Zoología

El extraño caso de la salamandra que no se movió del mismo sitio en siete años.

Un grupo de investigadores de la universidad húngara Eotvos Loránd ha descubierto que una rara especie de salamandra de cueva, la denoinada Proteus anguinus, ha permanecido en el mismo lugar durante siete años. Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista científica Journal of Zoology.

El proteo (Proteus anguinus) es una especie de caudado troglobio presente en ciertas cuevas de Eslovenia, Croacia , Bosnia y Herzegovina. Este extraño representante de la fauna europea es el único miembro del género Proteus y una de las especies de caudados que respira mediante branquias. Esta especie tiene un gran parecido con Typhylomolge rathbuni y con Ambystoma mexicanum. Antaño, se creía que el proteo era la cría del dragón.

Los científicos aseguran que esta especie europea puede vivir más de un siglo y se aparean solo una vez cada 12 años. Se encuentran principalmente en cuevas oscuras, donde llevan un estilo de vida extremadamente sedentario, tiene la piel pálida y no tiene los ojos desarrollados. Puede vivir durante décadas y, a veces, hasta cien años.

Los especialistas atraparon a los anfibios, los etiquetaron y luego los liberaron en su entorno natural en la región de Herzegovina. Desde 2010 hasta 2018, analizaron 19 ejemplares, bastándoles el primer año para notar que la mayoría de salamandras no se movieron más de 10 metros.

Durante los ocho años que duró la investigación, el animal más activo se movió tan solo 38 metros desde el punto original, mientras que el ejemplar más perezoso no se ha movido ni un milímetro durante siete años.

Hasta la fecha, la mayoría de las investigaciones realizadas sobre la especie se basaban en estudios de laboratorio, omitiendo importantes datos ecológicos de las poblaciones naturales observadas en su hábitat original.

Los especialistas aseguran que los Proteus anguinus no son muy gregarios, no tienen depredadores y destacan por su enorme resistencia a la inanición, pudiendo pasar sin ingerir nutrientes durante varios años.

Además, son ciegos y viven en completa oscuridad bajo tierra y bajo agua. Su presa son pequeños crustáceos, lo que rara vez ocurre. Por lo tanto, estos anfibios ahorran energía al quedarse quietos y ralentizar su metabolismo hasta que la presa se acerca.

Mayor información: G. Balázs, B. Lewarne and G. Herczeg. «Extreme site fidelity of the olm (Proteus anguinus) revealed by a long‐term capture–mark–recapture study». Journal of Zoology, published: 28 January 2020.

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