Científicos de varios países han demostrado que los perros pueden detectar el cáncer en muestras humanas mediante su olfato entrenado. Esta habilidad se basa en su capacidad para identificar compuestos orgánicos volátiles (COV), que el cuerpo libera cuando hay presencia de células malignas.
Estos compuestos están presentes en fluidos como la orina, el aliento y también en tejidos tumorales, incluso en etapas tempranas de la enfermedad. Tres estudios recientes han evaluado esta capacidad con distintas metodologías, usando perros entrenados para identificar diferentes tipos de cáncer.
Los resultados han sido alentadores y abren la puerta a nuevas formas de diagnóstico no invasivo, rápido y accesible.
Revisión de estudios: ¿Qué se ha investigado hasta ahora?
Un equipo liderado por Tadeusz Jezierski publicó un análisis comparativo en la Journal of Breath Research sobre varios estudios con perros. Examinaron cómo los animales identifican cáncer de pulmón y otros tipos a través del aliento de pacientes enfermos. Los autores también incluyeron sus propios resultados, aportando una visión integral de las fortalezas y limitaciones del enfoque.
Entre sus hallazgos, destacaron la capacidad canina para detectar ciertos compuestos como la 2-pentanona y el acetato de etilo con gran precisión. Sin embargo, también señalaron la falta de estandarización metodológica entre estudios y la necesidad de ensayos doble ciego más rigurosos. Principales puntos del estudio:
- Los perros pueden diferenciar el aliento de personas sanas del de pacientes con cáncer.
- La sensibilidad y especificidad de detección varían entre estudios y condiciones.
- Se desconocen los compuestos exactos que desencadenan la respuesta olfativa.
- Se recomienda estandarizar los métodos de entrenamiento y validación.
¿Un mismo olor para distintos tipos de cáncer?
Investigadores de Corea del Sur publicaron un estudio en PLOS ONE sobre la posibilidad de detectar cánceres distintos con el mismo entrenamiento. Entrenaron perros para identificar el olor del cáncer de mama, y luego probaron si podían detectar cáncer colorrectal sin entrenamiento específico.
Los resultados mostraron que los perros sí podían detectar ambos tipos de cáncer a través del olor de sus desechos metabólicos celulares. Esto sugiere que diferentes tipos de cáncer podrían compartir ciertos marcadores olfativos detectables por los perros.
El estudio utilizó muestras líquidas de cultivos celulares de líneas tumorales (4T1 para mama, CT26 para colorrectal) bajo condiciones de laboratorio. Resultados destacados:
- Ambos perros identificaron correctamente las muestras con más del 90 % de precisión.
- Se empleó un método doble ciego y pruebas cruzadas para evitar sesgos.
- Se planean estudios futuros con muestras humanas in vivo.
Un solo perro y una muestra de orina
Un estudio japonés publicado en la revista Biology exploró la detección de cáncer de mama usando orina y un único perro entrenado. La investigación fue dirigida por Shoko Kure y su equipo en la Facultad de Medicina de Nippon, Tokio. El perro, una labrador retriever de nueve años, fue entrenado para reconocer COV en muestras de orina de mujeres con cáncer de mama.
Participaron 40 pacientes con diagnóstico confirmado, 142 con otras enfermedades malignas y 18 personas sanas como grupo control. En las 40 pruebas de doble ciego, el perro identificó correctamente todas las muestras de cáncer de mama. Aspectos clave del estudio:
- Sensibilidad y especificidad del 100 % en pruebas de laboratorio.
- Método completamente no invasivo y de bajo costo.
- Primer paso hacia el desarrollo de una “nariz electrónica” basada en COV.
Ventajas del método canino
Los estudios coinciden en que el olfato canino ofrece varias ventajas como herramienta diagnóstica complementaria:
- No requiere procedimientos invasivos como biopsias o endoscopías.
- Las muestras se recolectan fácilmente (aliento, orina, tejidos).
- Es de bajo costo y fácil de aplicar en clínicas sin alta tecnología.
- Ofrece resultados rápidos, en cuestión de segundos o minutos.
Sin embargo, también hay limitaciones que deben abordarse antes de su aplicación clínica generalizada.
Retos y próximos pasos en la investigación
Aunque los resultados son prometedores, los expertos advierten sobre la necesidad de estandarizar protocolos y condiciones experimentales. Cada estudio usa perros, entrenamientos y tipos de muestra distintos, lo que dificulta comparar los resultados de forma directa.
También se requiere identificar con precisión los compuestos que provocan las respuestas olfativas caninas. Esto permitiría desarrollar dispositivos electrónicos (como narices artificiales) que reproduzcan esa capacidad sensorial.
Finalmente, es necesario comprobar si los perros pueden detectar cáncer en etapas preclínicas con igual precisión que en casos diagnosticados.
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Conclusión: una nariz entrenada que puede salvar vidas
Los perros, gracias a su extraordinario olfato, se han convertido en aliados inesperados en la lucha contra el cáncer. La detección de compuestos orgánicos volátiles en fluidos corporales ofrece un camino diagnóstico alternativo, menos invasivo y más accesible.
Aunque todavía hay desafíos por resolver, los estudios recientes han demostrado que el método canino es efectivo y confiable en entornos controlados. Con más investigación, es posible que este enfoque se convierta en parte habitual del diagnóstico temprano, ayudando a salvar más vidas en el futuro.
- Jezierski, T., et al. (2015). Study of the art: Canine olfaction used for cancer detection on the basis of breath odour. Perspectives and limitations. Journal of Breath Research, 9(2), 027001.
- Kure, S., et al. (2021). Breast Cancer Detection from a Urine Sample by Dog Sniffing: A Preliminary Study for the Development of a New Screening Device, and a Literature Review. Biology, 10(6), Article 6.
- Seo, I.-S., et al. (2018). Cross detection for odor of metabolic waste between breast and colorectal cancer using canine olfaction. PLOS ONE, 13(2), e0192629.




