Salud-Bienestar

Las bacterias intestinales potencialmente mortales están evolucionando en dos especies separadas.

Un grupo internacional de científicos ha descubierto que la bacteria ‘Clostridium difficile’, asociada a infecciones intestinales, estaría evolucionando en una especie más resistente y con mayor capacidad de propagación, principalmente en entornos hospitalarios.

De acuerdo con un estudio publicado esta semana en la revista Nature Genetics, los investigadores llevaron a cabo un exhaustivo análisis genómico a gran escala de 906 cepas de este bacilo aisladas de humanos, animales “como perros, cerdos y caballos” y del medio ambiente. Luego de secuenciar el ADN de cada una de las muestras y comparar sus genomas se llegó a la conclusión de que la ‘C. difficile’ está evolucionando en dos especies separadas.

«Esta colección, la más grande de genomas completos de ‘C. difficile’ provenientes de 33 países, nos da una comprensión completamente nueva de la evolución bacteriana», subraya el profesor Brendan Wren, quien colaboró en el análisis.

La especie emergente fue localizada en el 70 % de las muestras de pacientes hospitalizados y se caracteriza por una modificación genética que le permite metabolizar monosacáridos: pruebas en ratones demostraron que colonizan mejor a aquellos huéspedes cuya dieta es enriquecida en azúcar. Asimismo, han desarrollado genes involucrados en la formación de esporas que los dotan de mayor resistencia a los desinfectantes hospitalarios comunes, con lo cual pueden propagarse más fácilmente en ese entorno.

El análisis de datación reveló que, si bien C. difficile Clade A apareció por primera vez hace unos 76,000 años, la cantidad de cepas diferentes comenzó a aumentar a fines del siglo XVI, antes de la fundación de hospitales modernos. Desde entonces, este grupo ha prosperado en entornos hospitalarios con muchas cepas que se siguen adaptando y evolucionando.

Esta bacteria en particular surgió para tomar ventaja de las prácticas modernas de atención médica y de las dietas humanas, incluso antes de que existieran los hospitales, afirma Nitin Kumar, autor principal del estudio y miembro del Instituto Sanger de Cambridge (Reino Unido), dedicado a la investigación genómica y genética.

La bacteria C. difficile puede infectar el intestino y es la principal causa de diarrea asociada a antibióticos en todo el mundo *. Mientras que alguien está sano y no toma antibióticos, millones de bacterias «buenas» en el intestino mantienen el C. difficile bajo control. Sin embargo, los antibióticos eliminan las bacterias intestinales normales, dejando al paciente vulnerable a la infección por C. difficile en el intestino. Esto es difícil de tratar y puede causar inflamación intestinal y diarrea severa.

En este sentido, Trevor Lawley, coautor del estudio, considera que el hallazgo proporciona herramientas para centrar la lucha contra este patógeno oportunista modificando las costumbres alimenticias y buscando nuevas alternativas fuera de los actuales estándares para el uso de antisépticos y desinfectantes.

«Esto podría ayudar a comprender cómo evolucionan otros patógenos peligrosos al adaptarse a los cambios en los estilos de vida humanos y a los regímenes de atención médica», concluye Brendan Wren.

Mayor información en: Nitin Kumar, Hilary Browne et al. «Adaptation of Host Transmission Cycle During Clostridium difficileSpeciation». Nature Genetics, Published: 12 August  2019.

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