en Scientific Reports, que evaluó hábitos alimentarios de 124 pacientes egipcios.
Los investigadores encontraron mayor consumo de cítricos entre quienes tenían migraña crónica que entre quienes presentaban migraña episódica. Limón, naranja y mandarina integraban el grupo evaluado.
En la discusión también mencionaron kiwi y toronja al abordar las aminas biógenas, sustancias presentes en alimentos cuya acumulación puede depender de las condiciones de almacenamiento.
Entre ellas destacan histamina y putrescina. La histamina activa receptores involucrados en respuestas vasculares y puede provocar ataques de migraña en personas susceptibles a esta sustancia.
La putrescina podría dificultar su eliminación: experimentos de laboratorio muestran que compite con la histamina por la enzima diaminooxidasa, encargada de procesar ambas sustancias.
La sandía y la producción de óxido nítrico
La sandía contiene citrulina, un compuesto que el organismo convierte en arginina. Esta participa en la producción de óxido nítrico, una sustancia implicada en la migraña.
Para explorar esa relación, un estudio publicado en European Neurology evaluó a 38 voluntarios con migraña sin aura y 38 controles sin cefalea.
Todos consumieron sandía y fueron sometidos a extracciones de sangre antes y después. Los investigadores midieron nitritos, utilizados como indicadores relacionados con la producción de óxido nítrico.
Nueve participantes con migraña desarrollaron dolor de cabeza, aproximadamente dos horas después del consumo. Ninguno de los controles presentó dolor durante la evaluación descrita.
Los nitritos aumentaron en ambos grupos. Los autores plantearon que la vía de la citrulina al óxido nítrico podría intervenir en los ataques observados.




