Hasta ahora, la única forma definitiva de tratar la preeclampsia es inducir el parto, lo que puede ser riesgoso si el bebé aún no está listo para nacer. Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad de Pensilvania ha desarrollado un tratamiento basado en ARN mensajero (ARNm) y nanopartículas lipídicas (LNP) que podría cambiar esta realidad. Su estudio fue publicado en la prestigiosa revista Nature y representa un gran avance en la salud materna.
¿Qué es la preeclampsia y por qué es peligrosa?
La preeclampsia ocurre generalmente después de la semana 20 de embarazo y afecta hasta el 8% de las mujeres embarazadas. Se produce cuando la placenta no se desarrolla correctamente, lo que causa problemas en la circulación sanguínea y aumenta la presión arterial.
Si no se controla, puede evolucionar a una forma más grave llamada eclampsia, que puede provocar convulsiones, accidentes cerebrovasculares e incluso la muerte. En muchos casos, la única opción es inducir el parto antes de tiempo, lo que puede afectar la salud del bebé, especialmente si nace prematuramente.
La innovación: Terapia con ARNm y nanopartículas lipídicas
El equipo de la Universidad de Pensilvania, liderado por la científica Kelsey Swingle, desarrolló un tratamiento experimental basado en la tecnología de ARN mensajero. Este enfoque es similar al que se usó en las vacunas contra el COVID-19.
El ARNm es una molécula que transporta instrucciones genéticas para que las células produzcan proteínas. En este caso, los investigadores utilizaron ARNm para aumentar los niveles de una proteína llamada VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular), que es clave para la formación de vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo en la placenta.
Para que el ARNm llegue a su destino, los científicos lo encapsularon en nanopartículas lipídicas. Estas diminutas partículas de grasa ayudan a proteger el ARN y lo dirigen a las células de la placenta, donde puede ejercer su función.
Cómo se llevó a cabo el estudio
Los investigadores probaron 98 formulaciones diferentes de nanopartículas lipídicas para determinar cuál era la más eficiente en llegar a la placenta. Finalmente, encontraron que la formulación llamada LNP 55 era la mejor, ya que lograba multiplicar por más de 100 el transporte de ARNm a la placenta en comparación con otras formulaciones aprobadas por la FDA.
Luego, realizaron experimentos en ratonas preñadas a las que se les indujo preeclampsia. Les administraron una dosis de LNP 55 con ARNm de VEGF para evaluar su impacto en la presión arterial y el funcionamiento de la placenta.
Resultados del estudio
Los resultados fueron prometedores. Se observó que una sola dosis de la terapia con ARNm reducía la presión arterial en las ratonas con preeclampsia y mejoraba el flujo sanguíneo en la placenta. Además, los fetos presentaron un mejor desarrollo en comparación con aquellos cuyas madres no recibieron el tratamiento.
Este hallazgo sugiere que la terapia podría ofrecer una alternativa para tratar la preeclampsia sin necesidad de inducir el parto prematuro. Aunque el estudio se realizó en ratones, los investigadores creen que este enfoque podría aplicarse en humanos tras más pruebas y ensayos clínicos.
Próximos pasos y futuro del tratamiento
A pesar de los resultados positivos en ratones, aún queda un largo camino antes de que esta terapia pueda aplicarse en mujeres embarazadas. El equipo de investigadores planea realizar estudios en animales más grandes, como ratas y cobayas, para evaluar la seguridad y eficacia del tratamiento en un organismo más similar al humano.
Si estos estudios son exitosos, se podrían iniciar ensayos clínicos en mujeres embarazadas. El objetivo es garantizar que el tratamiento sea seguro tanto para la madre como para el bebé antes de que pueda implementarse en hospitales.
Conclusión
La preeclampsia es una complicación grave del embarazo que actualmente solo puede tratarse mediante el parto. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Pensilvania ha desarrollado una terapia experimental basada en ARNm y nanopartículas lipídicas que podría ofrecer una alternativa menos invasiva y más efectiva.
Los estudios en ratones han demostrado que esta terapia puede reducir la presión arterial y mejorar la salud de la placenta, lo que representa un avance significativo en la lucha contra la preeclampsia. Aún se necesitan más investigaciones antes de que pueda aplicarse en humanos, pero este descubrimiento abre la puerta a nuevas formas de tratar esta condición y mejorar la salud materna en todo el mundo.
- Swingle, K. L., Hamilton, A. G., Safford, H. C., Geisler, H. C., Thatte, A. S., Palanki, R., Murray, A. M., Han, E. L., Mukalel, A. J., Han, X., Joseph, R. A., Ghalsasi, A. A., Alameh, M.-G., Weissman, D., & Mitchell, M. J. (2025). Placenta-tropic VEGF mRNA lipid nanoparticles ameliorate murine pre-eclampsia. Nature, 637(8045), 412-421.




