Foto: University of California Riverside

Las abejas buitre evolucionaron hasta obtener un diente extra y un intestino similar al de los carroñeros.

Cuando hablamos de abejas por lo general pensamos en campos cubiertos de flores donde estos insectos encuentran su alimento.

Y es cierto para casi todas las especies, salvo un grupo de las llamadas abejas buitre, también conocidas como abejas carroñeras.

Se caracterizan por no poseer aguijón y alimentarse de trozos de carne de cadáveres en las selvas tropicales, de ahí su nombre.

Estas son las únicas abejas en el mundo que han evolucionado para usar fuentes de alimentos que no son producidas por las plantas, lo cual es un cambio bastante radical.

Ahora, un equipo de biólogos ha descubierto que las abejas buitre habían desarrollado un diente extra y un intestino que se parece más al de animales carroñeros.

Las abejas melíferas, los abejorros y las abejas sin aguijón tienen intestinos que están colonizados por los mismos microbios de cinco núcleos. 

A diferencia de los humanos, sus intestinos cambian con cada comida, la mayoría de las especies de abejas han retenido estas mismas bacterias durante aproximadamente 80 millones de años de evolución.

Dado su cambio radical en la elección de alimentos, los científicos se preguntaron si las bacterias intestinales de las abejas buitres diferían de las abejas comunes. 

Para rastrear estos cambios, los investigadores fueron a Costa Rica, donde se sabe que residen estas abejas. Colocaron cebos: piezas frescas de pollo crudo.

Los cebos atrajeron con éxito a las abejas buitres y especies relacionadas que se alimentan de manera oportunista de la carne para obtener sus proteínas. 

Normalmente, las abejas sin aguijón tienen cestas en las patas traseras para recoger el polen. 

Sin embargo, el equipo observó que estas abejas carroñeras usaban esas mismas estructuras para recolectar el cebo. 

A modo de comparación, el equipo también recolectó abejas sin aguijón que se alimentan tanto de carne como de flores, y algunas que se alimentan solo de polen. 

Al analizar los microbiomas de los tres tipos de abejas, encontraron los cambios más extremos entre los comedores exclusivos de carne. 

El microbioma de la abeja buitre estaba enriquecido con bacterias amantes de los ácidos, que son bacterias nuevas que sus parientes no tienen.

Estas bacterias son similares a las que se encuentran en los buitres reales, así como en las hienas y otros carroñeros.

Una de las bacterias presentes en las abejas buitres es Lactobacillus, que se encuentra en muchos alimentos fermentados de humanos, como la masa madre. 

También se descubrió que albergaban Carnobacterium, que está asociado con la digestión de la carne. 

El equipo de investigación planea profundizar más en los microbiomas de las abejas buitres, con la esperanza de aprender sobre los genomas de todas las bacterias, así como de los hongos y virus en sus cuerpos. 

En última instancia, esperan aprender más sobre el papel más importante que desempeñan los microbios en la salud general de las abejas. 

Mayor información: Laura L. Figueroa, Jessica J. Maccaro, Erin Krichilsky et al. «Why Did the Bee Eat the Chicken? Symbiont Gain, Loss, and Retention in the Vulture Bee Microbiome». mBio. Published: 23 November 2021.

Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Reddit
Reddit
Share on LinkedIn
Linkedin

Compártelo en tus redes sociales

Deja un comentario

Ir arriba

Suscríbase para recibir nuevos boletines, reseñas y todo lo que está en los titulares del  mundo de la ciencia.