La demencia es una enfermedad neurológica que afecta a más de 60 millones de personas en todo el mundo. Cada año causa aproximadamente 1.5 millones de muertes y genera un gasto global en salud cercano a 1.3 billones de dólares estadounidenses. Este problema es cada vez más preocupante debido al incremento constante en el número de personas afectadas.
¿Se puede prevenir la demencia?
Se estima que hasta un 45 % de los casos de demencia podrían evitarse si se redujera la exposición a ciertos factores de riesgo modificables. Estos incluyen hábitos poco saludables como obesidad, falta de ejercicio, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, estos factores no solo aparecen en la edad adulta, sino que suelen comenzar mucho antes.
Factores de riesgo que comienzan en la infancia y adolescencia
Muchos de los comportamientos que aumentan el riesgo de demencia se originan durante la infancia, adolescencia o juventud. Por ejemplo, el 80 % de los adolescentes que tienen obesidad continuarán con esta condición en la adultez. Lo mismo sucede con la hipertensión arterial y la inactividad física, que a menudo se establecen temprano y persisten durante años.
Del mismo modo, la mayoría de las personas que fuman o consumen alcohol comenzaron estos hábitos en su juventud o adolescencia. Esto indica que esperar hasta la mediana edad para tomar medidas preventivas puede ser tardío, porque muchos daños ya están en marcha.
El papel del desarrollo cerebral en la prevención
Nuestro cerebro pasa por tres etapas clave en la vida: desarrollo temprano, estabilidad en la edad adulta y declive en la vejez. Tradicionalmente, los estudios sobre demencia se han centrado en el deterioro que ocurre en la vejez, pero investigaciones recientes muestran que las diferencias en la estructura y función cerebral relacionadas con la demencia podrían originarse en la infancia.
Por ejemplo, estudios a largo plazo indican que la capacidad cognitiva a los 11 años es un fuerte predictor de la función cognitiva a los 70 años. Esto significa que las habilidades mentales bajas en adultos mayores pueden haber estado presentes desde la niñez y no solo ser producto del envejecimiento acelerado.
Además, imágenes cerebrales revelan que ciertos daños y cambios asociados con la demencia están vinculados a la exposición a factores de riesgo desde los primeros años de vida, más que a estilos de vida actuales.
¿Por qué es importante prevenir desde la infancia?
Estos hallazgos subrayan que la prevención debería ser un objetivo a lo largo de toda la vida y no solo algo para la vejez. Si los factores de riesgo comienzan a manifestarse en etapas tempranas, entonces las acciones para reducirlos deben iniciarse desde la infancia y adolescencia.
Modificar hábitos arraigados en la mediana edad es complicado y menos efectivo. Por ello, prevenir comportamientos dañinos desde el principio ofrece mayores beneficios y puede reducir significativamente el riesgo de demencia en la edad adulta.
Recomendaciones para un plan de prevención de por vida
Un enfoque efectivo para prevenir la demencia debe ser integral y coordinado. Recientemente, un grupo de 33 investigadores internacionales en el campo de la demencia publicaron recomendaciones para mejorar la salud cerebral desde edades tempranas. Estas incluyen acciones a nivel individual, comunitario y nacional.
Las medidas clave para una prevención exitosa son:
- Crear entornos más saludables en escuelas y hogares.
- Promover la educación sobre hábitos saludables desde la infancia.
- Implementar políticas públicas que reduzcan la exposición a factores de riesgo.
- Fomentar la actividad física y la alimentación balanceada.
- Desalentar el consumo de tabaco y alcohol en jóvenes.
Este enfoque no solo contribuye a reducir el riesgo de demencia, sino que mejora la salud general y la calidad de vida a lo largo del tiempo.
La prevención es posible y necesaria
Aunque nunca es demasiado tarde para tomar medidas que reduzcan el riesgo de demencia, tampoco es demasiado temprano para comenzar. El esfuerzo debe ser continuo y adaptarse a las distintas etapas de la vida.
Reducir la obesidad, mantener actividad física regular, evitar el tabaquismo y limitar el consumo de alcohol desde edades tempranas son pilares fundamentales para una vida saludable y un cerebro resistente al deterioro.
Estas conclusiones provienen de un análisis global liderado por expertos de instituciones como University College London, Universidad Leeds Beckett y la Universidad de Chicago. Los resultados fueron publicados en una revista científica de alto impacto, reflejando datos recientes y evidencia consolidada sobre la prevención de la demencia.
Los investigadores enfatizan que los costos sociales y económicos de la demencia son inmensos, por lo que las estrategias preventivas deben ser prioridad para gobiernos y sociedades.
Identifican cinco medicamentos comunes que podrían aumentar el riesgo de demencia.
Conclusión
La demencia es una condición que afecta a millones en el mundo y representa un reto sanitario enorme. Sin embargo, la evidencia sugiere que su prevención debe comenzar desde la infancia, mucho antes de que aparezcan síntomas evidentes.
Un enfoque de prevención integral que incluya educación, promoción de estilos de vida saludables y políticas públicas adecuadas puede disminuir considerablemente el riesgo de esta enfermedad. Invertir en la salud cerebral desde edades tempranas no solo protege a las futuras generaciones, sino que también reduce el impacto económico y social asociado con la demencia.
- Farina, F. R., Bridgeman, K., Gregory, S., Crivelli, L. et al. (2024). Next generation brain health: transforming global research and public health to promote prevention of dementia and reduce its risk in young adult populations. The Lancet Healthy Longevity. DOI: 10.1016/j.lanhl.2024.100665
- Mudalige, D., Guan, D. X., Ballard, C., Creese, B. Et al. (2025). Early life factors and dementia risk: A study of adverse childhood experiences and later-life cognition and behaviour. Public Health. DOI: 10.1016/j.puhe.2025.02.008
- Farina, F., Booi, L., & Chiesa, S. (2025). Dementia risk factors can start in childhood – prevention should be a lifelong goal. The Conversation.





Realmente que tipo de alimentación se debe tomar en la niñez , y que no ?