En un descubrimiento sorprendente, científicos han observado a un orangután de Sumatra tratando una herida en su rostro con una planta conocida por sus propiedades medicinales. Este comportamiento, documentado por primera vez en un animal salvaje, ofrece nuevas perspectivas sobre la capacidad de los animales para automedicarse y podría proporcionar información valiosa sobre los orígenes de las prácticas médicas en los seres humanos.
El protagonista: Rakus, el orangután de Sumatra
El orangután en cuestión, llamado Rakus, habita en el área de investigación de Suaq Balimbing, dentro del Parque Nacional Gunung Leuser en Sumatra, Indonesia. Este parque es hogar de aproximadamente 150 orangutanes de Sumatra, una especie en peligro crítico de extinción. Durante las observaciones diarias, los investigadores notaron que Rakus presentaba una herida en la mejilla derecha, probablemente resultado de una confrontación con otro macho.
La planta medicinal: Fibraurea tinctoria
Tres días después de sufrir la lesión, Rakus fue visto seleccionando hojas de una planta trepadora conocida localmente como Akar Kuning, cuyo nombre científico es Fibraurea tinctoria. Esta planta ha sido utilizada en la medicina tradicional del sudeste asiático para tratar diversas afecciones, incluyendo malaria y problemas digestivos.
Los estudios han identificado en esta planta compuestos como furanoditerpenoides y alcaloides de protoberberina, que poseen propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antifúngicas y antioxidantes, todas beneficiosas para la cicatrización de heridas.
El proceso de automedicación observado
Los investigadores presenciaron cómo Rakus arrancaba cuidadosamente las hojas de Fibraurea tinctoria, las masticaba sin ingerirlas y aplicaba el jugo resultante directamente sobre su herida facial. Este proceso se repitió varias veces durante aproximadamente siete minutos.
Posteriormente, colocó el material vegetal masticado sobre la lesión, actuando como una especie de apósito natural. Este comportamiento sugiere un conocimiento intuitivo de las propiedades curativas de la planta y una aplicación deliberada para promover la sanación.
Resultados de la autoterapia
Cinco días después de que Rakus iniciara este tratamiento, la herida mostró signos claros de cicatrización sin indicios de infección. Para el 30 de junio, la lesión estaba cerrada, y hacia el 25 de agosto, la cicatriz era apenas visible. Además, se observó que durante el período de recuperación, Rakus descansó más de lo habitual, lo que podría haber contribuido positivamente al proceso de curación, ya que el descanso favorece la regeneración celular y la recuperación del organismo.
Implicaciones del hallazgo
Este es el primer caso documentado sistemáticamente de un animal salvaje utilizando una planta con propiedades biológicamente activas para tratar una herida. Este comportamiento aporta información valiosa sobre la capacidad de los animales para identificar y utilizar recursos naturales con fines medicinales.
Además, sugiere que la automedicación podría tener raíces evolutivas profundas, ofreciendo pistas sobre cómo los primeros humanos pudieron haber aprendido a emplear plantas medicinales observando a otros animales.
La zoofarmacognosia: animales que se automedican
El comportamiento de Rakus se enmarca en un fenómeno conocido como zoofarmacognosia, que se refiere a la capacidad de los animales para automedicarse utilizando sustancias naturales. Aunque se han documentado casos de animales ingiriendo plantas para combatir parásitos o infecciones, la aplicación tópica de plantas para tratar heridas es extremadamente rara. Este caso destaca la sofisticación del comportamiento animal y su capacidad para interactuar con su entorno de manera terapéutica.
Conclusión
La observación de Rakus utilizando Fibraurea tinctoria para tratar su herida proporciona una visión fascinante de la inteligencia y adaptabilidad de los orangutanes. Este descubrimiento no solo amplía nuestro conocimiento sobre el comportamiento animal, sino que también ofrece perspectivas sobre los posibles orígenes de las prácticas médicas humanas. Continuar investigando estos comportamientos en la fauna salvaje podría revelar métodos naturales de tratamiento y prevención de enfermedades, beneficiando tanto a la ciencia médica como a la conservación de las especies.
- Laumer, I. B., Rahman, A., Rahmaeti, T., Azhari, U., Hermansyah, Atmoko, S. S. U., & Schuppli, C. (2024). Active self-treatment of a facial wound with a biologically active plant by a male Sumatran orangutan. Scientific Reports, 14(1), 8932.




