Misterios

¿Cuál es el origen de las rocas de Stonehenge? Científicos finalmente tiene la respuesta.

Stonehenge con sus imponentes estructuras que datan del neolítico es una de las grandes incógnitas del mundo de la ciencia, de la historia y del mundo en general. Una y otra vez nos hemos preguntado cuál es el origen de esta construcción antigua, cómo nuestros antepasados lograron hacerla y también el motivo por el que la hicieron.

Lastimosamente, la mayoría de estas preguntas permanecen sin respuesta hasta hoy en día. No obstante, los avances de la tecnología cada vez nos acercan más al pasado de esta popular estructura rocosa.

El origen de las rocas utilizadas para la construcción de este monumento se ha debatido por lo menos durante los últimos 4 siglos. Ahora, la tecnología y los métodos de investigación han evolucionado lo suficiente como para ofrecerlos una respuesta.

Los sarsens de Stonehenge

“Sarsen” ha sido el término acordado para hacer referencia a los enormes monolitos de piedra que constituyen la formación de Stonehenge. Su construcción, que data el 2.500 a.C sigue siendo un misterio y se trata de un milagro de la ingeniería que en la actualidad no hemos podido descifrar.

Claramente, con la maquinaria de hoy, movilizar tales elementos no sería una complicación. Pero, viajando miles de años al pasado, aún no nos es posible imaginar una forma en la que nuestros antepasados pudieran realizar esta construcción.

Ahora, a esta duda se le suma una nueva, ¿cómo hicieron ellos para transportar las rocas desde sus fuentes?

La nueva investigación dirigida por David Nash, y publicada en Science Advances, ha comprobado finalmente que estas piedras tienen su origen en los territorios que rodean el espacio del monumento.

Sin embargo, estas no son tan cercanas como se esperaría. Nash y su equipo lograron rastrear el origen de los sarsens (incluido el enorme y popular Heel Stone) hasta su fuente en West Woods, a 25 kilómetros de distancia.

Tal como lo hemos mencionado, todo se ha dado gracias a la acción de la tecnología. Con esta, se han realizado análisis de diversos niveles a las composiciones químicas de los monolitos.

Gracias a ello, fueron capaces de determinar que al menos 50 de las piedras de Stonehenge comparten un origen común: West Woods. Un detalle que cobra sentido al pensar en la gran cantidad de rastros de actividad prehistoria que se pueden encontrar en esta área.

Para determinar esto, compararon la composición química de estas no solo entre sí, sino con 20 posibles ubicaciones, de entre las cuales West Wood fue la clara vencedora. Con anterioridad, en análisis similares, se había logrado determinar que el origen de las “blue stones” del monumento se encontraba en la vecina Gales, a 200 kilómetros de distancia.

Ahora, este nuevo hallazgo reitera la teoría de que estas rocas fueron transportadas intencionalmente hasta Stonehenge.

Por estas nuevas revelaciones, el investigador Nash incluso comenta que estos descubrimientos son la sugerencia de una sociedad altamente organizada. Una que, por lo menos, fue capaz de seleccionar diversos puntos de recolección de materiales, de juntarlos todos en un mismo espacio y luego de proceder con la construcción.

Además, este hecho fue reforzado con los datos que también se reflejan en este nuevo análisis sobre el tiempo de colocación de las rocas. Por lo que parece, las sarsens y las blue stones se posicionaron en los mismos lapsos temporales. Algo que sugiere también un proceso de planeación para conseguir que todos los materiales estuvieran disponibles en simultáneo para poder llevar a cabo la construcción.

Un misterio resuelto, pero este es solo el inicio

Con estos anuncios se libera otro de los grandes misterios que envuelven al mítico Stonehenge. Sin embargo, estamos lejos de saberlo todo sobre este monumento.

De hecho, preguntas claves como de qué forma pudieron nuestros antepasados construir tales estructuras y el motivo tras su esfuerzo siguen en la penumbra. Por lo que, aún tendremos que esperar para conocer sus respuestas.

Mientras tanto, Nash planea hacer extensiva su investigación y llevarla a más localidades antiguas con sarsens que se encuentran diseminados por Gran Bretaña. Con esto, muchos más misterios podrían resolverse pronto.

Mayor información: David J. Nash, Jake R. Ciborowski, J. Stewart Ullyott, et al. «Origins of the sarsen megaliths at Stonehenge». Science Advances, Published: 29 July, 2020.

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