La artritis reumatoide suele detectarse cuando el dolor, la inflamación y el daño articular ya empezaron a instalarse.
Ahora, un ensayo clínico sugiere que sería posible intervenir antes de que la enfermedad aparezca por completo.
El estudio se centró en personas con reumatismo palindrómico, una condición que puede anticipar el desarrollo de artritis reumatoide.
Un grupo con riesgo elevado de enfermedad
El reumatismo palindrómico causa ataques repentinos de dolor e inflamación articular que aparecen, desaparecen y vuelven después.
Aunque estos episodios suelen desaparecer por sí solos, muchos pacientes terminan desarrollando artritis reumatoide con el tiempo.
Por eso, los investigadores buscaron saber si un tratamiento temprano podía reducir ese riesgo en personas especialmente vulnerables.
El ensayo incluyó a 70 pacientes con anticuerpos asociados a mayor probabilidad de progresar hacia artritis reumatoide.
Durante dos años, compararon abatacept, un fármaco inmunomodulador, frente a hidroxicloroquina, usada habitualmente en este contexto.
El efecto observado fue claramente favorable
Los resultados mostraron una diferencia importante entre ambos grupos al final del seguimiento de 24 meses.
Entre quienes recibieron abatacept, el 20,6 % desarrolló artritis reumatoide durante el estudio.
En cambio, entre quienes recibieron hidroxicloroquina, la enfermedad apareció en el 50 % de los pacientes evaluados.
Eso no significa que abatacept elimine el riesgo, pero sí que lo redujo de manera significativa en este grupo.
Además, los pacientes tratados con abatacept tardaron más en progresar hacia artritis reumatoide que los del grupo comparador.
También mejoraron los síntomas del reumatismo
El beneficio no se limitó al riesgo de desarrollar artritis reumatoide durante el ensayo clínico.
Los pacientes que recibieron abatacept presentaron ataques articulares menos intensos y una mayor frecuencia de remisión de los síntomas.
Sin embargo, el número de ataques no cambió de forma significativa entre ambos tratamientos durante el periodo evaluado.
Los dos fármacos fueron bien tolerados, aunque los autores reconocen que el estudio tiene limitaciones importantes.
Entre ellas están el tamaño reducido de la muestra, el diseño abierto y la necesidad de seguimiento más prolongado.




