En el fondo arenoso de las cålidas aguas costeras vive Paracatenula, un pequeño gusano que no tiene boca ni tripas. Sin embargo, no le falta nada gracias a Riegeria, la bacteria que llena la mayor parte del cuerpo del pequeño gusano. Riegeria cuida a su anfitrión: es agricultor, intendente y cocinero todo en uno.
Un equipo internacional de investigadores liderado por Harald Gruber-Vodicka y Oliver JĂ€ckle del Instituto Max Planck de MicrobiologĂa Marina en Bremen, han descubierto un asombroso proveedor bacteriano de paquetes de provisiones en los fondos arenosos de la isla de Elba en el MediterrĂĄneo.
Una sola bacteria simbiótica proporciona a su huésped todo lo que necesita, a tal perfección que su huésped, los pequeños gusanos llamados Paracatenula, ya no tienen boca ni tripa. Y la bacteria incluso sirve la comida en porciones pråcticas.
Una pareja perfecta, juntos por 500 millones de años.
Las bacterias y el gusano han sido pareja durante al menos 500 millones de años. A lo largo de estos años, el simbionte ha reducido su genoma y solo ha mantenido funciones esenciales. A pesar de esta reducción, suministra al gusano todo lo que necesita para sobrevivir.
“Los paquetes de alimentos de los simbiontes contienen lĂpidos y proteĂnas, pero probablemente tambiĂ©n azĂșcares y ĂĄcidos grasos, vitaminas y otras sustancias para el suministro de energĂa y biomasa”, dice Harald Gruber-Vodicka, iniciador y director del estudio. “No hemos visto nada como esto en ninguna otra simbiosis: que, a pesar de un genoma tan reducido, una sola bacteria puede producir tantas sustancias diferentes y ponerlas a disposiciĂłn de su huĂ©sped”.
Cosecha sostenible en la simbiosis de Paracatenula.
Una gran sorpresa para los cientĂficos fue el modo en que se cree que el simbionte abastece a su anfitriĂłn. “En todas las simbiosis quimiosintĂ©ticas conocidas hasta la fecha, el huĂ©sped digiere las bacterias para acceder a sus nutrientes”, explica Oliver JĂ€ckle, quien realizĂł el estudio como parte de su tesis doctoral. “Otros simbiontes quimiosintĂ©ticos utilizan adicionalmente las llamadas proteĂnas transportadoras que brindan nutriciĂłn a sus anfitriones. En el Paracatenula Simbiosis, tampoco encontramos en grandes cantidades.
Todo apuntaba a un mecanismo diferente. “Poco antes de completar su disertaciĂłn, JĂ€ckle y Gruber-Vodicka con la ayuda de su colega Niko Leisch y su trabajo de microscopĂa electrĂłnica pudieron resolver este rompecabezas: las bacterias suministran al gusano muchas vesĂculas pequeñas en forma de gotitas “Es un poco como un jardĂn de frutas”, Gruber-Vodicka describe esta observaciĂłn. “Las bacterias dan fruto continuamente, que el gusano cosecha.
En otras simbiosis se parece mĂĄs a la cosecha de un campo de maĂz, sus bacterias estĂĄn completamente segadas, el gusano digiere la mayorĂa de las cĂ©lulas bacterianas. Esto enfatiza cĂłmo los anĂĄlisis pueden ser clave para una comprensiĂłn profunda de la fisiologĂa de las interacciones entre bacterias y animales.





Buenas para mi . la, paracatenula es el BIODIGESTOR DE LA BACTERIA Riegeria âŠ.