Fisiología Vegetal

Los árboles se comunican entre sí, se ayudan y se alertan de peligros…

Científicos británicos revelaron que las plantas poseen la capacidad de comunicarse entre sí, según demuestran los últimos experimentos con cultivos de laboratorio de Arabidopsis thaliana, una especie de crucífera.

Un grupo de científicos de la Universidad de Exeter, Reino Unido, revelaron que en el momento en el que el experimentador cortaba una hoja de una planta cultivada en un bancal, el vegetal emitía un gas especial con el objetivo de advertir a sus vecinos sobre el peligro.

Como consecuencia, otras plantas cambiaban repentinamente su balance bioquímico, produciendo sustancias tóxicas que normalmente les ayudan a repeler a los insectos dañinos. Según comentan los científicos, de esa manera se comunican no solo las verduras, sino también las flores y los árboles.

Anteriormente los científicos modificaron el ADN de la planta, aumentando el nivel de cierta proteína que permite a las luciérnagas brillar en la oscuridad, para poder grabar el proceso con una cámara.

Hace mucho que los biólogos sabían que las plantas son capaces de comunicarse, pero solo mediante este experimento se logró obtener una comprobación científica de este fenómeno.

¿Cómo lo hacen…?

Las plantas pueden transmitirse señales de unas a otras a través de las redes de hongos simbióticos, que les ayudan a advertir a sus vecinos sobre asaltos de sus enemigos, como microbios malignos o insectos fitoftirios.

Por medio de redes constituidas por hongos. Estas redes simulan el internet de las plantas y se definen como el conjunto de finos hilos de hongos denominados micelio que une a las raíces de al menos dos plantas, el cual se produce en todos los ecosistemas terrestres principales.

Dicha red, se desarrolla y crece debajo del suelo, asociándose con las raíces de las plantas, formando micorrizas –asociación de algunos hongos y las raíces de las plantas-, lo que significa que, durante el ciclo de vida de las plantas, dentro de una región o ecosistema se encuentran conectadas entre sí.

Las redes de hongos hacen que la comunicación entre las plantas, aunque sean de diferentes especies, sea más rápida y más eficaz. Nunca pensamos en esto ya que solamente nos enfocamos en general en lo que está solamente por encima del suelo y podemos ver, sin embargo, la mayoría de las plantas pueden estar conectados por debajo del suelo, y no directamente a través de sus raíces, pero si a través de sus conexiones de micelio, algo así como una red de WiFi.

En su conjunto, esta red de micelio le permite absorber nutrimentos a las plantas, que pueden pasar de una planta a otra, a veces a distancias muy lejanas. Estos filamentos microscópicos se encuentran ocultos bajo la superficie del suelo y se enredan formando grandes redes miceliales que se unen a las raíces de las plantas, formando una autopista biológica, a lo que algunos investigadores han denominado “wide web”. Esta red orgánica funciona muy parecido a nuestro servicio de Internet, permitiendo que las plantas puedan comunicarse entre sí, le sirven para su nutrición, e incluso les pueden servir para dañar uno al otro.

Gran parte de la evidencia de estas redes de micelio de hongos se deriva de la promiscuidad de las asociaciones de hongos y plantas, ya que la mayoría de las plantas se asocian con múltiples especies de hongos para formar diferentes tipos de asociaciones micorrícicas como las ectomicorrizas, las micorrizas arbusculares, las micorrizas ericoides, las micorrizas orquideoides, en donde incluso pueden existir hongos asociados a dos plantas simultáneamente, lo que hace que las redes “wide web” sean mucho más complejas.

Dependiendo de su ambiente donde habitan, es el grado en que los hongos y las plantas forman estas redes miceliales o “wide web”, depende de su ambiente, por ejemplo, los patrones de colonización de redes hongos micorrícicos se encuentran influenciados por la capacidad de recibir a los hongos por parte de la planta hospedera, el tipo de planta, el estrés de la misma, el genotipo de los hongos y las interacciones con otros microorganismos del suelo, así como el tipo de suelo y los factores ambientales.

Las plantas usan la red para sobrevivir y competir

Al igual que nuestro servicio de Internet, esta conectividad de hongos es también susceptible a crímenes cibernéticos, terrorismo e incluso la guerra. Algunas plantas, como cierto tipo de orquídeas, no tienen la clorofila necesaria para la fotosíntesis y explotan a los hongos para tomar sus nutrientes, necesarios para la supervivencia de las plantas circundantes.

En otras plantas, se han encontrado que liberan toxinas en la red para dificultar el crecimiento de las plantas de los alrededores, en la lucha y competencia por los nutrientes y agua.  Algunas investigaciones sugieren que algunos animales tales como insectos y gusanos pueden ser capaces de detectar sutiles intercambios de nutrientes a través de la red, lo que les permite encontrar más fácilmente las raíces necesarias para alimentarse.

Cuanto más aprendemos acerca de este fenómeno, aumentamos más nuestra comprensión de las características, funciones, ecología y modelos de redes de micorrizas, con el objetivo de fomentar la investigación futura para mejorar nuestra comprensión de la capacidad de adaptación y evolución. En la actualidad existe un emocionante y enorme potencial para los investigadores de micorrizas, para realizar estudios sobre la configuración espacial de las redes de micorrizas, las cuales son fundamentales en los ecosistemas.

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