Descubren el primer mamífero no humano «cultivando» sus propios alimentos.

Los humanos no son los únicos animales que practican la agricultura. Las hormigas cortadoras de hojas, por ejemplo, llevan minuciosamente las hojas a su nido para cultivar hongos del que se alimentan.

Algunos escarabajos también crían hongos dentro de árboles podridos. Los peces damisela se ocupan de las zonas donde crecen sus algas favoritas y eliminan las indeseables.

Ahora, los investigadores han encontrado pruebas de que unos pequeños mamíferos llamados tuzas de bolsillo o ratones de abazones (un roedor parecido a los topos que habita en América del Norte) también cultivan, fertilizan y cosechan raíces para alimentarse.

Las tuzas de bolsillo, roedores marrones del tamaño y la forma de un conejillo de Indias, comen principalmente raíces, tallos y algunas malezas y pastos sobre el suelo. Pasan la mayor parte de sus vidas solos en redes de túneles subterráneos.

Estos roedores salen ocasionalmente a la superficie para alimentarse y aparearse. Los animales gastan mucha energía cavando esos largos túneles, una actividad que también los hace vulnerables a los depredadores.

Para averiguar cómo y por qué las tuzas construyen grandes túneles, los investigadores cavaron zanjas alrededor de tres secciones del túnel a la vez y colocaron barriles metálicos de aceite en cada zanja, manteniendo a las tuzas fuera de esas secciones. 

Luego, usando una cámara de «boroscopio»), fotografiaron las secciones de túneles bloqueadas, así como las que las tuzas usaban regularmente. Raíces de hierbas y ortigas sobre el suelo inundaron rápidamente todas las secciones bloqueadas del túnel, pero se quedaron cortas en las secciones ocupadas.

Luego, los investigadores calcularon el crecimiento diario de las raíces para determinar qué cantidad de las necesidades energéticas de la tuza podrían satisfacerse al cosechar las raíces.

Al cosechar los tubérculos, las tuzas pueden satisfacer del 21 al 62 por ciento de sus necesidades energéticas, lo que constituye el resto de las calorías necesarias para continuar con sus hábitos de excavación.

Los científicos afirman que las ratas de abazones parecen cuidar activamente las raíces para asegurar su crecimiento. Al mantener y defender estas largas redes de túneles, crean el entorno húmedo perfecto para que las raíces prosperen, y provocando la aireación del suelo al aflojar la tierra en la que crecen las plantas en primer lugar.

Referencia: Veronica Selden and Francis E. Putz. «Root cropping by pocket gophers». Current Biology, 11 july 2022. DOI: 10.1016/j.cub.2022.06.003

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