Soñar es una experiencia común que ocurre casi todas las noches, aunque no siempre recordamos lo que soñamos. La capacidad para recordar sueños varía mucho entre personas. Un estudio reciente ha explorado qué factores individuales y patrones de sueño influyen en esta habilidad.
Comprender esto ayuda a desvelar cómo funciona la mente durante el sueño y qué papel cumplen los sueños en nuestra vida diaria.
¿Qué querían descubrir los científicos?
Este trabajo científico fue publicado en la revista Communications Psychology. Fue liderado por investigadores italianos de la Escuela de Estudios Avanzados IMT de Lucca, en Italia. Participaron 217 adultos sanos de entre 18 y 70 años, incluyendo 116 mujeres y 101 hombres.
El propósito principal fue identificar qué características personales y patrones de sueño están asociados con la capacidad para recordar los sueños al despertar.
Metodología: cómo se realizó la investigación
Los científicos aplicaron un enfoque multidisciplinario combinando varios métodos para analizar el recuerdo de los sueños:
- Los participantes mantuvieron un diario donde registraban sus sueños cada mañana, describiendo lo que recordaban con el mayor detalle posible.
- Se realizaron pruebas psicométricas para evaluar aspectos cognitivos, como la atención, la memoria y la tendencia a la divagación mental (dispersión de la atención hacia pensamientos internos).
- Se usaron electroencefalogramas (EEG) para monitorear la actividad cerebral durante el sueño y detectar las fases REM y de sueño profundo.
- Los patrones de sueño se registraron mediante dispositivos actigráficos, similares a relojes que monitorean movimiento y ciclos de sueño.
Esta combinación permitió relacionar variables personales, cerebrales y de comportamiento con la probabilidad de recordar sueños.
Factores individuales que afectan el recuerdo del sueño
El estudio identificó varios determinantes personales del recuerdo de los sueños:
- Actitud hacia los sueños: Las personas interesadas en los sueños y que les otorgan significado suelen recordarlos con más frecuencia. Este interés puede llevarlas a usar estrategias para mejorar el recuerdo, como llevar un diario onírico.
- Tendencia a la divagación mental: Quienes tienden a distraerse o reflexionar internamente durante el día también tienen más probabilidades de recordar sus sueños. Esta relación sugiere que un patrón reflexivo favorece la atención a experiencias internas.
- Vulnerabilidad a la interferencia cognitiva: Recordar sueños requiere ignorar distracciones externas al despertar. Las interrupciones como el sonido de la alarma o las prisas matutinas dificultan el recuerdo. Este fenómeno es comparable a intentar escuchar un susurro en una habitación ruidosa.
- Edad: La capacidad de recordar sueños disminuye con la edad. Las personas jóvenes suelen tener mejor memoria y concentración, lo que facilita retener las experiencias oníricas. En cambio, con el envejecimiento, estas habilidades naturales disminuyen.
El papel del sueño y las estaciones del año
El patrón y la calidad del sueño también afectan el recuerdo onírico:
- Los sueños se producen durante toda la noche, pero son más vívidos y recordables si el despertar ocurre durante la fase REM, caracterizada por alta actividad cerebral.
- El sueño profundo, dominado por ondas lentas cerebrales, tiende a inhibir la codificación de la memoria del sueño. Por eso, menos sueño profundo se asocia a un mayor recuerdo.
- El estudio reveló fluctuaciones estacionales en la frecuencia del recuerdo de sueños: durante el invierno, las personas tienden a recordar menos sueños que en primavera y otoño. Esto podría deberse a que los días más cortos inducen un sueño más profundo y menos interrupciones.
Estos hallazgos coinciden con investigaciones previas que sugieren que un sueño más interrumpido facilita la retención de contenido onírico.
¿Para qué sirve recordar los sueños?
Aunque el propósito biológico de soñar y recordarlos sigue siendo un misterio, la ciencia propone varias funciones posibles:
- Recordar sueños puede ayudar a procesar emociones, ya que durante el sueño el cerebro integra experiencias afectivas recientes.
- Los sueños pueden funcionar como un ensayo mental para resolver problemas, enfrentando situaciones de la vida real en un entorno seguro.
- También se cree que recordar sueños ayuda a anticipar peligros o planificar respuestas ante amenazas, ofreciendo una posible ventaja evolutiva.
Valentina Elce, neurocientífica y coautora del estudio, afirma que “los sueños facilitan el aprendizaje a partir de experiencias pasadas y mejoran la regulación emocional”. Esto sugiere que el recuerdo onírico puede tener un impacto positivo en la salud mental.
Parálisis del sueño o subida del muerto ¿En qué consiste este trastorno?
Conclusión
Este estudio aporta evidencia científica valiosa sobre por qué algunas personas recuerdan más sus sueños que otras. Variables individuales, patrones de sueño y factores externos influyen en esta capacidad. Sin embargo, las preguntas fundamentales sobre el sentido biológico y psicológico de soñar permanecen abiertas.
El estudio abre la puerta para futuras investigaciones que ayuden a entender mejor el universo de los sueños y su impacto en nuestra mente y bienestar.
- Elce, V., Bergamo, D., Bontempi, G., Pedreschi, B., Bellesi, M., Handjaras, G., & Bernardi, G. (2025). The individual determinants of morning dream recall. Communications Psychology, 3(1), 1-12.
