Durante años, muchas personas han pensado que el gran problema del alcohol era solo la cantidad.
Pero un nuevo estudio presentado por el American College of Cardiology acaba de agregar una pregunta incómoda.
Y con eso abrió una duda que muchas personas probablemente nunca se habían planteado: ¿el tipo de alcohol podría influir en la esperanza de vida?
El tipo de bebida también importa
Los investigadores analizaron datos de más de 340 mil adultos del UK Biobank, seguidos durante más de 13 años.
El objetivo fue observar cómo el consumo de alcohol se asociaba con la mortalidad general, cardiovascular, por cáncer y por otras causas.
Los resultados fueron claros en un punto: el consumo alto de alcohol se vinculó con mayor riesgo de muerte.
Ese aumento apareció independientemente del tipo de bebida consumida, incluyendo vino, cerveza, sidra o licores destilados.
Vino, cerveza y licores no mostraron lo mismo
Según el análisis, la cerveza, la sidra y las bebidas destiladas se asociaron con mayor mortalidad incluso en consumos bajos o moderados.
En cambio, el consumo bajo o moderado de vino mostró una asociación con menor mortalidad general y cardiovascular.
Los autores plantean que esto podría relacionarse con compuestos del vino, como polifenoles, pero también con hábitos de vida.
Por ejemplo, el vino suele consumirse con comidas y en personas con dietas o estilos de vida más saludables.
Por eso, el hallazgo no significa que beber vino alargue la vida ni que sea recomendable empezar a tomar alcohol.
Una asociación que debe leerse con cuidado
El propio estudio advierte que se trata de una investigación observacional, basada en datos reportados por los participantes.
Eso significa que puede mostrar relaciones, pero no demostrar que una bebida cause directamente mayor o menor esperanza de vida.
Además, los hábitos de consumo pudieron cambiar con los años y no siempre quedaron registrados.
Aun así, el mensaje es fuerte: cuando se habla de alcohol, no basta mirar cuántas copas hay.
También podría importar qué estás bebiendo, cómo lo bebes y qué estilo de vida acompaña esa elección.




