Un nuevo estudio ha descubierto que compuestos naturales del hongo Hericium erinaceus pueden mejorar la memoria espacial al activar rutas clave en el cerebro. Este hongo, conocido como “melena de león”, se usa en la medicina tradicional asiática. Durante siglos, ha sido famoso por sus propiedades regenerativas del sistema nervioso.
Ahora, un grupo internacional de científicos ha confirmado que algunos de sus compuestos mejoran la memoria al activar una vía panneurotrófica en las neuronas del hipocampo. Los resultados fueron publicados en la revista científica Journal of Neurochemistry.
Compuestos naturales que hacen crecer las neuronas
Los investigadores purificaron y analizaron diferentes compuestos del hongo Hericium erinaceus. Se enfocaron en su capacidad para promover el crecimiento neuronal. Identificaron dos sustancias clave: NDPIH (N-de feniletil isohericerina) y su derivado hidrofóbico hericeno A. Ambas mostraron un efecto muy potente en neuronas del hipocampo.
Estos compuestos promovieron un crecimiento rápido de axones y ramificación de neuritas, incluso en condiciones muy desfavorables, como sin presencia de suero. Esto sugiere que estos compuestos no solo protegen las neuronas, sino que también estimulan su desarrollo y conexión con otras neuronas.
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Una vía distinta a la clásica pero muy poderosa
En condiciones normales, el crecimiento neuronal está relacionado con el factor neurotrófico BDNF, que actúa a través del receptor TrkB. Sin embargo, los investigadores notaron algo curioso. Cuando bloquearon el receptor TrkB con una sustancia llamada ANA-12, los compuestos aún mantenían parte de su actividad. Esto indicaba que NDPIH y hericeno A pueden activar una ruta alternativa, diferente al camino clásico del BDNF. Para investigar más, hicieron pruebas en células humanas HEK-293T.
Ahí descubrieron que el compuesto NDPIH activaba una ruta celular llamada ERK1/2, incluso en células sin el receptor TrkB. Esto significa que los compuestos trabajan de una manera independiente y complementaria. En resumen, los compuestos activan una vía panneurotrófica, es decir, una ruta que estimula el crecimiento neuronal desde varios frentes al mismo tiempo.
El efecto también ocurre en ratones vivos
Después de los experimentos en células, el equipo de investigación probó los efectos en ratones. Alimentaron a los animales con extracto crudo del hongo y con hericeno A. Sorprendentemente, observaron que los ratones presentaban un aumento en la expresión de neurotrofinas. Estas son proteínas que favorecen la salud y crecimiento de las neuronas.
Además, también se activó la señalización descendente asociada a la ruta ERK1/2. Todo esto llevó a una mejora significativa de la memoria espacial en los animales. Estos resultados indican que el consumo de estos compuestos puede tener un impacto directo sobre las funciones cognitivas, incluso en seres vivos completos.
¿Una nueva era para los tratamientos neurológicos?
La investigación plantea un enfoque muy prometedor para tratar problemas de memoria o daño neuronal, como ocurre en enfermedades neurodegenerativas. A diferencia de otros tratamientos, estos compuestos naturales no dependen solo de una vía, como la del BDNF. En cambio, activan una red de rutas neurotróficas al mismo tiempo.
Esto podría hacer que los tratamientos basados en estos compuestos sean más eficaces y con menos efectos secundarios, al usar mecanismos del propio cuerpo para regenerarse. Además, al ser derivados de un hongo comestible, tienen un potencial terapéutico accesible y más fácil de aplicar en humanos.
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Conclusión
En conclusión, el estudio demuestra que el hongo Hericium erinaceus tiene compuestos con una poderosa actividad neurotrófica. NDPIH y hericeno A activan una ruta panneurotrófica que converge en la señalización ERK1/2. Esto estimula el crecimiento de neuronas y mejora la memoria. Incluso en ausencia del receptor TrkB, los compuestos siguen funcionando, lo cual abre una vía totalmente nueva para entender cómo mejorar la cognición.
Este hallazgo podría revolucionar los tratamientos para enfermedades como el Alzheimer o para recuperar funciones tras daños cerebrales. El estudio fue publicado en la revista Journal of Neurochemistry, por un equipo internacional de científicos liderado por Ramón Martínez-Mármol. Con cada nuevo descubrimiento, la naturaleza sigue demostrando que guarda grandes secretos para la salud del cerebro.
- Martínez-Mármol, R., et al. (2023). Hericerin derivatives activates a pan-neurotrophic pathway in central hippocampal neurons converging to ERK1/2 signaling enhancing spatial memory. Journal of Neurochemistry, 165(6), 791-808.





Excelente, continúen así, felicitaciones a todos por su gran trabajo. Ojalá puedan hacer medicamentos pronto para diversos problemas neurológicos. Un abrazo desde Chile.