Muchas personas creen que soñar con pesadillas o moverse bruscamente por las noches es algo normal. Sin embargo, la ciencia dice otra cosa. Según un nuevo estudio publicado en The Lancet Neurology, estos comportamientos podrían ser una señal temprana de una enfermedad neurodegenerativa como el párkinson.
Un equipo de investigadores españoles analizó cerebros de personas que sufrían el trastorno de conducta del sueño REM. Descubrieron en todos ellos una proteína llamada alfa-sinucleína, que también está presente en pacientes con párkinson. Este hallazgo confirma una sospecha que los científicos tenían desde hace años.
Una pista dentro del sueño profundo
Durante el sueño REM, nuestro cerebro está muy activo y soñamos con más intensidad. En esta fase, el cuerpo normalmente está paralizado para evitar que actuemos los sueños. Pero en algunas personas esta función se desactiva. Entonces, el cuerpo se mueve con fuerza, se dan golpes, se grita, e incluso se cae de la cama. Esto se llama trastorno de conducta del sueño REM.
Desde hace décadas, los médicos han notado que muchas personas con este trastorno desarrollan párkinson o demencia con el tiempo. Sin embargo, faltaba una prueba directa. Ahora, gracias a este estudio, se ha demostrado que en los cerebros de estas personas hay acumulación de alfa-sinucleína, la misma proteína que se asocia con el párkinson.
Una proteína muy sospechosa
La alfa-sinucleína es una proteína que normalmente se encuentra en las neuronas. Pero cuando se pliega mal, forma agregados tóxicos que dañan el cerebro. Esta acumulación es una de las principales características del párkinson, la enfermedad de Parkinson con cuerpos de Lewy y otras demencias.
En el estudio, los investigadores analizaron post mortem los cerebros de 20 personas que durante su vida habían sufrido trastorno de sueño REM. En todos los casos, encontraron depósitos de alfa-sinucleína. Esto demuestra que esta condición no es un simple problema de sueño, sino un signo temprano de que el cerebro ya está cambiando.
Una oportunidad para actuar a tiempo
Detectar la alfa-sinucleína en personas con trastorno de sueño REM permite anticiparse al desarrollo del párkinson. Esto es clave, porque en el momento en que aparecen los temblores o la rigidez muscular, el daño cerebral ya está bastante avanzado.
El estudio también menciona que en algunos pacientes se logró detectar la proteína incluso en el líquido cefalorraquídeo, el fluido que rodea el cerebro y la médula espinal. Esta detección fue posible gracias a una técnica llamada RT-QuIC, que puede encontrar pequeñas cantidades de proteínas mal plegadas.
¿Qué hicieron los científicos?
Analizaron el cerebro de pacientes ya fallecidos que, en vida, habían sido diagnosticados con trastorno del sueño REM. También revisaron sus historias clínicas y síntomas neurológicos. Todos los cerebros mostraban acumulación de alfa-sinucleína, especialmente en regiones clave como el tronco encefálico, la amígdala y la corteza. Algunas personas también desarrollaron demencia o párkinson antes de morir. Esto refuerza la idea de que el trastorno REM es un síntoma precoz de enfermedades más graves.
Un avance que cambia la forma de diagnosticar
Los autores del estudio proponen que los neurólogos y médicos del sueño presten más atención a estos trastornos nocturnos. Identificar a tiempo a los pacientes puede ser clave para prevenir o retrasar el avance del párkinson.
Además, las nuevas tecnologías permiten estudiar proteínas como la alfa-sinucleína en líquidos corporales, sin necesidad de esperar a una autopsia. Esto podría convertirse en una prueba diagnóstica estándar en los próximos años.
El sueño como ventana al futuro del cerebro
Este hallazgo confirma lo que muchos científicos venían sospechando: el cerebro comienza a enfermar muchos años antes de que aparezcan los síntomas visibles. El cuerpo da señales, y una de las más claras puede estar en nuestros sueños.
Si una persona sueña de forma violenta, se agita por las noches, se levanta gritando o incluso golpea a su pareja dormida, debe acudir a un médico especialista en sueño. Estas conductas no son normales y podrían estar avisando de algo mucho más serio.
Conclusión
Gracias al estudio publicado en The Lancet Neurology, ahora sabemos que el trastorno de conducta del sueño REM no es un problema aislado. Es una alarma temprana que nos avisa del riesgo de desarrollar párkinson u otras enfermedades neurodegenerativas. La proteína alfa-sinucleína, presente en todos los cerebros analizados, es la pista más fuerte hasta el momento. Por eso, si detectamos estos síntomas a tiempo, podríamos actuar antes de que el daño avance. En el futuro, el sueño podría convertirse en la mejor herramienta para proteger nuestro cerebro.
- Mayà, G., et al. (2024). Post-mortem neuropathology of idiopathic rapid eye movement sleep behaviour disorder: A case series. The Lancet Neurology, 23(12), 1238-1251.
- Iranzo, A., et al. (2021). Detection of α-synuclein in CSF by RT-QuIC in patients with isolated rapid-eye-movement sleep behaviour disorder: A longitudinal observational study. The Lancet Neurology, 20(3), 203-212.




