Descubren en la estación espacial china una bacteria desconocida, nunca antes vista en la Tierra.
👤 Por Bioteech
Un grupo de científicos chinos descubrió una nueva especie bacteriana en la estación espacial Tiangong. Su nombre: Niallia tiangongensis. Y no es una bacteria común. Este hallazgo marca un avance clave en la microbiología espacial. Fue publicado en la revista Internacional de Microbiología Sistemática y Evolutiva.
La investigación fue realizada por el Shenzhou Space Biotechnology Group y el Beijing Institute of Spacecraft System Engineering, con apoyo del proyecto nacional 2019HJS002.
¿Por qué buscar bacterias en el espacio?
La exploración espacial no solo se trata de tecnología avanzada. También incluye vigilar los microorganismos que viven con los astronautas en las naves espaciales. Estas bacterias pueden tener múltiples impactos:
Afectar la salud de los tripulantes en misiones largas.
Dañar estructuras o materiales en las naves.
Mutar o adaptarse de formas únicas fuera de la Tierra.
Sobrevivir en condiciones extremas, algo impensado en la Tierra.
Comprenderlas es esencial para la seguridad de los astronautas y la planificación de misiones prolongadas, como las que se proyectan a Marte.
La bacteria fue recolectada en mayo de 2023, desde una superficie del hardware interno de la estación espacial Tiangong, durante la misión Shenzhou-15. Fue aislada y cultivada bajo condiciones controladas. Luego, los científicos aplicaron múltiples análisis genéticos, bioquímicos y taxonómicos para entender su identidad.
La nueva especie fue clasificada dentro del género Niallia. Su nombre completo es Niallia tiangongensis, en honor a la estación espacial donde fue descubierta.
Características de Niallia tiangongensis
El análisis mostró varias características importantes:
Es una bacteria grampositiva: tiene una pared celular gruesa y resistente.
Es aeróbica: necesita oxígeno para sobrevivir.
Forma esporas, que son estructuras altamente resistentes.
Su forma es de bastón, común en bacterias ambientales.
El genoma de esta cepa (JL1B1071T) contiene 5,166,230 pares de bases y un 35.6% de G+C, un dato clave en taxonomía bacteriana. Su pariente más cercano es Niallia circulans, pero los análisis demostraron diferencias suficientes para considerarla una especie distinta.
¿Qué la hace tan única?
Además de su estructura, esta bacteria tiene habilidades sorprendentes que la distinguen en el entorno espacial. Puede degradar gelatina, lo cual indica que podría aprovechar compuestos similares como fuente de nutrientes en condiciones de escasez extrema.
También presenta dos indeles conservados, es decir, inserciones o eliminaciones específicas en genes clave, que la separan genéticamente de sus parientes. El análisis identificó cambios estructurales en dos proteínas:
BshB1, asociada con protección contra el estrés oxidativo.
SplA, implicada en la reparación de daños por radiación.
Estas adaptaciones podrían facilitar su supervivencia en el ambiente hostil del espacio, donde hay radiación intensa, microgravedad y escasos nutrientes. Además, produce menaquinona-7 (MK-7), una quinona usada en procesos respiratorios celulares. Sus principales ácidos grasos celulares son anteiso-C15:0 e iso-C15:0, compuestos comunes en bacterias resistentes.
¿Puede afectar la salud humana?
Todavía no se ha confirmado si esta nueva bacteria representa un peligro directo para los astronautas o el entorno espacial. Sin embargo, los científicos advierten que su pariente más cercano, Niallia circulans, ha causado infecciones graves como sepsis en personas inmunosuprimidas.
Esto, sumado a su capacidad para degradar compuestos como la gelatina, sugiere que debe mantenerse bajo vigilancia estricta en futuras misiones. Aunque N. tiangongensis no ha mostrado comportamiento patógeno, su evolución en el espacio podría derivar en nuevas capacidades biológicas.
¿Qué implica este descubrimiento para futuras misiones?
La aparición de Niallia tiangongensis evidencia que el microbioma espacial puede ser muy distinto al de otras estaciones como la ISS (Estación Espacial Internacional). Cada estación y misión puede desarrollar un ecosistema microbiano único, influido por materiales, tripulación y condiciones ambientales.
Esto es clave para misiones largas a Marte u otros destinos, ya que:
Se necesita controlar microbios resistentes a condiciones extremas.
Pueden usarse bacterias como esta en biotecnología espacial.
También podrían formar parte de sistemas cerrados de reciclaje en naves futuras.
Al comprender su comportamiento, los científicos pueden diseñar mejores sistemas de bioseguridad, reduciendo riesgos para humanos y equipos.
Conclusión: una bacteria que amplía los límites de la ciencia
Niallia tiangongensis no es una amenaza inmediata, pero su hallazgo cambia lo que sabemos sobre la vida en ambientes extraterrestres. Esta especie demuestra que los microbios pueden adaptarse, mutar y resistir en condiciones extremas, incluso más allá de nuestro planeta.
El estudio publicado por el equipo chino abre la puerta a nuevas preguntas sobre la coexistencia de la vida microbiana y la tecnología espacial. Gracias a investigaciones como esta, la ciencia se prepara mejor para los desafíos que enfrentará en futuras exploraciones más allá de la Tierra.