La lucha contra la obesidad ha impulsado múltiples avances en farmacología y cirugía, transformando el abordaje clínico del sobrepeso. Aunque medicamentos como Ozempic (semaglutida) han mostrado resultados alentadores, la pregunta central sigue siendo: ¿existe un método más eficaz y sostenible para bajar de peso?
Un estudio publicado en Surgery for Obesity and Related Diseases, comparó directamente la eficacia de los fármacos más innovadores frente a las cirugías bariátricas. Los resultados fueron sorprendentes: una estrategia demostró ser hasta cinco veces más poderosa para bajar de peso que Ozempic.
Este hallazgo no solo redefine el panorama terapéutico para la obesidad, sino que abre un debate sobre qué opción debe considerarse el estándar en el manejo clínico del exceso de peso y enfermedades metabólicas asociadas.
Estrategia para bajar de peso más efectiva
El estudio comparó a más de 122 mil pacientes que recibieron semaglutida o tirzepatida con más de 18 mil que se sometieron a cirugía bariátrica. Esta última incluye procedimientos como la gastrectomía en manga y el bypass gástrico.
Los investigadores evaluaron la pérdida de peso total durante dos años y la evolución de la hemoglobina glucosilada (HbA1c), un marcador clave en el control de la diabetes. Los resultados fueron contundentes: la cirugía logró un descenso promedio del 25% del peso corporal, frente apenas al 5% alcanzado con los medicamentos inyectables, consolidando así la cirugía bariátrica como una opción significativa para bajar de peso.
De esta manera, la cirugía bariátrica se consolidó como la estrategia para bajar de peso más efectiva, superando ampliamente a las terapias farmacológicas, incluso cuando estas se mantuvieron de forma continua en los pacientes.
Diferencias entre cirugía y medicamentos
Mientras los medicamentos como Ozempic o Mounjaro (tirzepatida) dependen de la adherencia y constancia del paciente, la cirugía ofrece un impacto fisiológico más profundo y duradero en su capacidad para bajar de peso. Esto se debe a que modifica directamente la anatomía del aparato digestivo, alterando señales hormonales relacionadas con el apetito y la saciedad.
En contraste, los fármacos actúan imitando a hormonas naturales (como el GLP-1), reduciendo el apetito y mejorando el metabolismo. Si bien logran resultados en el corto plazo, al suspender el tratamiento gran parte del peso suele recuperarse.
Por ello, los investigadores concluyeron que la cirugía bariátrica no solo es más efectiva en pérdida de peso, sino también en el control sostenido de la diabetes tipo 2.
Impacto en la salud metabólica
El estudio mostró que los pacientes sometidos a cirugía presentaron mejores resultados en el control glucémico, con descensos significativos en los niveles de HbA1c. Esto indica una mejora notable en el manejo de la diabetes, una de las comorbilidades más graves asociadas a la obesidad.
Además, la reducción de peso sostenida tras la cirugía disminuye el riesgo de complicaciones cardiovasculares, apnea del sueño y enfermedades hepáticas, lo que convierte a este método en una herramienta integral para mejorar la calidad de vida y bajar de peso de manera saludable.
Por el contrario, aunque los fármacos ofrecen beneficios, estos no alcanzaron los mismos niveles de eficacia metabólica, lo que refuerza la posición de la cirugía como estándar de oro en casos graves.
Este análisis resalta la importancia de considerar la cirugía bariátrica no solo como último recurso, sino como un método para adelgazar eficazmente en pacientes con obesidad severa y enfermedades asociadas.
El acceso a estas intervenciones aún enfrenta limitaciones, como los costos, la disponibilidad de especialistas y los riesgos quirúrgicos. Sin embargo, su efectividad comprobada la coloca en el centro de las discusiones sobre el manejo integral de la obesidad.
Mientras tanto, los fármacos continúan siendo una opción viable en pacientes con obesidad moderada o que no pueden someterse a cirugía, representando un avance valioso en la medicina personalizada y estrategias para bajar de peso.
Conclusión
El estudio publicado en Surgery for Obesity and Related Diseases confirma que la cirugía bariátrica es hasta cinco veces más efectiva que Ozempic y otros fármacos de última generación para bajar de peso de manera sostenible.
Este hallazgo redefine las estrategias médicas frente a la obesidad, destacando que la cirugía ofrece la mayor eficacia y sostenibilidad a largo plazo. Comprender estas diferencias permitirá a médicos y pacientes tomar decisiones informadas en la búsqueda de una vida más saludable.
Brown, A., Patel, S., Vu, A. E. H., Somoza, E., et al. (2025). Comparative effectiveness of semaglutide and tirzepatide vs bariatric surgery. Surgery for Obesity and Related Diseases. DOI: 10.1016/j.soard.2025.04.008




