Un estudio reciente publicado en JAMA Cardiology ha revelado algo sorprendente: sustituir la sal común por una alternativa más saludable podría reducir significativamente el riesgo de accidentes cerebrovasculares recurrentes y la muerte.
Este ensayo clínico, dirigido por un equipo de investigadores internacionales, ofrece una solución simple pero poderosa para mejorar la salud cardiovascular. Aquí te explicamos, lo que descubrieron y por qué este hallazgo es tan importante.
¿Qué es el estudio y cómo se hizo?
El estudio, llamado Ensayo clínico aleatorizado de sustitución de sal, involucró a miles de participantes que habían sufrido un accidente cerebrovascular o tenían un alto riesgo de padecerlo. Los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos:
- Grupo de sal común: Continuaron usando sal de mesa normal, que contiene 100% cloruro de sodio. Este tipo de sal no tiene potasio y es la que se consume comúnmente en la mayoría de los hogares.
- Grupo de sal sustituta: Usaron una sal baja en sodio y enriquecida con potasio. Esta sal sustituta contenía aproximadamente 75% cloruro de sodio y 25% cloruro de potasio, lo que la hace una alternativa más saludable.
El objetivo era comparar cómo afectaba cada tipo de sal a la salud de los participantes, especialmente en términos de accidentes cerebrovasculares recurrentes y mortalidad.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Los resultados fueron claros y contundentes:
- Reducción de accidentes cerebrovasculares: El grupo que usó la sal sustituta tuvo un 25% menos de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular recurrente.
- Menor riesgo de muerte: Este grupo también mostró una reducción del 20% en el riesgo de muerte por causas cardiovasculares.
- Mejora en la presión arterial: La sal sustituta ayudó a mantener niveles más saludables de presión arterial, un factor clave para prevenir problemas cardíacos y cerebrales.
Estos hallazgos sugieren que un cambio tan simple como usar una sal baja en sodio y rica en potasio puede tener un impacto enorme en la salud.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
- Prevención de enfermedades: Los accidentes cerebrovasculares son una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo. Este estudio muestra que una intervención sencilla puede reducir significativamente estos riesgos.
- Accesible y económico: La sal sustituta es fácil de conseguir y no requiere cambios drásticos en la dieta, lo que la convierte en una solución práctica para millones de personas.
- Impacto global: Dado que el consumo excesivo de sal es un problema mundial, este enfoque podría aplicarse en muchos países para mejorar la salud pública.
¿Cómo funciona la sal sustituta?
La sal sustituta no es simplemente sal común con menos sodio. Está enriquecida con potasio, un mineral que ayuda a equilibrar los efectos del sodio en el cuerpo. Aquí te explicamos cómo funciona:
- Menos sodio: El exceso de sodio aumenta la presión arterial, lo que eleva el riesgo de accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas.
- Más potasio: El potasio ayuda a relajar los vasos sanguíneos y contrarresta los efectos negativos del sodio.
¿Cómo puedes aplicar este conocimiento en tu vida?
- Cambia tu sal: Busca sales bajas en sodio y enriquecidas con potasio en tu supermercado local.
- Lee las etiquetas: Fíjate en la cantidad de sodio en los alimentos procesados y elige opciones más saludables.
- Cocina en casa: Preparar tus comidas te permite controlar la cantidad y el tipo de sal que usas.
- Consulta a tu médico: Si tienes problemas de salud, habla con un profesional antes de hacer cambios importantes en tu dieta.
Conclusión
Este estudio demuestra que un cambio pequeño, como sustituir la sal común por una alternativa más saludable, puede tener un impacto enorme en la prevención de accidentes cerebrovasculares y la mejora de la salud cardiovascular. Con millones de personas en riesgo en todo el mundo, esta solución simple y accesible podría salvar muchas vidas.
- Ding, X., et al. (2025). Salt Substitution and Recurrent Stroke and Death: A Randomized Clinical Trial. JAMA Cardiology.
