El trabajo nocturno es una realidad creciente en el mundo moderno. Aunque permite mantener servicios esenciales, también altera profundamente el ritmo biológico humano. Dormir de día y trabajar de noche desafía la organización natural del cuerpo.
En los últimos años, diversos estudios han mostrado que esta alteración del reloj interno afecta la salud metabólica y cardiovascular. Sin embargo, una nueva investigación científica publicada en Mayo Clinic Proceedings expone un riesgo menos conocido: el aumento de cálculos renales.
Los investigadores analizaron cómo el trabajo nocturno y su frecuencia influyen en la formación de piedras en los riñones. Los resultados revelan una asociación significativa entre la exposición prolongada a turnos de noche y un mayor riesgo de desarrollar esta dolorosa afección.
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Cambios en el reloj biológico y salud renal
Trabajar de noche altera los ritmos circadianos, responsables de regular funciones esenciales como la temperatura corporal, la presión arterial y la producción de hormonas. Esta desincronización puede repercutir directamente en el funcionamiento renal.
Los investigadores analizaron a más de 220.000 participantes del Biobanco del Reino Unido durante casi 14 años.
Los resultados mostraron que las personas que trabajaban por turnos tenían un 15% más de riesgo de presentar cálculos renales, y que quienes laboraban en turnos nocturnos permanentes alcanzaban un riesgo 22% superior.
Según el Dr. Felix Knauf, de Mayo Clinic, este incremento está relacionado con la alteración de los ritmos circadianos, que controlan funciones fisiológicas clave como el equilibrio hídrico y la excreción de solutos.
Cuando se perturban estos ritmos, el organismo pierde su regulación natural, lo que facilita la concentración de minerales y la formación de cristales en los riñones.
Factores del estilo de vida que influyen
El estudio identificó varios mediadores que explican parte del efecto del trabajo nocturno sobre la salud renal. Entre ellos se encuentran el tabaquismo, la duración del sueño, el sedentarismo, el índice de masa corporal (IMC) y la ingesta de líquidos.
De acuerdo con los autores, estos factores de estilo de vida explican entre el 17% y el 22% de la asociación observada. Es decir, mejorar los hábitos podría reducir considerablemente el riesgo incluso sin cambiar el tipo de trabajo.
Dormir adecuadamente, mantenerse activo, controlar el peso y aumentar el consumo de agua son medidas simples pero efectivas para proteger la función renal.
Trabajo nocturno y riesgo de cálculos renales
El trabajo nocturno y el riesgo de cálculos renales están más vinculados de lo que se pensaba. Según los datos de la investigación, los trabajadores menores de 50 años y aquellos que no realizaban labores físicamente exigentes mostraron una mayor vulnerabilidad.
La investigación reveló que el trabajo nocturno frecuente –realizado de forma habitual o constante– incrementa el riesgo hasta en un 19%. Los trabajadores que alternan turnos, incluyendo noches, también presentan un incremento, aunque ligeramente menor.
Estos hallazgos sugieren que el cuerpo humano tiene una capacidad limitada para adaptarse a los cambios repetidos en el ciclo sueño-vigilia. Con el tiempo, esta alteración podría afectar la filtración renal y el equilibrio de minerales en la orina, facilitando la formación de cristales.
Prevención y recomendaciones
Los especialistas recomiendan medidas sencillas pero efectivas para proteger la salud renal en trabajadores nocturnos. Estas incluyen mantener una hidratación constante, evitar el exceso de sal y proteínas animales, realizar actividad física regular y dormir entre siete y ocho horas diarias, incluso en horarios no convencionales.
El Dr. Yang subraya que las empresas también pueden desempeñar un papel clave implementando programas de salud ocupacional que promuevan el bienestar del personal por turnos.
Ajustar los horarios, ofrecer pausas adecuadas y educar sobre hábitos saludables podría reducir significativamente la incidencia de cálculos renales en este grupo vulnerable.
Los resultados de esta investigación invitan a considerar el trabajo nocturno no solo como un desafío laboral, sino también como un factor de riesgo renal que requiere atención médica y preventiva.
El consumo excesivo de jugos verdes puede causar lesión renal por oxalato.
Conclusión
El estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings ofrece evidencia contundente de que el trabajo nocturno aumenta el riesgo de cálculos renales y que los estilos de vida desempeñan un papel mediador importante. Promover hábitos saludables, garantizar una buena hidratación y adaptar las condiciones laborales son estrategias esenciales para reducir el impacto del trabajo nocturno en la salud renal.
He, M., Dou, X., Su, Y., et al. (2025). Lifestyle Factors in the Association of Shift Work With Kidney Stone Events. Mayo Clinic Proceedings. DOI: 10.1016/j.mayocp.2025.03.032




