El alzhéimer deteriora progresivamente la memoria y la capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana. También altera la manera en que el cerebro utiliza nutrientes.
Los investigadores de la Universidad de Florida identificaron una alteración metabólica relacionada con este deterioro y analizaron cómo influye la glucosamina, un suplemento utilizado para cuidar las articulaciones.
En ratones con alzhéimer, la glucosamina empeoró la memoria. En registros médicos de personas, su consumo se relacionó con una mayor progresión hacia la demencia.
El cerebro produce más cadenas de azúcares
El estudio, publicado en Nature Metabolism, combinó análisis de tejido cerebral humano, experimentos con ratones y registros clínicos para investigar cambios en el metabolismo cerebral.
Los científicos encontraron una mayor abundancia de glicanos en cerebros afectados por alzhéimer. Estas cadenas de azúcares se unen a proteínas y participan en su funcionamiento.
Esa unión ayuda a mantener estables las proteínas y permite que las células se comuniquen. Sin embargo, los cerebros estudiados presentaban un exceso de este proceso.
La alteración, denominada hiperglicosilación, apareció tanto en muestras humanas como en ratones con características de alzhéimer. Los experimentos mostraron que había aumentado la producción de glicanos.
La glucosamina proporciona materia prima para producir estas cadenas. Por eso, el equipo evaluó si administrarla podía intensificar la alteración y afectar el desempeño cognitivo.
La glucosamina empeoró la memoria en ratones
Para comprobarlo, los investigadores administraron glucosamina por vía oral durante dos semanas a ratones modificados genéticamente para desarrollar características de la enfermedad, y después evaluaron su memoria.
El suplemento aumentó la abundancia de glicanos en sus cerebros y empeoró su capacidad para recordar a otros ratones con los que habían interactuado previamente.
En cambio, los ratones sin características de alzhéimer no mostraron ese aumento ni un deterioro de la memoria tras recibir el suplemento durante el mismo periodo.
El equipo también redujo la actividad de una enzima necesaria para fabricar glicanos. Esta intervención disminuyó su abundancia cerebral y mejoró la memoria en ratones afectados.
Un compuesto experimental que bloquea otro paso del proceso produjo una mejoría parcial. Ambos resultados vincularon el exceso de glicanos con las dificultades de memoria.
Los registros médicos también mostraron diferencias clínicas
Para explorar lo que ocurría en personas, los científicos analizaron registros médicos de pacientes con deterioro cognitivo leve, alzhéimer y otras demencias, identificando el consumo documentado de glucosamina.
Entre quienes tenían demencia, su consumo se asoció con un riesgo de muerte aproximadamente un 25 % mayor respecto de pacientes comparables que no la consumían.
Además, la proporción de pacientes con deterioro cognitivo leve que progresaron hacia alzhéimer u otras demencias fue un 25 % mayor entre quienes utilizaban glucosamina.
En ese grupo con deterioro leve no se encontró un aumento significativo de mortalidad. Los resultados humanos corresponden a asociaciones observadas en los registros médicos.
Los autores proponen evaluar la glucosamina mediante un ensayo clínico con placebo en pacientes con demencia, para determinar cómo influye en la evolución del deterioro cognitivo.




