Salud-Bienestar

Primera evidencia de microplásticos en la placenta humana.

El plástico está en todas partes, literalmente en todas partes. Un creciente cuerpo de investigación muestra que el plástico no solo está llenando los océanos y las regiones silvestres del mundo, sino que también está invadiendo nuestros cuerpos a través del aire que respiramos, el agua que bebemos y los alimentos que consumimos. 

Ahora, un nuevo estudio ha demostrado que los microplásticos, pequeñas partículas de plástico, incluso están presentes dentro de las placentas humanas, lo que representa un riesgo potencial para la salud y el desarrollo fetal.

Los microplásticos pueden pasar del medio ambiente a los organismos vivos, incluidos los mamíferos. En este estudio, seis placentas humanas, recolectadas de mujeres que dieron su consentimiento con embarazos fisiológicos, fueron analizadas por microspectroscopia Raman para evaluar la presencia de microplásticos. 

En total, se encontraron 12 fragmentos microplásticos (de 5 a 10 μm de tamaño), de forma esférica o irregular, en 4 placentas (5 en el lado fetal, 4 en el lado materno y 3 en las membranas corioamnióticas); todas las partículas de microplásticos se caracterizaron en términos de morfología y composición química. 

Todos ellos estaban pigmentados; tres fueron identificados como polipropileno teñido, un polímero termoplástico, mientras que para los otros nueve fue posible identificar solo los pigmentos, que fueron todos utilizados para revestimientos artificiales, pinturas, adhesivos, yesos, pinturas para dedos, polímeros, cosméticos y productos de cuidado personal.

Todavía no está claro qué impacto podrían tener o tienen los microplásticos en la salud humana, y el enfoque del estudio fue simplemente confirmar la presencia de microplásticos en el cuerpo humano.

Los microplásticos pueden ingresar al cuerpo humano a través de la ingestión e inhalación, donde pueden ser absorbidos por varios órganos y pueden afectar la salud, por ejemplo, al dañar las células o inducir reacciones inflamatorias e inmunes.

“Es necesario realizar más estudios para evaluar si la presencia de ‘microplásticos’ en la placenta humana puede desencadenar respuestas inmunitarias o puede conducir a la liberación de contaminantes tóxicos”, afirmó el estudio, y agregó que se necesitarían más participantes en estudios futuros.

Otro estudio del Instituto de Ciencias Ambientales y de Salud Ocupacional de la Universidad de Rutgers, publicado en octubre, encontró que se detectaron nanopartículas de plástico de poliestireno inhaladas por ratones hembras embarazadas en la placenta, el hígado fetal, los pulmones, el corazón, los riñones y el cerebro.

Mayor información: Antonio Ragusa, Alessandro Svelato, Criselda Santacroce, et al. «Plasticenta: First evidence of microplastics in human placenta». Environment International, Published: January 2021.

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