Cada vez que lavamos ropa sintĂ©tica o usamos cosmĂ©ticos exfoliantes, liberamos microplĂĄsticos en el agua. Estos residuos minĂșsculos llegan a las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), que no estĂĄn diseñadas para detenerlos por completo. Una vez liberados, los microplĂĄsticos entran a rĂos, lagos y mares, afectando tanto a la vida acuĂĄtica como potencialmente a nuestra salud.
Un equipo internacional liderado por Jenny Kim Nguyen, de la Universidad de Ciencia y TecnologĂa de Corea, analizĂł esta problemĂĄtica en una revisiĂłn publicada por Elsevier. El estudio fue difundido en la revista Science of the Total Environment y se centrĂł en dos tipos principales de microplĂĄsticos: microfibras (MF) y microesferas (MB).
¿Qué son las microfibras y microesferas?
- Microfibras (MF): Pequeños hilos sintĂ©ticos, liberados principalmente al lavar ropa de poliĂ©ster, nylon o acrĂlico.
- Microesferas (MB): Esferas diminutas usadas en cosmĂ©ticos, cremas dentales y productos exfoliantes, hoy mĂĄs reguladas pero aĂșn presentes.
Ambas formas de microplĂĄstico son lo suficientemente pequeñas como para pasar por los filtros convencionales de las plantas de tratamiento. Pueden medir menos de 5 milĂmetros y, en muchos casos, solo son visibles bajo el microscopio.
- Leer mås: Un solo rasguño en tu sartén antiadherente puede liberar millones de microplåsticos en tu comida.
¿Qué hicieron los investigadores?
Los cientĂficos realizaron una revisiĂłn bibliogrĂĄfica de los estudios mĂĄs recientes sobre microfibras y microesferas en aguas residuales. Analizaron investigaciones realizadas en distintas regiones del mundo, bajo diversas condiciones de muestreo y anĂĄlisis. Evaluaron cĂłmo aparecen, se comportan y son detectados estos microplĂĄsticos en distintas etapas del tratamiento del agua.
El equipo también comparó los métodos actuales para medir y clasificar los microplåsticos, e identificó grandes diferencias entre técnicas. Esta variabilidad dificulta saber con exactitud cuånta contaminación existe y cómo reducirla efectivamente.
Resultados: ¿qué encontraron?
Los resultados mostraron que la presencia de microplĂĄsticos varĂa segĂșn tres factores principales:
- La etapa del proceso de tratamiento (preliminar, secundaria, terciaria).
- La regiĂłn geogrĂĄfica donde se encuentra la planta.
- La fuente del agua, como zonas urbanas o industriales.
Entre los hallazgos mĂĄs relevantes, se destacan:
- Las microfibras son las mĂĄs abundantes, especialmente durante la fase secundaria del tratamiento del agua.
- Las microesferas son menos comunes pero su impacto sigue siendo relevante, debido a su forma y resistencia quĂmica.
- La eficiencia del tratamiento varĂa ampliamente, con algunas plantas eliminando hasta el 90 % de los microplĂĄsticos, mientras otras retienen apenas el 50 %.
Limitaciones de los métodos actuales
Una de las principales dificultades que identificaron los investigadores fue la falta de métodos estandarizados para muestrear y analizar microplåsticos. Actualmente, los estudios usan diferentes mallas, solventes, filtros, tiempos y equipos, lo que impide comparar resultados de manera confiable.
TambiĂ©n hay confusiĂłn en la clasificaciĂłn de los microplĂĄsticos: muchos trabajos no distinguen claramente entre microfibras, microesferas u otras formas. AdemĂĄs, los anĂĄlisis no siempre permiten saber de quĂ© tipo de polĂmero estĂĄn hechos, lo cual es clave para determinar su toxicidad.
ÂżEs peligroso para la salud humana?
Aunque los efectos de los microplĂĄsticos en peces y crustĂĄceos estĂĄn bien documentados, la toxicidad en humanos aĂșn no se comprende completamente. Se sospecha que, al ser ingeridos o inhalados, los microplĂĄsticos podrĂan causar inflamaciĂłn, estrĂ©s oxidativo o interferencias hormonales.
Sin embargo, aĂșn no hay suficientes estudios clĂnicos que confirmen estos riesgos en humanos. La revisiĂłn señala que este es un vacĂo urgente en la investigaciĂłn cientĂfica. Por ahora, lo que sĂ se sabe es que estos contaminantes ya estĂĄn presentes en nuestra agua, alimentos y aire.
Recomendaciones de los autores
Los investigadores proponen una serie de medidas para mejorar el control de microplĂĄsticos en aguas residuales:
- Establecer protocolos unificados de muestreo y anĂĄlisis, para poder comparar datos a nivel global.
- Invertir en nuevas tecnologĂas de filtrado en las plantas de tratamiento de agua.
- Fomentar la regulación de productos que liberan microplåsticos, como ropa sintética o cosméticos no biodegradables.
- Promover el desarrollo de materiales alternativos menos contaminantes.
- Realizar estudios sobre la exposiciĂłn humana crĂłnica y sus posibles efectos en la salud.
Por primera vez detectan microplĂĄsticos en el lĂquido folicular de los ovarios humanos.
ConclusiĂłn: una amenaza microscĂłpica que no podemos ignorar
Los microplĂĄsticos no solo estĂĄn en los ocĂ©anos: tambiĂ©n circulan en las aguas que usamos y depuramos cada dĂa. Las plantas de tratamiento, tal como funcionan hoy, no pueden eliminarlos del todo. Las microfibras y microesferas son formas especialmente problemĂĄticas por su tamaño, abundancia y persistencia.
Esta revisiĂłn cientĂfica, publicada por el equipo de Nguyen en Science of the Total Environment, es la primera en enfocarse especĂficamente en estos dos tipos. Sus hallazgos muestran que la soluciĂłn pasa por mejorar los mĂ©todos de anĂĄlisis, actualizar las tecnologĂas de filtrado y regular los productos en origen.
Mientras la ciencia avanza, nuestras decisiones cotidianas âcomo elegir ropa o cosmĂ©ticosâ tambiĂ©n pueden marcar la diferencia. El problema es microscĂłpico, pero el impacto puede ser enorme.
- Nguyen, J. K., Karthikraj, R., Habyarimana, J. B., & Kim, U.-J. (2025). A review on microplastic fibers and beads in wastewater: The current knowledge on their occurrence, analysis, treatment, and insights on human exposure impact. Science of The Total Environment, 968, 178818.




