A simple vista, las plantas parecen silenciosas. No gritan, no cantan ni susurran. Sin embargo, un estudio publicado en la revista eLife revela algo sorprendente: las plantas emiten sonidos ultrasónicos al estresarse, como cuando sufren sequía. Estos sonidos, aunque inaudibles para el ser humano, pueden ser detectados por ciertos insectos.
Cuando una planta pierde agua, emite una serie de clics ultrasónicos que viajan por el aire. Estas emisiones son señales pasivas, es decir, no se producen con intención comunicativa, pero contienen información sobre el estado fisiológico de la planta. Algunos insectos, como las polillas, pueden percibir estos sonidos y responder en consecuencia.
Esta revelación podría cambiar por completo la forma en que entendemos la interacción entre plantas e insectos. Hasta ahora, sabíamos que estos animales se guiaban por señales visuales, químicas y táctiles. Ahora sabemos que también podrían guiarse por sonidos que nosotros no podemos oír.
Las plantas emiten sonidos ultrasónicos al estresarse
El equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv registró sonidos emitidos por plantas de tomate cuando eran sometidas a condiciones de sequía. Detectaron una serie de clics ultrasónicos, con una frecuencia promedio de 30 a 60 clics por minuto, que coincidían con el momento en que las plantas comenzaban a deshidratarse.
Estos sonidos fueron grabados con micrófonos especiales y luego reproducidos en experimentos de laboratorio. Los investigadores se preguntaron si otros organismos, como los insectos, podían captar estas emisiones y responder a ellas. Para responder esta pregunta, diseñaron una serie de experimentos con polillas hembra de la especie Spodoptera littoralis, una plaga común en cultivos.
Primero observaron que estas polillas preferían poner sus huevos en plantas bien hidratadas antes que en plantas secas. Luego, colocaron a las polillas en una caja sin plantas, pero con un altavoz que emitía sonidos grabados de plantas secas. Increíblemente, las polillas eligieron depositar sus huevos cerca del sonido.
Las decisiones de las polillas cambian según el contexto
Cuando las plantas reales estaban presentes en el experimento, el comportamiento de las polillas cambiaba. Si una planta hidratada emitía el sonido de una planta estresada, las polillas preferían la planta silenciosa. Pero si no había plantas y solo se reproducía el sonido, elegían el lado del sonido para ovipositar.
Esto sugiere que el sonido puede funcionar como una pista ambiental cuando no hay otras señales disponibles, pero si hay información contradictoria (como una planta sana que emite un sonido de sequía), las polillas confían en las otras pistas, como el olor y la apariencia.
Los investigadores también probaron si las polillas eran capaces de distinguir estos sonidos de otros similares. Por ejemplo, colocaron a machos que emitían clics de cortejo, similares en frecuencia a los de las plantas estresadas. Sin embargo, las hembras no mostraron preferencia hacia ellos, lo que indica que las polillas reconocen y responden específicamente a los sonidos emitidos por plantas.
Un hallazgo que amplía la comprensión de las interacciones planta-insecto
El estudio también demostró que, al ser “sordas” (cuando se les dañaba el órgano auditivo), las polillas dejaban de responder a los sonidos. Esto confirmó que el sonido era el factor determinante en su comportamiento y no otros elementos del entorno.
Además, los experimentos mostraron que las plantas emiten clics ultrasónicos como resultado del estrés hídrico, y que estos clics son detectables por insectos que poseen oídos ultrasónicos. Aunque los sonidos no evolucionaron con el fin de comunicarse, terminan actuando como una especie de “señal involuntaria” que puede beneficiar a quien la detecta.
Este hallazgo podría tener aplicaciones futuras. Por ejemplo, podría usarse para desarrollar sistemas de monitoreo del estado hídrico de los cultivos mediante micrófonos ultrasónicos. Así, los agricultores podrían detectar plantas estresadas antes de que muestren síntomas visibles.
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El sonido como un nuevo lenguaje en la naturaleza
En conclusión, el descubrimiento de que las plantas emiten sonidos ultrasónicos al estresarse y que algunos insectos pueden escucharlas cambia nuestra visión de la comunicación vegetal. Lejos de ser organismos pasivos, las plantas pueden emitir información sonora que influye en el comportamiento de los insectos que las rodean.
Este hallazgo abre la puerta a una nueva forma de estudiar la ecología sensorial y las interacciones entre especies. La naturaleza está llena de voces que no escuchamos, pero que otros sí pueden oír. Entenderlas nos permite ver el mundo desde una perspectiva completamente distinta.
- Seltzer, R., Zer Eshel, G., Yinon, O., et al. (2024). Female moths incorporate plant acoustic emissions into their oviposition decision-making process. eLife. DOI: 10.7554/eLife.104700.1
- Khait, I., et al. (2023). Sounds emitted by plants under stress are airborne and informative. Cell. DOI: 10.1016/j.cell.2023.03.009




