El consumo de cannabis, tanto con fines recreativos como medicinales, ha crecido de manera acelerada en las últimas décadas. Este aumento genera preocupación en la comunidad científica por sus posibles efectos en la salud reproductiva de las mujeres. La relación entre cannabis y fertilidad femenina es un campo que hasta hace poco carecía de estudios sólidos y directos.
En investigaciones previas se sabía que los componentes activos del cannabis, especialmente el tetrahidrocannabinol (THC), podían llegar hasta el folículo ovárico. Sin embargo, no existían pruebas claras sobre cómo este contacto afectaba directamente la calidad de los óvulos. Hoy, gracias a nuevas evidencias, es posible evaluar de manera rigurosa estos riesgos.
Un estudio publicado en Nature Communications marca un antes y un después en esta área. Los hallazgos muestran que el THC puede alterar la maduración de los óvulos, dañar la organización cromosómica y reducir las probabilidades de lograr embriones sanos, lo que podría comprometer la fertilidad femenina.
Cannabis y fertilidad femenina
El cannabis contiene compuestos denominados cannabinoides, entre los que el THC es el más estudiado por sus efectos psicoactivos. En el organismo femenino, este compuesto puede atravesar la barrera del folículo y llegar al entorno donde madura el óvulo. Esta exposición directa tiene consecuencias en la salud reproductiva.
De acuerdo al estudio, el THC fue detectado en el fluido folicular de mujeres sometidas a tratamientos de fertilidad. La presencia de metabolitos de THC se relacionó con cambios en la maduración de los óvulos y con tasas menores de embriones euploides, es decir, embriones con un número cromosómico correcto.
Esto es relevante porque los óvulos son células extremadamente sensibles. Aunque están protegidos en los ovarios, pueden verse afectados por factores ambientales o sustancias externas. Cuando se altera su proceso de desarrollo, las consecuencias repercuten no solo en la fertilidad de la mujer, sino también en la salud de la descendencia.
Daños cromosómicos en los óvulos
Uno de los principales hallazgos del estudio fue que el THC altera la organización cromosómica en los óvulos, favoreciendo errores en su separación. Esto incrementa el riesgo de aneuploidías, responsables de infertilidad, abortos espontáneos y diversas enfermedades genéticas.
En los experimentos in vitro, los investigadores observaron que la exposición a THC elevó la frecuencia de óvulos con husos meióticos anormales, estructuras esenciales para dividir correctamente los cromosomas. Además, se registró un incremento del 9% en la tasa de aneuploidía en los óvulos expuestos al cannabis en comparación con los no expuestos.
Estos daños ocurren en etapas críticas del desarrollo ovocitario. Incluso si el óvulo logra ser fecundado, las alteraciones cromosómicas pueden impedir que el embrión continúe su desarrollo, reduciendo drásticamente las probabilidades de éxito en tratamientos de fertilidad como la fecundación in vitro.
Riesgo de fertilidad femenina por cannabis
El estudio también mostró que las mujeres con rastros de THC en su fluido folicular tenían una menor tasa de embriones sanos listos para implantarse en el útero. Específicamente, se encontró una reducción significativa en la tasa de embriones euploides, lo que significa un mayor riesgo de fallos en tratamientos de reproducción asistida.
Este hallazgo tiene un impacto directo en la fertilidad femenina. Menos embriones viables implica menos posibilidades de embarazo y, en algunos casos, la necesidad de más ciclos de fertilización, con altos costos emocionales y económicos. El cannabis, por lo tanto, no solo afecta la calidad de los óvulos, sino también el éxito de la reproducción asistida.
Los especialistas destacan que estas alteraciones pueden prolongar el tiempo necesario para lograr un embarazo e incrementar la frustración en parejas que buscan concebir. Además, los efectos podrían ser más graves en mujeres que consumen cannabis de manera frecuente o en altas concentraciones.
Explicación molecular de los efectos
A nivel molecular, los investigadores observaron que el THC altera la expresión de genes cruciales en el óvulo. Estos genes participan en procesos como la comunicación celular, la regulación del citoesqueleto y las respuestas inflamatorias. Su desbalance compromete la capacidad del óvulo para desarrollarse adecuadamente y sostener las primeras etapas de la vida embrionaria.
Por ejemplo, el estudio encontró que el cannabis reduce la expresión del gen MMP9, esencial para la ovulación y la implantación embrionaria. También se identificaron cambios en genes relacionados con la señalización celular y la organización de microtúbulos, estructuras clave para la correcta división cromosómica.
Estos descubrimientos refuerzan la idea de que los cannabinoides externos interfieren con el sistema endocannabinoide natural del cuerpo, un sistema fundamental para la reproducción.
El consumo habitual de cannabis puede aumentar el riesgo de cáncer en cabeza y cuello.
Conclusión
El consumo de cannabis puede dañar los óvulos y reducir la fertilidad femenina. La exposición al THC altera la maduración ovocitaria, incrementa los errores cromosómicos y disminuye la probabilidad de obtener embriones sanos.
Estos hallazgos son relevantes para mujeres en edad reproductiva, especialmente aquellas que buscan tratamientos de fertilidad. Informar sobre los riesgos del cannabis es fundamental para una toma de decisiones consciente y responsable. La ciencia demuestra que la salud reproductiva femenina puede verse comprometida por una sustancia que muchos perciben como inofensiva.
- Duval, C., Wyse, B. A., Fuchs Weizman, N., et al. (2025). Cannabis impacts female fertility as evidenced by an in vitro investigation and a case-control study. Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-025-63011-2




