Salud-Bienestar

Veneno para bien: La toxina de escorpión podría ayudar a tratar los ataques cardíacos.

Los científicos están descubriendo posibles medicamentos para salvar vidas de una fuente poco probable: el veneno de criaturas como serpientes, arañas y escorpiones. El veneno de escorpión, en particular, contiene un péptido que tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular de ratas con presión arterial alta.

Los investigadores que informan en el Journal of Proteome Research de ACS   dicen que saben un poco más sobre cómo sucede eso.

El veneno de escorpión es una mezcla compleja de moléculas biológicamente activas, que incluyen neurotoxinas, vasodilatadores y compuestos antimicrobianos, entre muchos otros. Aunque el veneno es doloroso para quienes tienen la mala suerte de ser picados por un escorpión, los compuestos de veneno individuales, si se aíslan y administran en la dosis adecuada, podrían tener beneficios sorprendentes para la salud. 

Un compuesto prometedor es el tripéptido KPP (Lys-Pro-Pro), que es una pieza de una toxina de escorpión más grande. Se demostró que KPP causa que los vasos sanguíneos se dilaten y que la presión sanguínea disminuya en ratas hipertensas. Thiago Verano-Braga, Adriano Pimenta y sus colegas querían saber qué hace exactamente KPP a las células del músculo cardíaco. La respuesta podría explicar los efectos beneficiosos del péptido.

Los investigadores trataron las células del músculo cardíaco del ratón en una placa de Petri con KPP y midieron los niveles de proteínas expresadas por las células en diferentes momentos mediante espectrometría de masas. 

Descubrieron que KPP regulaba las proteínas asociadas con la muerte celular, la producción de energía, la contracción muscular y el recambio de proteínas. Además, el péptido escorpión desencadenó la fosforilación de una proteína de ratón llamada AKT, que la activó y otra proteína involucrada en la producción de óxido nítrico, un vasodilatador.

El tratamiento con KPP, sin embargo, causó la desfosforilación de una proteína llamada fosfolamban, lo que redujo la contracción de las células musculares cardíacas. Tanto AKT como phospholamban ya son conocidos por proteger el tejido cardíaco de las lesiones causadas por la falta de oxígeno.

Mayor información: Diana P. Goméz-Mendoza, Rafael Pereira Lemos, Itamar CG Jesus, et al. «Moving Pieces in a Cellular Puzzle: A Cryptic Peptide from the Scorpion Toxin Ts14 Activates AKT and ERK Signaling and Decreases Cardiac Myocyte Contractility via Dephosphorylation of Phospholamban». American Chemical Society, Published: June 29, 2020.

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