Otras Ciencias

Esta noche: gran lluvia de estrellas Líridas y “bolas de fuego”.

Entre la noche del día de hoy, 21 de abril, y la madrugada del día de mañana, la lluvia de estrellas Líridas, que comenzó a mediados de mes, alcanzará su máximo nivel de actividad, un fenómeno que será aún mucho más visible en el cielo nocturno dada la fase de Luna nueva, es decir, el momento en que la Luna no brilla porque se encuentra oculta de la luz del Sol.

Las lluvias de estrellas son restos de cometas. Concretamente, las Líridas son los restos de la cola del cometa Thatcher o C/1861 G1. Cuando estos cuerpos celestes se acercan al Sol, dejan tras de sí un reguero de polvo. En estas fechas, la órbita de Thatcher se cruza con la de la Tierra así que las pequeñas partículas y fragmentos que se desprendieron de él la última vez que pasó por aquí entran ahora en la atmósfera terrestre. La fricción provoca que los restos se desintegren y brillen en el cielo.

Thatcher es un cometa de largo periodo -aquellos con órbitas superiores a 200 años- que visita nuestro sistema solar cada 415 años. La última vez que pasó cerca del Sol fue en 1861, año de su descubrimiento, y se espera que vuelva otra vez en 2276.

Aunque el cometa se descubriera hace tres siglos, la lluvia de estrellas que provoca ya se disfrutaba hace milenios. El primer avistamiento registrado de las Líridas se remonta al año 687 a.C. según dejaron por escrito los astrónomos de la antigua China en el libro de crónicas Zuo Zhuan. Se trata, por tanto, de una de las lluvias de meteoritos más antiguas que se conocen, aunque su reconocimiento oficial no llegó hasta 1838 de la mano del científico Edward Claudius Herrick.

Desde entonces ha habido años de mayor intensidad, como las tormentas registradas en 1863, 1884 o 1945, con una centena de meteoros cruzando el cielo cada hora. Y es que las lluvias pueden sufrir aumentos en su tasa de actividad influidos por factores como el reciente paso del cometa o la densidad de la zona de la nube de partículas por la que cruce la Tierra.

Según estimaciones de la Sociedad Americana de Meteoritos, unas 18 estrellas fugaces surcarán el cielo cada hora, a una velocidad de kilómetros por segundo, con la posibilidad de que muchas de ellas generen un fenómeno conocido como bolas de fuego. Si bien las Líridas serán protagonistas en el Hemisferio norte, también podrán verse en el Hemisferio sur.

Si quiere ver la ducha, asegúrese de encontrar un lugar alejado de las luces artificiales. Simplemente reclínese cómodamente mientras mira de manera relajada en todas partes del cielo.

[…] Si deseas mayor información, diríjase aquí para obtener un desglose más detallado.

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