El cerebro humano cambia constantemente con el paso del tiempo. Cada década deja huellas en su estructura, modificando su volumen, su densidad y la manera en que las neuronas se conectan. Pero surge una pregunta intrigante: ¿el cerebro de los hombres envejece igual que el de las mujeres?
Esta interrogante ha despertado gran interés en la comunidad científica, especialmente porque algunas enfermedades neurológicas parecen afectar de manera desigual a ambos sexos.
Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), analizó miles de imágenes cerebrales para entender mejor estas diferencias naturales entre hombres y mujeres.
Los resultados ofrecen una nueva perspectiva: el cerebro masculino parece experimentar una reducción estructural más acelerada con la edad, mientras que el femenino mantiene una mayor estabilidad. Sin embargo, los científicos advierten que estos hallazgos no deben interpretarse de manera simplista, ya que múltiples factores biológicos y sociales podrían intervenir en este proceso.
Diferencias cerebrales entre sexos a lo largo de la vida
El estudio, liderado por Ravndal et al. (2025), se propuso responder si las diferencias cerebrales entre sexos aumentan con la edad. Para ello, se analizaron distintas regiones del cerebro, desde la corteza hasta estructuras profundas como el hipocampo y el tálamo.
A través del análisis de 12.638 resonancias magnéticas de 4.726 personas sanas, con edades entre 17 y 95 años, los investigadores observaron una mayor reducción del grosor cortical y del volumen cerebral en hombres. En cambio, las mujeres mostraron menor pérdida en la mayoría de las regiones cerebrales, aunque con cierta expansión de los ventrículos, espacios llenos de líquido dentro del cerebro.
Los resultados mostraron que los hombres pierden tejido más rápidamente en áreas como el córtex parahipocampal, el putamen y el caudado, todas relacionadas con la memoria y el control motor.
En las mujeres, los cambios fueron más leves, limitándose a una reducción del área superficial en regiones como el surco temporal superior. Además, se detectó una mayor expansión ventricular con el envejecimiento, lo que podría reflejar una redistribución natural del líquido cefalorraquídeo sin deterioro significativo del tejido cerebral.
Cerebro masculino envejece más rápido
Los investigadores emplearon modelos estadísticos avanzados para aislar el efecto del tamaño de la cabeza, una variable que suele sesgar los resultados entre sexos.
Aun así, los datos revelaron que el cerebro masculino envejece más rápido, especialmente en regiones relacionadas con la percepción visual, la memoria espacial y la emoción.
El equipo encontró que los hombres presentan una disminución anual promedio del 0,2 % del área cortical, frente al 0,12 % observado en mujeres. Estas diferencias, aunque sutiles, se acumulan a lo largo del tiempo, contribuyendo a un envejecimiento cerebral más acelerado en varones.
Factores biológicos asociados al envejecimiento
Los autores también ajustaron sus análisis considerando la esperanza de vida y el nivel educativo, dos factores que pueden influir en la salud cerebral. Al hacerlo, algunas diferencias desaparecieron, lo que sugiere que la longevidad femenina y los estilos de vida también podrían tener un papel protector.
Según los investigadores, el mayor deterioro masculino podría vincularse a un envejecimiento biológico más acelerado, reflejado en la epigenética y el metabolismo.
Estudios previos ya habían indicado que los hombres presentan un envejecimiento celular más rápido, lo cual coincide con los hallazgos cerebrales. Sin embargo, los científicos advierten que estas diferencias no explican por sí solas la mayor prevalencia de Alzheimer en mujeres, por lo que se necesitan más investigaciones sobre factores genéticos y hormonales.
Alzheimer y el papel de otros factores
Aunque las mujeres son diagnosticadas con Alzheimer con mayor frecuencia, el estudio destaca que esto no se debe a una pérdida estructural más acelerada.
Es probable que influyan otros elementos, como el gen APOE ε4, cuya relación con la enfermedad parece diferir entre hombres y mujeres, o la mayor longevidad femenina, que aumenta las probabilidades de desarrollar patologías neurodegenerativas.
Los autores concluyen que el deterioro cerebral masculino durante el envejecimiento normal es más amplio y constante, mientras que el femenino podría estar mejor protegido hasta edades avanzadas. Sin embargo, una vez que aparecen signos de enfermedad, las mujeres podrían ser más vulnerables a ciertos procesos patológicos.
Conclusión
Este estudio, basado en una de las bases de datos más amplias hasta ahora, redefine nuestra comprensión sobre las diferencias cerebrales entre hombres y mujeres. Más que simplificar el debate, invita a comprender el envejecimiento desde una visión integral donde biología, hábitos y longevidad interactúan estrechamente.
Aunque el cerebro masculino envejece más rápido, esto representa una oportunidad para comprender mejor la salud cerebral y diseñar estrategias preventivas personalizadas.
