Millones de personas reemplazan el azúcar buscando una alternativa con menos calorías. Sin embargo, un nuevo estudio detectó cambios preocupantes en células vasculares del cerebro.
El edulcorante analizado afectó mecanismos relacionados con la circulación sanguínea, la dilatación vascular y la capacidad natural del organismo para disolver coágulos.
Se trata del eritritol, presente en bebidas, postres y numerosos productos sin azúcar. Sus efectos fueron observados directamente en células endoteliales humanas cultivadas en laboratorio.
El eritritol cambió funciones vasculares esenciales
Investigadores de la Universidad de Colorado expusieron células endoteliales de pequeños vasos cerebrales a una concentración de seis milimoles de eritritol.
Esta concentración fue elegida para representar la alcanzada tras consumir aproximadamente 30 gramos, una cantidad presente en algunas bebidas comerciales endulzadas artificialmente.
Después de la exposición, las células produjeron alrededor de 75 % más especies reactivas de oxígeno, moléculas asociadas con el estrés oxidativo.
Aunque también aumentaron ciertas proteínas antioxidantes, esta respuesta compensatoria no consiguió neutralizar por completo la elevada producción de moléculas oxidantes dentro de las células.
Este desequilibrio puede deteriorar el funcionamiento del endotelio, el delicado revestimiento interno que regula la circulación y protege la integridad de los vasos cerebrales.
Menor dilatación y defensa frente a coágulos
Otro cambio importante apareció en el óxido nítrico, una molécula que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mantener adecuadamente el flujo cerebral.
Las células tratadas con eritritol produjeron aproximadamente 20 % menos óxido nítrico, debido a alteraciones en la activación de la enzima responsable de generarlo.
Al mismo tiempo, la producción de endotelina-1 aumentó cerca de 30 %. Esta sustancia ejerce el efecto contrario: contrae los vasos y reduce su diámetro.
La combinación de menor óxido nítrico y mayor endotelina-1 favorece un estado vascular menos flexible, relacionado con circulación deficiente y mayor vulnerabilidad cerebrovascular.
Además, el eritritol impidió que las células aumentaran la liberación de t-PA ante la trombina, debilitando un mecanismo natural involucrado en disolver coágulos sanguíneos.
Lo que realmente demuestra este experimento
Estos cambios forman parte de la disfunción endotelial, un proceso estrechamente relacionado con la formación de trombos y el desarrollo de accidentes cerebrovasculares isquémicos.
Los resultados también ofrecen una posible explicación biológica para estudios anteriores que relacionaron concentraciones elevadas de eritritol con mayor riesgo cardiovascular y cerebrovascular.
Sin embargo, este experimento se realizó exclusivamente en células cultivadas, empleó una sola concentración y contó con cinco unidades experimentales para cada variable analizada.
Por tanto, todavía no demuestra que consumir eritritol provoque directamente un derrame cerebral. Serán necesarios estudios clínicos que evalúen sus efectos prolongados en personas.
El hallazgo sí revela que este popular sustituto del azúcar puede modificar procesos esenciales de los vasos cerebrales, justificando investigar con mayor profundidad su consumo habitual.




