Dormir mal no solo afecta tu energía diaria o tu estado de ánimo. Nuevas investigaciones revelan que los problemas para dormir podrían estar relacionados con un riesgo mucho mayor: la posibilidad de desarrollar demencia.
Las dificultades para dormir, especialmente cuando se experimentan sueños angustiosos o pesadillas frecuentes, podrían ser una de las primeras señales de un deterioro cognitivo progresivo.
Esta conexión, que por muchos años fue ignorada, ha sido finalmente confirmada por un importante estudio longitudinal. Descubramos cómo las alteraciones del sueño podrían advertirnos del riesgo de una enfermedad neurodegenerativa.
Problemas para dormir: ¿señal temprana de demencia?
De acuerdo con un estudio publicado en eClinicalMedicine, existe una asociación significativa entre tener sueños angustiantes de forma frecuente y el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o demencia.
Este hallazgo se desprende de una investigación realizada en tres cohortes poblacionales de EE. UU., que incluyó a más de 3,000 adultos sin diagnóstico previo de demencia ni Parkinson. Se analizó su calidad de sueño y su función cognitiva a lo largo de hasta 13 años de seguimiento.
Los resultados mostraron que las personas de mediana edad que tenían pesadillas semanales tenían cuatro veces más probabilidades de presentar deterioro cognitivo. En adultos mayores, el riesgo de desarrollar demencia se duplicaba.
El estudio científico que lo respalda
El estudio fue liderado por el Dr. Abidemi I. Otaiku y publicado en la revista eClinicalMedicine. La investigación incluyó tres cohortes: MIDUS (adultos de mediana edad), MrOS (hombres mayores) y SOF (mujeres mayores).
Los participantes fueron evaluados mediante el cuestionario de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI), específicamente con una pregunta sobre la frecuencia de sueños angustiantes. Luego se evaluó su función cognitiva y si desarrollaban demencia.
Quienes reportaron tener pesadillas al menos una vez por semana mostraron una asociación lineal y estadísticamente significativa con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia, incluso tras ajustar variables como depresión, ansiedad, insomnio, salud física, y más.
¿Por qué los sueños angustiantes pueden alertar sobre demencia?
Aunque aún se investiga el mecanismo exacto, una hipótesis sugiere que los sueños perturbadores podrían reflejar una disfunción en regiones cerebrales encargadas de regular las emociones y la memoria.
Algunas de estas áreas, como el lóbulo frontal y el sistema límbico, son también las primeras afectadas por enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o las demencias por cuerpos de Lewy.
Además, se ha observado que los sueños negativos frecuentes están asociados con una mayor atrofia en la corteza prefrontal, área vinculada al control emocional y funciones ejecutivas. Esto podría explicar por qué las pesadillas podrían ser una “ventana onírica” hacia un cerebro en deterioro.
Quiénes están más en riesgo
Un hallazgo llamativo del estudio fue que la relación entre sueños angustiantes y deterioro cognitivo fue mucho más fuerte en hombres. En mujeres, aunque también existía la asociación, no alcanzó significancia estadística.
Esto podría deberse a diferencias biológicas y hormonales, pero también a la forma en que hombres y mujeres procesan emocionalmente sus sueños. Los investigadores señalan que los hombres presentan un aumento de estas pesadillas al envejecer, mientras que en mujeres tienden a disminuir.
Por lo tanto, los hombres mayores con sueños angustiantes frecuentes podrían ser una población clave para la detección temprana del riesgo de demencia.
Dificultad para dormir: ¿una simple molestia?
Aunque siempre se ha sabido que dormir mal afecta la salud, este estudio sugiere que no deberíamos subestimar los sueños negativos frecuentes. Pueden ser algo más que simples molestias: podrían indicar que el cerebro está comenzando a deteriorarse.
Es importante destacar que el vínculo no parece deberse simplemente a que las pesadillas interrumpen el sueño. Incluso tras controlar estadísticamente problemas como el insomnio o la somnolencia diurna, la asociación se mantenía. Esto refuerza la hipótesis de que las pesadillas en sí mismas podrían ser síntomas tempranos.
¿Qué hacer si tienes pesadillas frecuentes?
Si experimentas pesadillas una o más veces por semana, especialmente si eres mayor de 50 años, podría ser prudente comentarlo con tu médico. Aunque no significa que tengas demencia, podría ser una señal temprana que merece vigilancia.
Algunas intervenciones no farmacológicas como la terapia cognitivo-conductual, la higiene del sueño o incluso algunos fármacos como la prazosina podrían ayudar a reducir la frecuencia de las pesadillas y, potencialmente, el riesgo de deterioro cognitivo.
Sueños como biomarcadores del cerebro
Uno de los aportes más novedosos de este estudio es considerar los sueños como posibles biomarcadores tempranos de enfermedades neurológicas. Es decir, podrían funcionar como una señal biológica que alerta sobre cambios cerebrales silenciosos.
Esto abre un nuevo campo de investigación: monitorear los sueños de los adultos como forma de detección precoz. De confirmarse, podría facilitar intervenciones antes de que el daño cognitivo sea irreversible.
Los científicos descubren la clave para reiniciar el cerebro.
Conclusión
Los problemas para dormir, en especial los sueños angustiantes frecuentes, podrían ser una señal temprana de deterioro cognitivo o demencia. Este hallazgo es respaldado por evidencia científica robusta y plantea nuevas oportunidades para la prevención.
Estar atentos a la calidad del sueño no solo mejora el bienestar diario, sino que podría ayudarnos a proteger algo tan valioso como nuestra mente. La ciencia apenas está comenzando a comprender los secretos que se ocultan en nuestros sueños.
- Otaiku, A. I. (2022). Distressing dreams, cognitive decline, and risk of dementia: A prospective study of three population-based cohorts. eClinicalMedicine. DOI: 10.1016/j.eclinm.2022.101640
