Una tinta para tatuajes puede llegar sellada, sin abrir y con una etiqueta de esterilidad. Aun así, podría contener microorganismos vivos.
Científicos analizaron datos de 259 tintas para tatuajes y maquillaje permanente comercializadas en Estados Unidos, encontrando contaminación bacteriana en aproximadamente una de cada tres.
Lo más preocupante fue que la etiqueta “estéril” no garantizó seguridad: casi un tercio de esos productos también contenía microorganismos cultivables.
Bacterias ocultas dentro de envases sin abrir
El estudio reunió los resultados de cuatro investigaciones realizadas entre 2018 y 2024, todas basadas en productos comerciales que permanecían cerrados antes del análisis.
En total, 86 de las 259 tintas examinadas estaban contaminadas. El análisis estadístico estimó una prevalencia combinada del 35,4 % entre los diferentes estudios.
Las cifras fueron prácticamente iguales para las tintas de tatuajes y las utilizadas en maquillaje permanente, con tasas cercanas al 33 % en ambos grupos.
Tampoco se encontraron diferencias significativas relacionadas con el país de fabricación, el tipo de tinta o la presencia de una declaración de esterilidad.
Esto indica que observar la etiqueta o conocer el origen del producto no permite anticipar con seguridad cuáles tintas podrían contener bacterias viables.
Algunas especies pueden provocar infecciones humanas
Los microorganismos más frecuentes pertenecían al género Bacillus, seguido por Pseudomonas, Staphylococcus y Lysinibacillus, grupos capaces de sobrevivir en distintos ambientes y condiciones adversas.
Entre los contaminantes aparecieron Pseudomonas putida y Alcaligenes faecalis, bacterias oportunistas relacionadas con infecciones humanas, especialmente en personas con defensas debilitadas.
Los investigadores también identificaron conexiones documentadas entre varias especies recuperadas y posibles enfermedades, aunque encontrarlas en una tinta no significa que causarán necesariamente una infección.
El riesgo existe porque estos productos no permanecen sobre la superficie: las agujas pueden introducir directamente la tinta y sus contaminantes dentro de la dermis.
Una infección asociada con tatuajes puede producir enrojecimiento persistente, dolor, inflamación, lesiones, secreciones o nódulos, y algunas situaciones requieren tratamiento médico especializado.
La etiqueta estéril tampoco garantiza seguridad
De las 118 tintas que afirmaban ser estériles, 36 presentaron contaminación bacteriana. La proporción, cercana al 30,5 %, cuestiona la confiabilidad de esa declaración.
Algunas bacterias, especialmente las que producen esporas, pueden resistir determinados procesos de fabricación, desinfección o almacenamiento y permanecer viables dentro del producto.
Además, los métodos utilizados recuperaron únicamente microorganismos capaces de crecer bajo condiciones de laboratorio, por lo que otros contaminantes difíciles de cultivar pudieron pasar inadvertidos.
El estudio fue retrospectivo: reorganizó y analizó datos de investigaciones anteriores, sin examinar nuevas muestras ni demostrar que todas las bacterias detectadas causaran enfermedad.
Los autores consideran necesario fortalecer la vigilancia, mejorar los métodos de detección y establecer estándares de fabricación y esterilización más consistentes para proteger a los usuarios.




