Durante el embarazo, el cuerpo materno se enfrenta a múltiples desafíos biológicos que pueden influir en el desarrollo del feto. Recientes hallazgos científicos han revelado que las infecciones en esta etapa no solo afectan a la madre, sino que también podrían dejar huellas profundas en el cerebro del bebé en formación.
Las investigaciones señalan que las infecciones durante el embarazo se asocian con mayor riesgo de autismo y esquizofrenia, podría estar mediada por la activación del sistema inmune materno. Este fenómeno se conoce como activación inmune materna (MIA, por sus siglas en inglés) y ha sido objeto de estudio en modelos animales.
Según el estudio publicado en Molecular Psychiatry, la activación del sistema inmune durante la gestación puede alterar la comunicación neuronal y los procesos que guían la formación de sinapsis, esenciales para el funcionamiento del cerebro. Estos descubrimientos ofrecen nuevas claves sobre el origen de ciertos trastornos neuropsiquiátricos.
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Infecciones en el embarazo y autismo
La relación entre infecciones en el embarazo y autismo ha cobrado gran interés en los últimos años. Estudios en ratones han demostrado que, al simular una infección viral con el compuesto Poly (I:C), se produce una respuesta inflamatoria intensa en la madre que repercute en el desarrollo cerebral de la descendencia.
El estudio demostró que los niveles elevados de citoquinas, como la interleucina 6 (IL-6) y la interleucina 17A (IL-17A), desempeñan un papel clave en estas alteraciones.
Estos mediadores químicos modifican la formación de conexiones neuronales, aumentando el riesgo de que los descendientes presenten comportamientos asociados con el espectro autista.
Los resultados mostraron que la exposición prenatal a MIA conduce a cambios en la fosforilación de proteínas del citoesqueleto neuronal, como la MAP2, esenciales para la plasticidad cerebral.
Esto sugiere que el autismo no surge únicamente de mutaciones genéticas, sino también de interacciones complejas entre el ambiente prenatal y la biología del desarrollo.
Relación entre embarazo y esquizofrenia
Según el artículo, los cambios neuroquímicos derivados de la activación inmune materna alteran la maduración de las células madre neuronales y su diferenciación en neuronas y células gliales.
En los modelos animales analizados, los investigadores observaron que la respuesta inflamatoria en el útero afecta la programación genética y epigenética del cerebro en desarrollo.
Estas modificaciones no generan daños anatómicos evidentes, pero sí alteraciones moleculares y funcionales que predisponen al desarrollo de esquizofrenia en etapas posteriores de la vida.
En consecuencia, la relación entre embarazo y esquizofrenia adquiere un nuevo matiz: la infección no actúa como un daño directo, sino como un disparador que reprograma la función cerebral a largo plazo.
Evidencia molecular del estudio
Los experimentos realizados por Martín-Guerrero y colaboradores mostraron que las células madre neuronales derivadas de fetos expuestos a MIA presentan diferencias en la regulación de proteínas y en la señalización intracelular.
En particular, se encontraron alteraciones en la fosforilación de proteínas de la familia MAP, responsables de la organización del citoesqueleto y la formación de sinapsis.
Estos hallazgos son fundamentales porque revelan cómo un evento transitorio, como una infección durante el embarazo, puede dejar marcas duraderas en la arquitectura molecular del cerebro.
Además, el estudio mostró que los cambios observados persisten en células cultivadas en laboratorio, lo que indica que las modificaciones son estables y se heredan en las líneas celulares derivadas del cerebro fetal. Esto refuerza la hipótesis de que el impacto de las infecciones gestacionales es profundo y duradero.
Implicaciones para la prevención y la salud
Los hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias de prevención y tratamiento. Si se confirma que infecciones específicas durante el embarazo alteran el neurodesarrollo, los controles prenatales podrían incorporar biomarcadores de inflamación como la IL-6 para identificar embarazos de mayor riesgo.
Asimismo, este conocimiento podría impulsar terapias dirigidas a modular la respuesta inmune en mujeres embarazadas, reduciendo el impacto de las infecciones sobre el cerebro fetal. Aunque aún falta trasladar estos resultados a estudios clínicos en humanos, la evidencia experimental es prometedora.
En paralelo, estos descubrimientos invitan a reforzar la prevención de infecciones durante el embarazo mediante vacunas, controles médicos oportunos y hábitos de cuidado materno.
El uso de paracetamol en el embarazo podría aumentar el riesgo de TDAH y autismo en los niños.
Conclusión
El estudio publicado en Molecular Psychiatry confirma que las infecciones durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de trastornos como autismo y esquizofrenia. A través de la activación inmune materna, se generan cambios moleculares en el cerebro fetal que persisten hasta la adultez.
Estos hallazgos no solo ofrecen una nueva comprensión sobre el origen de los trastornos neuropsiquiátricos, sino que también abren un camino hacia intervenciones preventivas y terapéuticas. Comprender la delicada relación entre embarazo, sistema inmune y desarrollo cerebral es un paso crucial para proteger la salud mental de futuras generaciones.
Martín-Guerrero, S. M., Martín-Estebané, M., Lara Ordóñez, A. J., et al. (2025). Maternal immune activation imprints translational dysregulation and differential MAP2 phosphorylation in descendant neural stem cells. Molecular Psychiatry. DOI: 10.1038/s41380-025-02905-5
