Envejecer afecta múltiples procesos del organismo al mismo tiempo. Por eso, encontrar un único tratamiento capaz de frenar este deterioro continúa siendo extremadamente difícil.
Ahora, los científicos analizaron miles de genes y medicamentos para localizar sustancias que podrían contrarrestar cambios moleculares relacionados con el paso de los años.
Un estudio, publicado en Nature Aging, identificó 21 fármacos existentes con perfiles genéticos compatibles con posibles efectos favorables sobre determinados mecanismos del envejecimiento.
Una red molecular para rastrear el envejecimiento
Los investigadores reunieron 2,358 genes vinculados con longevidad, enfermedades asociadas con la edad y procesos celulares involucrados en el deterioro del organismo.
Después, ubicaron esos genes dentro del interactoma humano, una extensa red que representa cómo las proteínas se relacionan y coordinan diferentes funciones celulares.
El análisis mostró que los genes asociados con cada mecanismo del envejecimiento tendían a concentrarse en regiones específicas y conectadas de esa red molecular.
Así pudieron evaluar 6,442 medicamentos aprobados o experimentales y calcular cuáles tenían mayores posibilidades de alterar alguno de los once mecanismos estudiados.
Entre ellos se encontraban la senescencia celular, la disfunción mitocondrial, la inestabilidad genómica, la pérdida de proteostasis y las alteraciones en la comunicación celular.
Los medicamentos con perfiles más prometedores
El sistema identificó 370 fármacos capaces de actuar sobre al menos un mecanismo del envejecimiento, aunque todavía falta determinar si beneficiarían o perjudicarían al organismo.
Para resolverlo, los científicos desarrollaron pAGE, una medida que compara los cambios genéticos provocados por cada medicamento con aquellos que aparecen durante el envejecimiento.
Un valor positivo indicaba que el fármaco contrarrestaba ciertos cambios asociados con la edad. Uno negativo sugería que podría reforzarlos y acelerar el deterioro.
Solo 60 de los 370 candidatos tenían suficientes datos de expresión genética. Dentro de este grupo, 21 mostraron consistentemente un perfil favorable para la longevidad.
Entre los candidatos aparecen oxymetazolina, terazosina, sinefrina, fenoprofeno, doconexent, tivozanib, linsitinib, captopril y navitoclax, dirigidos a procesos biológicos diferentes.
Predicciones que todavía deben probarse en humanos
La oxymetazolina, utilizada comúnmente como descongestionante nasal, fue presentada como ejemplo para explicar detalladamente cómo un medicamento podría modificar una red asociada con el envejecimiento.
Según el modelo, podría contrarrestar cambios genéticos vinculados con inflamación persistente y comunicación celular deteriorada, actuando indirectamente sobre varias proteínas relacionadas con longevidad.
El método también reconoció medicamentos conocidos por prolongar la vida en ratones e identificó ocho de nueve compuestos investigados clínicamente con perfiles compatibles con longevidad.
Aun así, los resultados son predicciones computacionales. El estudio no demuestra que estos fármacos rejuvenezcan, retrasen el envejecimiento ni prolonguen la vida humana.
Los 21 candidatos deberán evaluarse mediante experimentos celulares, estudios en animales y ensayos clínicos antes de considerar cualquier uso contra procesos asociados con la edad.




