Los organoides cerebrales, tambiรฉn llamados mini cerebros, son modelos celulares en 3D que representan aspectos del cerebro humano en el laboratorio. Los organoides cerebrales ayudan a los investigadores a rastrear el desarrollo humano, desentraรฑar los eventos moleculares que conducen a la enfermedad y probar nuevos tratamientos.
No son rรฉplicas perfectas, por supuesto. Los organoides cerebrales no replican la funciรณn cognitiva, pero los investigadores pueden verificar cรณmo la estructura fรญsica o la expresiรณn gรฉnica de un organoide cambia con el tiempo o como resultado de un virus o medicamento.
A medida que crecen grupos de cรฉlulas nerviosas del tamaรฑo de una lenteja en un plato de laboratorio, comienzan a disparar seรฑales elรฉctricas rรญtmicas. Estas oscilaciones comparten algunas caracterรญsticas con las que se encuentran en los cerebros de los bebรฉs humanos en desarrollo, informan los investigadores.
Las esferas tridimensionales de las cรฉlulas cerebrales humanas, llamadas organoides cerebrales, son modelos extremadamente simplistas del cerebro humano. Aun asรญ, estos organoides fรกciles de obtener pueden ofrecer una mejor manera de estudiar cรณmo se hace un cerebro y cรณmo ese proceso puede salir mal.
“El campo es candente”, con un rรกpido progreso tanto en la fabricaciรณn como en la comprensiรณn de los organoides cerebrales, dice John Huguenard, neurocientรญfico de la Universidad de Stanford que no participรณ en el estudio.
Encontrar este tipo de actividad elรฉctrica coordinada en las cรฉlulas nerviosas de los organoides, o neuronas, es lo primero, dice. “Las neuronas crecen y se vuelven lo suficientemente maduras donde no solo pueden comenzar a comportarse como neuronas y dispararse individualmente, sino que ahora pueden coordinarse”.
Para el estudio, los investigadores persuadieron a las cรฉlulas madre para que formaran algunas de las neuronas que forman la capa externa del cerebro. Estos organoides corticales crecieron en platos de laboratorio que contenรญan conjuntos de electrodos impresos a lo largo de la parte inferior, lo que permitiรณ a los cientรญficos controlar la actividad elรฉctrica a medida que se desarrollaban los organoides.
Despuรฉs de dos meses, los electrodos comenzaron a captar ondas neuronales, o comportamiento colectivo que proviene de muchas neuronas que disparan seรฑales en tรกndem. Entre cuatro y seis meses, la actividad elรฉctrica en las cรฉlulas cultivadas en laboratorio habรญa alcanzado niveles “nunca antes vistos”, dice el coautor Alysson Muotri, neurocientรญfico de la Universidad de California en San Diego. Esas seรฑales sugieren que las neuronas en los organoides habรญan hecho miles de millones de conexiones, dice.
A los nueve meses, los organoides exhibieron actividad elรฉctrica que se hizo eco de la actividad cerebral de los reciรฉn nacidos. Los modelos matemรกticos sugieren que “el organoide estรก evolucionando de la misma manera que lo harรญa el cerebro del bebรฉ humano, alcanzando niveles similares a los de un bebรฉ reciรฉn nacido en nueve meses”, dice Muotri.
Aunque los organoides pueden vivir en el laboratorio durante varios aรฑos, su actividad elรฉctrica se estabiliza alrededor de los nueve meses, dice Muotri. Se necesitarรญan mejoras adicionales para que los organoides se desarrollen mรกs completamente.
Estos organoides, cada uno aproximadamente un millรณn de veces mรกs pequeรฑo que un cerebro humano, carecen de la compleja combinaciรณn de cรฉlulas que ayudan a dar forma a las ondas neurales en las personas. Muotri y sus colegas estรกn explorando formas de aumentar la complejidad, quizรกs agregando mรกs tipos de cรฉlulas o un suministro de sangre. Y los cientรญficos estรกn estimulando los organoides, entregando seรฑales similares a las que las neuronas podrรญan recibir de otras regiones del cerebro o del mundo exterior, fuerzas conocidas por esculpir el cerebro en crecimiento.
La investigaciรณn “proporciona un marco inicial para analizar cรณmo se forman estas redes neuronales”, dice el neurocientรญfico Mark Hester del Nationwide Children’s Hospital en Columbus, Ohio, cuyo trabajo tambiรฉn involucra seรฑales elรฉctricas creadas por la maduraciรณn de los organoides cerebrales. Sin embargo, es importante recordar que estos organoides no son reales, sino simplemente un modelo, dice. “No estamos viendo un cerebro en miniatura”.
Mayor informaciรณn: Cleber A.Trujillo, Richard Gao et al. ยซComplex Oscillatory Waves Emerging from Cortical Organoids Model Early Human Brain Network Developmentยป Cell Stem Cell, Published: August 29, 2019.
