Un estudio reciente ha revelado que los bebés pueden almacenar recuerdos en sus cerebros, pero con el tiempo se vuelven inaccesibles. Esta investigación ofrece una explicación científica a la llamada “amnesia infantil”, el fenómeno por el cual las personas no recuerdan eventos de sus primeros años de vida.
¿Qué es la amnesia infantil?
La amnesia infantil es la incapacidad de recordar experiencias vividas durante los primeros años de vida. Aunque los bebés aprenden a reconocer rostros, sonidos y objetos, la mayoría de las personas no recuerda nada antes de los tres años. Este misterio ha intrigado a científicos por décadas, y un reciente estudio publicado en la revista Science ha arrojado luz sobre este proceso.
Investigadores de la Universidad de Yale realizaron escaneos cerebrales en bebés despiertos mientras miraban imágenes nuevas y repetidas. Usando tecnología de resonancia magnética funcional (fMRI), analizaron la actividad en el hipocampo, la parte del cerebro encargada de la memoria. Los resultados muestran que los bebés pueden codificar recuerdos, pero estos se vuelven inaccesibles con el tiempo.
El papel del hipocampo en la memoria de los bebés
El hipocampo es una región clave del cerebro que se encarga de almacenar recuerdos. En adultos, esta estructura permite recordar eventos específicos con detalles. Sin embargo, en los bebés, aunque el hipocampo está activo y procesa la información, los recuerdos no permanecen a largo plazo.
Los investigadores descubrieron que, cuando los bebés observaban imágenes nuevas, su hipocampo mostraba una mayor actividad. Esto indica que el cerebro estaba registrando la información. Sin embargo, a medida que los bebés crecen, estos recuerdos desaparecen porque los mecanismos de recuperación no funcionan de la misma manera que en los adultos.
Este hallazgo sugiere que la amnesia infantil no ocurre porque los bebés no formen recuerdos, sino porque, con el tiempo, el cerebro no puede acceder a ellos.
- Leer más: Descubren que los recuerdos no solo están en el cerebro, sino también en otras células del cuerpo.

¿Por qué los recuerdos desaparecen?
El estudio propone que la amnesia infantil ocurre debido a un problema en los mecanismos de recuperación de la memoria. Esto significa que los recuerdos están en el cerebro, pero con el tiempo se vuelven inaccesibles.
Hay varias razones por las que esto podría suceder:
- El desarrollo del cerebro: El hipocampo sigue madurando durante los primeros años de vida. En ese proceso, las conexiones neuronales cambian y reorganizan la forma en que se almacenan los recuerdos, lo que podría hacer que los más antiguos se pierdan.
- El lenguaje y la memoria: Los bebés no tienen un lenguaje desarrollado en sus primeros años, por lo que sus recuerdos no tienen una “etiqueta verbal” para organizarlos. Esto podría hacer que, cuando aprendemos a hablar, esos recuerdos sean difíciles de recuperar.
- Nuevos aprendizajes: Durante la infancia, el cerebro está en constante desarrollo y aprendizaje. Algunos científicos creen que la gran cantidad de información nueva hace que los recuerdos antiguos se vuelvan menos accesibles.
Cómo influye esto en el aprendizaje de los niños
Aunque los recuerdos específicos desaparecen, el aprendizaje que ocurre en la infancia sigue presente. Los bebés pueden olvidar experiencias concretas, pero retienen habilidades esenciales, como reconocer rostros, entender sonidos y desarrollar la motricidad.
Este fenómeno también podría explicar por qué los niños pequeños pueden aprender rápidamente nuevas habilidades, como caminar, hablar y reconocer a sus cuidadores, aunque luego no recuerden cómo lo hicieron.
Los científicos sugieren que, aunque no recordemos eventos específicos de nuestra infancia, estas primeras experiencias moldean nuestra personalidad y la forma en que interactuamos con el mundo.
¿Podría recuperarse la memoria de la infancia?
Algunos estudios han intentado descubrir si es posible recuperar recuerdos de la infancia. Aunque algunas personas aseguran recordar eventos de cuando eran bebés, los científicos creen que, en la mayoría de los casos, estos recuerdos pueden ser reconstrucciones basadas en fotografías o historias contadas por familiares.
Sin embargo, algunos experimentos han demostrado que ciertas experiencias tempranas pueden influir en la memoria a largo plazo. Por ejemplo, los bebés que fueron expuestos a ciertos sonidos o imágenes pueden reaccionar de manera diferente a ellos en la adultez, aunque no recuerden la experiencia en sí.
Esto sugiere que, aunque los recuerdos específicos se pierdan, la información almacenada en el cerebro sigue teniendo un impacto en nuestra vida.
Conclusión
El estudio confirma que los bebés sí forman recuerdos, pero con el tiempo estos se vuelven inaccesibles debido a la inmadurez del hipocampo y la reorganización del cerebro. La amnesia infantil no significa que los bebés no recuerden en su momento, sino que su cerebro no puede recuperar esos recuerdos más adelante.
Aunque no recordemos nuestras primeras experiencias, estas tienen un impacto duradero en nuestra vida. Este descubrimiento podría ayudar a mejorar la educación infantil, el tratamiento de trastornos del desarrollo y la comprensión del funcionamiento del cerebro humano.
- Tristan S. Yates y otros.,Codificación hipocampal de la memoria en bebés humanos. Science 387 , 1316-1320 (2025). DOI: 10.1126/science.adt7570
